De los fusiles a la escuela: desarmaron a los niños de las autodefensas

El gobierno del estado mexicano de Guerrero y las autodefensas de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) alcanzaron un acuerdo para que 19 niños de entre 8 y 14 años dejen las armas y vuelvan al colegio. El mes pasado, los videos de los menores de edad con las caras tapadas, en formación y armados como policías comunitarios habían conmocionado a todo México. Las autodefensas aseguraron que cumplirán con el desarme de los niños siempre y cuando se cumpla su lista de reclamos enviada al gobierno nacional y estatal.

«El jueves nos reunimos con el DIF (Sistema de Desarrollo Integral de la Familia) de Guerrero y se nos pidió que ya no siguiéramos preparando a los niños; nos comprometimos a ya no hacerlo«, dijo el coordinador de esta «policía comunitaria», Bernardino Sánchez, según consignó el diario El Universal.

El pacto beneficia a 19 niños de entre 8 y 14 años de edad que o eran miembros activos del CRAC o estaban siendo entrenados para serlo.

La tropa de niños armados había sido presentada para combatir a los narcotraficantes. Los niños cumplieron distintas posiciones de disparo empuñando sus armas, algunas de ellas mucho más grandes que ellos mismos. Rápidamente se replicaron las críticas y el estado de Guerrero había pedido puntualmente al CRAC que respetaran los derechos humanos de los menores de edad.

La decisión de armar infantes tuvo lugar tras el asesinato de 10 músicos indígenas en un ataque armado en Chilapa, con el propósito de solicitar la presencia en la ciudad del presidente Andrés López Obrador, a quien la CRAC dijo haber enviado 29 demandas para reducir la violencia en la región.

Según explicó Sánchez, la organización aceptó la liberación de los reclutas menores a cambio de que las autoridades estatales y nacionales cumplan esa lista de reclamos. «Si no las cumplen volvemos a hacer otro ruido», advirtió.

Entre las demandas se destaca el pedido de la CRAC de suspender las órdenes de captura contra 66 de sus miembros y de liberar a los ya detenidos. Por otra parte, la organización pidió garantizar la educación a los niños de los municipios de Chilapa y José Joaquín de Herrera, donde actúa esta policía comunitaria. Muchos de los niños que integraban el grupo volvieron a las clases el pasado lunes.

«No los preparamos para ser sicarios, se están preparando para defender a su familia, a su mamá, a su hermanito y al pueblo», reivindicó David Sánchez, coordinador regional del CRAC, «Si no les enseñamos (a defenderse), al rato nos matan», agregó.

Guerrero es uno de los estados más violentos de México. En septiembre de 2014, en uno de sus municipios fueron detenidos por policías y entregados al grupo criminal Guerreros Unidos 43 estudiantes que desde entonces están desaparecidos, en un caso que tuvo gran repercusión mundial y que aún no fue esclarecido.