Cuatro detenidos por las filtraciones del Morogate

La policía brasileña detuvo a cuatro personas acusadas de hackear los teléfonos celulares del ministro de Justicia, Sergio Moro, y los fiscales de la megacausa Lava Jato que fueron filtrados a la prensa y que pusieron en evidencia la manipulación que sufrió la causa para perjudicar al expresidente Luis Inácio Lula da Silva.

La Policía Federal brasileña señaló que que las detenciones se llevaron a cabo en el marco de la Operación Spoofing, que permitió también registros en las ciudades de Brasilia, San Pablo, Araraquara y Ribeirão Preto.

Según la policía, el nombre Spoofing se refiere a «un tipo de falsificación tecnológica que busca engañar a una red o una persona para que crea que la fuente de información es confiable cuando en realidad no lo es», informó el diario O Globo.

En junio pasado, un informe periodístico de O Globo mostró que la policía y la Oficina del Fiscal Federal tenían indicios de que el ataque informático que exponía los mensajes privados de Moro y los fiscales estaba bien planificado y tenía un alcance mucho más amplio que el conocido anteriormente.

Los reportes oficiales no incluyen los nombres de los detenidos ni los cargos específicos, pero dejan entrever que los ataques cibernéticos no se limitan al que sufrió al ministro Moro, sino que afectan a otras personalidades de Brasil, incluido el presidente Jair Bolsonaro.

Los mensajes entre Moro y los fiscales filtrados por el medio The Intercept dejaron al descubierto las maniobras al interior de la justicia brasileña para direccionar el avance de la causa.

Según The Intercept, las conversaciones privadas muestran que Moro sugirió a al fiscal Deltan Dallagnol cambiar el orden de las fases de la operación Lava Jato, dio consejos y pistas a los fiscales encargados del caso, lo que está prohibido por ley.

En otras conversaciones filtradas, se escucha fiscales del grupo que investigaba el Lava Jato en Curitiba, liderado por Dallagnol, discutir cómo frenar una entrevista que Lula había concedido al diario Folha de Sao Paulo desde la prisión porque podría beneficiar al Partido de los Trabajadores (PT) en las elecciones del pasado octubre.