Cuando defender los DDHH es una actividad de riesgo: ya son 86 los dirigentes asesinados

Al menos 86 dirigentes de derechos humanos fueron asesinados este año en Colombia, según el informe difundido por el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. «En Colombia, defender los derechos humanos es una actividad de alto riesgo», se lamentó Alberto Brunori, representante del organismo en dicho país. Esta semana el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) denunció otro asesinato de un líder indígena, por lo que exhortaron al Gobierno a tomar medidas urgentes para proteger a los referentes comunitarios.

«Tengo que decir con tristeza e indignación que por lo menos 86 defensores y defensoras fueron asesinados en Colombia en lo que va de 2019. A muchos de ellos y ellas los conocíamos, supimos de su labor valiente y compartíamos, lo mismo que con ustedes, la lucha por los derechos humanos», afirmó Brunori en Cartagena de Indias.

El diplomático, que participa en el «Foro defender a los defensores» realizado con motivo del Día Internacional de los Derechos Humanos, señaló que 22 de los 86 líderes asesinados integraban Juntas de Acción Comunal (JAC), organizaciones de base que impulsan procesos comunitarios principalmente en barrios y zonas rurales.

«Este número que he citado antes permite a ONU Derechos Humanos identificar causas estructurales que derivan de la falta de presencia integral del Estado», sostuvo el directivo.

Según Brunori, los crímenes de estas personas ocurrieron en un contexto de «estigmatización de su labor y de sus reclamos» y en lugares apartados, donde «el ejercicio del derecho a la justicia y a los derechos económicos, sociales y culturales es precario». 

Desde 2016, año en que se firmó el acuerdo de paz con la guerrilla FARC, más de 500 líderes fueron asesinados.