Cuando migrar no es un derecho, xenofobia y racismo en la región

Las últimas semanas se registraron en la región hechos gravísimos de xenofobia y racismo. En Brasil mataron a golpes a un migrante congoleño luego de que reclamara el pago de su salario. En el exclusivo balneario de Punta del Este, en Uruguay, cinco hombres golpearon, amenazaron y atropellaron con un cuatriciclo a un chico de 18 años que vestía ropa holgada y usaba gorra y capucha. “Creyeron que se trataba de un ladrón”, dijeron los agresores como si eso justificara la cosa. 

La Guardia Costera de Trinidad y Tobago abrió fuego contra una balsa de migrantes venezolanos y mató a un bebé de un año. La madre también resultó herida pero llegó con vida al hospital y pudo ser atendida. Por último, en Chile, a la par del endurecimiento de las políticas migratorias del gobierno de Piñera, una masiva movilización antimigrante en Iquique terminó con el desalojo por la fuerza de un campamento de migrantes.  

“La carne más barata del mercado, es la carne negra”, grita con su voz estridente Elza Soares, la cantante brasileña, ícono de la cultura popular, que falleció el pasado 20 de enero. Elza nació en una favela y vivió toda clase de sufrimientos hasta que ganó popularidad en el mundo de la música.

Brasil

Triste pero cierto. Moise Kabagambe tenía 24 años y era negro, de El Congo. Había llegado a Brasil en 2011, cuando ingresó como refugiado buscando un futuro mejor. Trabajaba como mozo en el bar Tropicalia, en uno de los balnearios de Barra de Tijuca, en Río de Janeiro. El 24 de enero le reclamó a los dueños del lugar 200 reales adeudados por dos días de trabajo. Las cámaras de seguridad registraron cómo entre más de una persona lo golpearon con maderas y un bate de béisbol. Le pegaron incluso cuando estaba tirado en el piso. Le pegaron hasta la muerte.

“Mi hijo amaba a Brasil. Moise tenía todos amigos brasileños, trabajaba muy bien en la playa desde muy joven. Los brasileños mataron a mi hijo, a nosotros que escapamos de la guerra”, lamentó la madre del joven. 

El 54% de la población brasileña es afrodescendiente, según datos del Instituto de Geografía y Estadística (IBGE). Tras el crimen, que generó una gran conmoción social, las autoridades anunciaron la creación del Observatorio de Violencia contra los Migrantes.

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Uruguay

En Punta del Este, un adolescente de 18 años casi corre la misma suerte. Unos cinco hombres que veraneaban en el exclusivo parador lo vieron pasar y lo confundieron con un ladrón. El chico vestía ropa holgada, una gorra con visera y llevaba puesta la capucha. Le gusta el trap y esa es su forma de vestir. Pero para los agresores, su apariencia fue suficiente para calificarlo de chorro y aplicar justicia por mano propia. Lo golpearon, lo amenazaron con pegarle un tiro y dejarlo “tirado en la zanja” y lo atropellaron con un cuatriciclo. Sobrevivió gracias a un rapto de clemencia de los agresores que lo llevaron hasta la casa vecina para confirmar si era cierto que estaba de vacaciones con su familia. 

El padre, un profesor universitario, no dudó en hacer la denuncia y difundir lo ocurrido. “Mi hijo fue golpeado, acusado erróneamente de ser un delincuente por quienes terminan obrando como tales, amenazado de recibir disparos, ser muerto y su cuerpo arrojado a una zanja, fue hurtado (le robaron su buzo y su gorrita, justamente aquellos elementos que sus agresores dieron por suficiente como para incriminarlo por la apariencia que le daba), le rompieron su celular, intentaron secuestrarlo y lo intentaron matar atropellándolo con un cuatriciclo”, indicó Romero García en su comunicado.

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“Pasarán por cada frontera, pasarán. Los años de odio y de crueldad pasarán. Y ya no habrá ningún lugar prohibido, ilegal”, también levanta su voz Juanes.

Trinidad y Tobago

La Guardia Costera de Trinidad y Tobago disparó contra una balsa precaria de migrantes venezolanos que intentaban cruzar el mar. Había partido de Delta Amacuro, un estado muy pobre de Venezuela, de donde se calcula que zarpan entre 6 y 10 embarcaciones por día. Los efectivos dijeron que dispararon en “defensa propia” porque “temieron por su vida”.

Los disparos alcanzaron a Darielvis Sarabia, una mujer joven que llevaba a su bebé de un año en brazos. El bebé también fue alcanzado por las balas. Se llamaba Yaelvis Santoyo Sarabia y murió en brazos de su madre. Darielvis recibió un balazo en el pecho pero logró llegar con vida al hospital donde fue atendida. Cruzar el mar en esas balsas precarias y sobrecargadas es peligrosísimo: se calcula que más de 100 personas murieron al intentar esa travesía y otras tantas se encuentran desaparecidas. 

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Chile

Esta no fue la primera vez que manifestantes del norte de Chile se movilizaron en contra de los migrantes. En la ciudad de Iquique los episodios comenzaron de manera aislada: primero fue un hombre que golpeó a un inmigrante, luego alguien que tiró y quemó las pertenencias de otro, luego una pequeña concentración en repudio de los recién llegados a quien acusaban de un sin fin de delitos. 

El lunes 31 de enero, unas 4.000 personas participaron de un paro general, con decenas de camiones bloqueando los accesos de la ciudad, para repudiar la presencia de inmigrantes. En la protesta no faltaron los gritos xenófobos y manifestaciones de violencia: un inmigrante venezolano terminó herido y un campamento de extranjeros fue desalojado por la fuerza. La ONU condenó las expresiones racistas y xenófobas y llamó a respetar las “necesidades humanitarias más básicas de la población en movilidad humana”.

>>Violenta marcha contra migrantes venezolanos en Chile

“Juntos vamos por la vida, juntos estamos acá, respeta la diversidad”, cantan Jimmy Fernández, Chinoy, María Colores y Mauricio Redolés, todos artistas chilenos que fueron convocados para levantar sus voces en contra de la xenofobia y el racismo.

Y resulta que terminó siendo un newsletter musical para denunciar el racismo y la xenofobia… Les dejó la playlist que armamos entre todo el equipo de Latinoamérica Piensa. Para mover las cachas -y la conciencia-.

Hasta la próxima!