Cuba calificó su exclusión de la Cumbre de las Américas como un “nuevo acto agresivo” de EE.UU.

El Parlamento cubano condenó la exclusión del país de la IX Cumbre de las Américas que se celebrará en junio en Los Ángeles y la consideró un “nuevo acto agresivo” de Estados Unidos hacia la isla.

“No existe una sola razón que justifique la exclusión de país alguno de Nuestra América de esta cita”, indicó una declaración elaborada por la Comisión de Relaciones Internacionales del Legislativo cubano, después de que funcionarios estadounidenses indicaran en los últimos días que no tenían previsto invitar a Cuba, Nicaragua y Venezuela al encuentro regional porque “no respetan la democracia”.

Según los parlamentarios cubanos, esta postura “se identifica totalmente con los reclamos y presiones de los sectores de la extrema derecha anticubana y sus principales voceros en el legislativo estadounidense”.

Críticas de otros presidentes de la región

La posible ausencia de estos tres países fue cuestionada por el presidente argentino Alberto Fernández, quien durante su visita a Berlín esta semana le pidió a Estados Unidos que invite a “todos los países de América Latina” a la cumbre, que se llevará adelante entre el 6 y 10 de junio.

“Tengo pensado ir (a la cumbre), pero le pido a los organizadores lo mismo que les pidió (el presidente de México, Andrés Manuel) López Obrador: que invite a todos los países de América Latina”, afirmó el miércoles Fernández en una entrevista con el canal Deutsche Welle en español.

De esta manera, el mandatario se sumó a los reclamos ya expresados por López Obrador y el presidente de Bolivia, Luis Arce, quienes dijeron que no asistirán a la Cumbre de las Américas si Estados Unidos “persiste” en su intención de excluir a Cuba, Venezuela y Nicaragua.

La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que se encuentra bajo la presidencia pro témpore de la Argentina, llamó también a que no haya exclusiones “que impidan que todas las voces del hemisferio dialoguen y sean escuchadas”.

A raíz de esto, el Parlamento cubano dijo que rechazaba “las fuertes presiones y amenazas que el gobierno estadounidense ejerce sobre numerosos gobiernos latinoamericanos y del Caribe, intentando silenciar sus legítimos reclamos en favor de la presencia de Cuba en la llamada cita continental”.

La IX Cumbre de las Américas será la segunda organizada por Estados Unidos después de la edición original en Miami en 1994 y pondrá énfasis en las migraciones forzosas, el cambio climático, la Covid-19 y la “lucha por la libertad y la democracia”, según la Casa Blanca.