De Marcos a Galeano

México

El Subcomandante Marcos dejó de existir como personaje y tomó el nombre de Subcomandante Insurgente Galeano, en honor al maestro zapatista asesinado el 2 de mayo y en una evidente nueva etapa del EZLN tras este hecho. La propuesta de un mundo distinto está en Chiapas, con un nuevo ciclo de organización y movilización para resistir, detener el horror y practicar otro modo de hacer política.

Mujeres y la sexta

Proceso (México)

El subcomandante insurgente Marcos anunció esta madrugada en conferencia de prensa que a partir de hoy deja de existir como tal de entre las filas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) para dar paso a su nuevo personaje e identidad, el subcomandante insurgente Galeano. Y bromeando dijo del anterior: “fue una botarga”.

“Pensamos que es necesario que uno de nosotros muera para que Galeano viva. Y para que esa impertinente que es la muerte quede satisfecha, en su lugar de Galeano ponemos otro nombre para que Galeano viva y la muerte se lleve no una vida, sino un nombre solamente, unas letras vaciadas de todo sentido, sin historia propia, sin vida. Así que hemos decidido que Marcos deje de existir hoy”, dijo el Subcomandante Marcos ante los medios libres alternativos que se dieron cita en su conferencia de prensa.

En un momento se mostraron confundidos, pero luego entendieron una vez más la metáfora de las declaraciones del vocero y líder político militar del EZLN cuando al empezar a hablar dijo: “éstas serán mis últimas palabras en público antes de dejar de existir”.

Con un parche negro con el dibujo de una calavera de pirata cubriendo su ojo derecho, el hasta ahora subcomandante Marcos reconoció que su anterior personaje pasó de ser un vocero a ser un “distractor” del EZLN.

“Si me permiten definir a Marcos el personaje entonces diría sin titubear que fue una botarga. En la construcción y mantenimiento del personaje tuvimos algunos errores. ‘Es de humanos el herrar’, dijo el herrero”, agregó Marcos.

Dijo que tras varias iniciativas y movimiento durante estos 20 años, aparecieron las Escuelitas Zapatistas con su curso “La Libertad según l@s zapatistas”, y fue derivado de ello que se dieron cuenta que ya había una generación que podía mirarlos de frente, que podía escucharlos y hablarles “sin esperar guía o liderazgo, ni pretender sumisión ni seguimiento”.

“Dejó de existir el conocido como Subcomandante Insurgente Marcos, el autodenominado ‘subcomandante de acero inoxidable’: ‘Mi nombre es Galeano, subcomandante insurgente Galeano. ¿Alguien más se llama Galeano?'”

“Marcos, el personaje, ya no era necesario”, sentenció.

Expuso que lo que buscan ahora y por lo cual luchan, no se agota en encontrar a los asesinos de Galeano y ver que reciban su castigo.

“Nosotros nos preguntamos no qué hacemos con su muerte, sino qué debemos hacer con su vida. Disculpen si entro en el pantanoso terreno de los lugares comunes, pero ese compañero no merecía morir, no así. Todo su empeño, su sacrificio cotidiano, puntual, invisible para quien no fuera nosotros, fue por la vida”, añadió en la conferencia de prensa.

“Ya nos ha dicho nuestro compañero jefe y vocero del EZLN, el Subcomandante Insurgente Moisés, que al asesinar a Galeano, o a cualquiera de los zapatistas, los de arriba querían asesinar al EZLN. No como ejército, sino como rebelde necio que construye y levanta vida donde ellos, los de arriba, desean el páramo de las industrias mineras, petroleras, turísticas, la muerte de la tierra y de quienes la habitan y trabajan”, precisó en su último comunicado como Sub Marcos.

Y que este evento de anoche de homenaje no fue para enterrar a Galeano, sino que la  Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, llegó a desenterrarlo.

“Pensamos que es necesario que uno de nosotros muera para que Galeano viva. Y para que esa impertinente que es la muerte quede satisfecha, en su lugar de Galeano ponemos otro nombre para que Galeano viva y la muerte se lleve no una vida, sino un nombre solamente, unas letras vaciadas de todo sentido, sin historia propia, sin vida. Así que hemos decidido que Marcos deje de existir hoy, explicó.

