Las dos caras de la cumbre

Latinoamérica y El Mundo
Especial

El G20 cumple un papel sumamente importante en la conducción y promoción de la cooperación económica internacional. No obstante, la última reunión que tuvo lugar en China volvió a reflejar las contradicciones constantes que se dan en el seno de este nuevo mundo multipolar que acarrea viejos vestigios de la unipolaridad. El capitalismo y el fin del “cuento del desarrollo”. 

Luis Pino- Telesur

Más allá del simplismo ramplón de sesudos analistas políticos que reproducen la “ignorancia aprendida” con ribetes de academia, con  aquello de que “China abandonó el comunismo y se abrió al capitalismo”, además de las alabanzas del endorracista imperial hacia el argentino empresario corrupto que hoy gobierna a la nación argentina, no podíamos pretender que esta XI Cumbre del G-20 terminara con éxito, colectivo o resultados esperanzadores en favor de la humanidad, como  si estuviésemos esperando a que una mata o planta  de plátano coseche suculentas uvas.

De esto se trató esta Cumbre que recién culmina en China, cuyo gobierno presidido por Xi Jinping tuvo la audacia de adelantar un discurso profundo,  en el sentido de llamar la atención para que los países del nuevo mundo multicéntrico y pluripolar abandonen la fraseología boba en el discurso ya desgastado de la “guerra fría” y se centren en un desarrollo productivo industrial que genere riqueza en   favor de nuestros pueblos, además de que en plena Cumbre del G-20, en medio de más de 26 reuniones bilaterales y multilaterales, a este líder mundial se le ocurriera la iniciativa de reunir a los miembros del grupo de los BRICS, a pesar de que esta unión ya cojea, al albergar en su seno a un presidente golpista y cleptómanoempresarial al servicio imperial de EEUU, Michel Temer, quien en complicidad con el Congreso del Brasil dio el zarpazo traidor para deponer a Dilma Rousseff, con bastante éxito.

” Aún falta mucho por deslastrarnos del capitalismo y de sus lacras que pueden llevarnos a la destrucción del planeta. Más allá de desligarnos del viejo cuento de la ‘guerra fría’, también podríamos empezar a sacudirnos de la fraseología diplomática del capitalismo, que disfraza sus miserias y las llama “desarrollo” en donde  hay pobreza “

Ahora bien, las  contradicciones reiterativas en el  seno de la Cumbre del G-20 fueron y seguirán siendo la constante,  porque hoy  en pleno siglo XXI, a partir de la nueva geopolítica y su nueva geometría de poder, se agudizan dichas contradicciones interimperiales y, fundamentalmente, porque lo que se presenta como “países desarrollados y en vías de desarrollo”, no son tales, porque a lo interno de cada  una de dichas naciones, de la que EEUU no escapa, hay grandes miserias y la pobreza es extrema, lo que indica que lo que ha habido es un proceso d acumulación de riqueza concentrada en pocas manos, a costa de sus propios pueblos a los que se les ha esquilmado, explotando a los trabajadores y al servicio del capital financiero que no es nada productivo, sino especulativo, lo que pone de relieve el gran fracaso del capitalismo y el triunfo del parasitismo transnacional del capitalismo, al que  falsamente, se atribuye la cualidad de “desarrollado”, escondiendo siempre sus taras, entre ellas, la pobreza y miseria, que empiezan a desaparecer en países cuyos índices de desarrollo humano, el progreso y desarrollo, se miden en la longevidad, la desaparición del analfabetismo, el reparto social de la riqueza, la educación gratuita desde primaria hasta la universidad, las viviendas dignas, el amparo a la familia, las mujeres y la tercera edad, la buena nutrición y erradicación de epidemias y enfermedades cancerígenas; todo esto,  a la par de un ambiente protegido de la contaminación y  decididamente ecológico, hechos posibles en regímenes socialistas y en aquellos emancipados, que empiezan a mostrarse como progresistas, habida cuenta de que aún les falta transitar por cambios y transformaciones que cambien sus relaciones sociales de producción hacia el socialismo.

Aún falta mucho por deslastrarnos del capitalismo y de sus lacras que pueden llevarnos a la destrucción del planeta. Más allá de desligarnos del viejo cuento de la “guerra fría”, también podríamos empezar a sacudirnos de la fraseología diplomática del capitalismo, que disfraza sus miserias y las llama “desarrollo” en donde  hay pobreza de la mayoría y destrucción del planeta.

Dong Xiaojun*- La República (Uruguay) 

En la actualidad, la multipolarización mundial, la globalización económica y la informatización social se vienen profundizando, lo cual ha traído las interrelaciones y la convergencia más intensas entre los distintos países del mundo. Mientras tanto, nos enfrentamos con dificultades tales como el lánguido crecimiento de la economía mundial y la volatilidad en los mercados financieros. Bajo estas circunstancias, como una plataforma relevante a través de la cual los países desarrollados, los mercados emergentes y los países en vías de desarrollo llevan adelante la cooperación, el G20 desempeña un papel de suma importancia en la conducción y promoción de la cooperación económica internacional, y por ende asume la responsabilidad de encontrar soluciones para los problemas más destacados de la economía mundial, en aras de aportar contribuciones para conseguir el crecimiento fuerte, sostenible y equilibrado. La práctica nos indica que la cooperación constituye la opción ineludible para enfrentar los desafíos y apuntalar el desarrollo.

” El G20 desempeña un papel de suma importancia en la conducción y promoción de la cooperación económica internacional, y por ende asume la responsabilidad de encontrar soluciones para los problemas más destacados de la economía mundial, en aras de aportar contribuciones para conseguir el crecimiento fuerte, sostenible y equilibrado “

De acuerdo con estimación de las organizaciones internacionales, China entra en la lista de los mayores contribuyentes a las estrategias de crecimiento integral del G20. Ya es indiscutible la función del crecimiento de la economía china como un motor imprescindible para el desarrollo mundial. Actualmente, el volumen agregado anual de la economía de China equivale al tamaño del Producto Interno Bruto de un país moderadamente desarrollado. La celebración de la Cumbre del G20 en China no sólo pone en evidencia la alta confianza que la comunidad internacional deposita en mí país, sino también sirve como una muestra de la sincera voluntad de China de seguir contribuyendo a la comunidad internacional. 

A mi entender, para China, también se trata de una oportunidad propicia para participar en la gobernanza mundial aportando la sabiduría china. En base a la situación actual y tomando en cuenta las expectativas de las diferentes partes, China ha planteado “Hacia una Economía Mundial Innovadora, Dinámica, Interconectada e Inclusiva” como el tema de la Cumbre de Hangzhou.

*embajador de China en Uruguay.

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