Cristina Kirchner advirtió que se quiere «instalar el neoliberalismo» en la región para «achicar al Estado»

La vicepresidenta argentina Cristina Kirchner dio un discurso en Honduras previo a una reunión con la presidenta electa Xiomara Castro en el que planteó que así como antes en América Latina se financiaban los golpes militares hoy se «financian golpes judiciales». «Ya no hacen falta golpes militares, ahora hay que conseguir jueces educados en comisiones y foros». evaluó. 

Para la también expresidenta, cuando hay golpes judiciales «los jueces juzgan no de acuerdo a las leyes sino a la ideología y los intereses que siempre están en contra de los intereses de las grandes mayorías».

La reflexión de la mandataria formó parte de la exposición denominada “Los pueblos siempre vuelven”, de la que participó en el marco de su visita al país para participar de la toma de mando de Castro como presidenta.

En este contexto, Fernández advirtió que ahora se quiere instalar nuevamente al “neoliberalismo” en la región y consideró que esto genera una “curiosa paradoja”.

“Han surgido algunas corrientes en algunos países que se denominan libertarios y quieren suprimir el Estado. Mirá vos… ¿Qué pasa en la región? Desde el río Bravo hasta Ushuaia, cuando se instalan estas doctrinas neoliberales, ¿qué pasa cuando el Estado reduce su presencia en educación, salud, en regulación que impacta en el cambio climático? ¿Qué pasa? Hay un vacío que es ocupado por otra cosa. ¿Quién aparece? El narco”, se preguntó. 

Después, agregó, quienes impulsan el achique del Estado piden que combatan al narcotráfico. «¿No se dan cuenta de la paradoja horrible que significan las políticas de ajuste y el impacto en la vida cotidiana?», afirmó.

Al final de su exposición, la expresidenta envió un mensaje a Xiomara Castro. Le dijo que “no es fácil ser presidenta mujer” porque todavía hay en la sociedad y en los “compañeros y compañeras” un “resabio de sociedad patriarcal, que le llamamos machismo, y es muy difícil porque cuando una mujer además, de pintarse, peinarse o ponerse un atuendo para venir aquí piensa, y se atreve a decir en voz alta lo que piensa, se lo perdonan bastante menos que a los hombres”.