“Cuba no se dejará amedrentar”, la respuesta de la isla al nuevo bloqueo de EE. UU. al turismo

El Gobierno de Cuba condenó las nuevas sanciones impuestas por EE.UU., que restringen aún más las visitas de estadounidenses y prohíben los viajes en cruceros, y ratificó que seguirá apoyando la gestión de Nicolás Maduro en Venezuela a pesar de las presiones. “Cuba no retrocederá en principios revolucionarios”, destacó el presidente Miguel Díaz-Canel. El miércoles, Donald Trump prohibió los viajes grupales educativos y los cruceros, las formas más usadas por los estadounidenses para visitar la isla caribeña.

En un mensaje publicado en las portadas de sus principales diarios, La Habana repudió «en los términos más enérgicos» las nuevas medidas anunciadas el martes y puestas en vigor al día siguiente, en un movimiento que tomó por sorpresa a las compañías de cruceros, que ya no podrán continuar sus operaciones a Cuba.

Los cambios suponen la cancelación de las autorizaciones para barcos de recreo y de pasajeros, así como los traslados privados en avión. Casi 800.000 reservas de cruceros se vieron afectadas por la medida, de acuerdo a la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA en inglés). Bajo las nuevas regulaciones, viajar a Cuba en crucero desde Estados Unidos es «ilegal», subraya CLIA.

Esos viajes grupales y con fines culturales y recreativos eran clave para los estadounidenses que querían viajar a Cuba de manera legal durante el deshielo de las relaciones entre ambos países que comenzaron Barack Obama y el entonces presidente cubano, Raúl Castro, a fines de 2014.

Esta decisión podría constituir un fuerte golpe para la economía de Cuba, que recibió más de un cuarto de millón de visitantes estadounidenses en los primeros cuatro meses de 2019, casi el doble del año anterior. El Gobierno cubano afirmó que las nuevas prohibiciones «desprecian la opinión mayoritaria de los estadounidenses», que en 2018 sumaron 650.000 visitas a la isla.

«Cuba no se dejará amedrentar, ni distraer de las tareas esenciales y urgentes del desarrollo de nuestra economía y la construcción del socialismo. Estrechamente unidos, seremos capaces de enfrentar las adversidades más desafiantes. No podrán asfixiarnos, ni podrán detenernos», subraya la declaración.

Según el Ejecutivo isleño «las medidas buscan también impedir que el pueblo de EE.UU. conozca la realidad cubana y derrote así el efecto de la propaganda calumniosa que a diario se fabrica contra nuestro país».

«Esta nueva escalada refuerza aún más las duras restricciones que ya sufren los ciudadanos estadounidenses para viajar a Cuba» y endurece el embargo económico, comercial y financiero que Estados Unidos impone al país desde hace más de 60 años, indica el texto.

El gobierno estadounidense vinculó el endurecimiento de las restricciones de viajes a Cuba al apoyo de La Habana a Maduro, cuya autoridad es cuestionada desde enero por el jefe parlamentario Juan Guaidó, reconocido como presidente interino de Venezuela por Estados Unidos. Cuba insiste en que la denuncia de que mantiene tropas militares en Venezuela es «una calumniosa acusación» y una «mentira», rechazada «pública y sostenidamente» por la isla, que se utiliza ahora como «nuevo pretexto» para reforzar el «bloqueo».

A principios de mayo, Trump había activado también en su totalidad los títulos III y IV de la Ley Helms Burton, que amplían el bloqueo económico, comercial y financiero que el país mantiene con la isla desde hace más de cuatro década. La medida permite reclamar ante cortes estadounidenses propiedades en la isla que fueron expropiadas tras la revolución cubana.