Por lo que siendo las dos de la mañana con ocho minutos del 25 de mayo del 2014 en el frente de combate suroriental del EZLN, declaró que dejó de existir el conocido como Subcomandante Insurgente Marcos, el autodenominado “subcomandante de acero inoxidable”: “Mi nombre es Galeano, subcomandante insurgente Galeano. ¿Alguien más se llama Galeano?”.

Gustavo Esteva – La Jornada (México)

Este sábado pudimos ver, con toda claridad, cómo es eso de la otra política.

La caravana desde San Cristóbal, con docenas y docenas de vehículos de todos los tamaños, era una serpiente de muchos kilómetros. Tras la larguísima travesía, no exenta de tensión y tribulaciones, llegaron a La Realidad, a una realidad rebosante de bases de apoyo zapatistas que habían llegado de todas partes a defender lo suyo y mostrar el vigor de la respuesta.

La explanada del caracol se fue llenando poco a poco. Cuando ya no cabía nadie y el sol comenzaba a apretar, apareció a caballo el subcomandante insurgente Marcos. En la mano izquierda llevaba un guante negro con huesos pintados de blanco. En vez de su arma habitual portaba en la espalda un machete. En seguida llegaron el subcomandante insurgente Moisés y el comandante Tacho. Todos, tanto los milicianos como los insurgentes y los comandantes, traían el ojo derecho cubierto. Así pudimos imaginar cómo se mira el mundo desde la izquierda.

La voz del sup Marcos saludó a todos y todas desde Radio Insurgente. El subcomandante Moisés informó a continuación sobre los resultados de sus investigaciones del ataque a La Realidad y el asesinato del maestro Galeano. Pidió no caer en las provocaciones de los paramilitares. Tanto Tacho como Moisés insistieron en que los zapatistas no buscan venganza sino justicia. La indignación y la rabia han de dirigirse contra el sistema capitalista y sus expresiones políticas, no contra esos hermanos confundidos que se dejan comprar y manipular por el gobierno.

Por la tarde se escucharon las palabras del Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Co­mandan­cia General del EZLN, en la voz del comandante Tacho. El comunicado, leído por el subcomandante Moisés, describió con todo detalle los ­víncu­los entre los paramilitares de la Cioac-H y el gobierno de Chiapas y las cadenas de relaciones y complicidades que involucran a presidentes municipales, gobernadores y ex gobernadores. Relató también la serie de hostigamientos y ataques armados que ha realizado recientemente esa organización contra los zapatistas.

“Se trata de un nuevo ciclo de organización y movilización para resistir, detener el horror y practicar, cada quien a su modo, en su lugar, las nuevas formas de hacer política”

Finalmente, cantaron todos el himno zapatista y se organizó una larga y conmovedora procesión para visitar la tumba del maestro Galeano. Poco después empezaron a circular por los medios libres los audios completos de los comunicados y la información que comento.

Mientras esto ocurría en La Realidad, en más de un centenar de ciudades de México y el mundo se manifestó públicamente la creatividad y entereza de quienes compartieron el dolor y la rabia de los zapatistas por el asesinato atroz de Galeano y lo transformaron en organización y movilización.

Hace 10 años Arundhati Roy anticipó lo que está pasando: No sólo es posible otro mundo, señaló. Está en camino. Si uno escucha con atención en un día callado se puede oír su respiración. Este sába
do, en La Realidad, nos adentramos en él. Ya está entre nosotros. La cosa es multiplicarlo por todas partes, en sus mil formas distintas.

Esto es, muy concretamente, lo que ahora se intenta. Adherentes a la Sexta, estudiantes de La Escuelita, y los millones en México y en el mundo que siguen encontrando en los zapatistas una fuente de inspiración, parecen decididos a emplear estas fechas como un detonador semejante al del alzamiento.

Se trata de un nuevo ciclo de organización y movilización para resistir, detener el horror y practicar, cada quien a su modo, en su lugar, las nuevas formas de hacer política. Hoy, como ayer, se trata también de defender a los zapatistas y al zapatismo como iniciativa política, al lado del subcomandante insurgente Galeano.

 

 

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