Cuba más cerca del Matrimonio Igualitario: arranca una consulta popular para incluirlo en el nuevo Código

Comienza este miércoles una consulta popular en Cuba, que durará hasta el 30 de abril, para discutir el Nuevo Código de las Familias, que incluye el matrimonio igualitario, y cuya decisión será sometida posteriormente a un referéndum.

El proyecto, que sustituirá al vigente de 1975, ya tuvo 23 versiones y fue aprobado por el Parlamento, incluye los derechos de niñas y niños, protección legal de adultos mayores y discapacitados, corresponsabilidad de la pareja ante los hijos.

Pero también el matrimonio como unión de dos personas sin importar sexo, lo cual levantó numerosas opiniones contrarias, sobre todo de las iglesias y grupos conservadores, que boicotearon el intento de sumarlo a la nueva Constitución de 2019.

Otro elemento en confrontación es la adopción legal de hijos por parejas homosexuales.

“El proyecto de Código se corresponde con la nación que somos y, además, con la que queremos y debemos ser”, sostiene una columna publicada en el diario oficial Granma.

El tratamiento oficial de la homosexualidad cambió notablemente en los últimos 20 años en Cuba con el trabajo del Centro Nacional de Educación Sexual, que dirige la diputada Mariela Castro, hija del líder Raúl Castro.

La mayor oposición pública en 2019 provino de las iglesias protestantes y en menor medida, de la católica. “Quienes pretenden sabotear la aprobación del Código apuestan porque triunfen los prejuicios sobre la inteligencia; las mentes cerradas antes que la sensibilidad. No existe mejor antídoto frente a las manipulaciones que informarse”, dijo Granma.

La consulta es organizada por el Consejo Electoral Nacional (CEN) y se prevén 78.000 puntos para celebrar las reuniones públicas, que tendrán una asistencia máxima de 150 personas, debido a las medidas sanitarias por la pandemia del covid-19.

En la consulta también pueden participar los cubanos residentes en otros países, mediante reuniones en embajadas y consulados cubanos, o el envío de sus opiniones vía Internet a un departamento de la Cancillería habilitado a esos efectos.

Los interesados pueden plantear modificaciones, adiciones, eliminaciones y dudas sobre el texto difundido en un tabloide en venta o disponible en varios puntos de Internet.

María Esther Bacallao, secretaria del CEN, dijo que “la intención no es discrepar, sino recopilar todas las intervenciones, tal cual sean emitidas por los electores”.