Crisis en el gobierno brasileño: Bolsonaro cambió a seis ministros y renunció la cúpula del Ejército

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, impuso su autoridad con un escandaloso cambio de gabinete. En apenas un día, relevó al polémico ministro de Relaciones Exteriores, Ernesto Araújo, a su ministro de Defensa, Fernando Azevedo y a otros funcionarios de altos cargos. La decisión, en busca de mejor imagen positiva en medio de la pandemia, tiene también como objetivo consolidar de paso su alianza con el llamado “Centrao”, la derecha parlamentaria que respalda al gobierno y que comanda Diputados y el Senado.

Los cambios se iniciaron por la mañana, con la renuncia del canciller Araújo, quien estaba en el centro de las críticas por el fracaso de la política de Brasil para contener la pandemia de coronavirus, y se ampliaron por la tarde con cambios imprevistos.

Araújo, de 53 años, es uno de los principales representantes del ‘ala ideológica’ del gobierno, en cruzada contra el “marxismo cultural” y el “globalismo” encarnado por “la ideología del cambio climático”, “la ideología de género” y, desde 2020, “el covidismo”, según sus propias definiciones. 

Recientemente, los altercados protagonizados con China por el 5G y la dificultad del país para comprar vacunas e insumos anticovid pusieron en jaque su gestión. La oposición tenía listo un pedido de juicio político a Araújo por su supuesta negligencia frente a la pandemia y al proceso para la adquisición de inmunizantes.

Azevedo, por su parte, fue despedido del cargo y se convirtió en el segundo general echado por el ex capitán Bolsonaro, tras la salida de la semana pasada del hasta entonces ministro de salud, Eduardo Pazuello. 

Azevedo formaba parte del gabinete desde la llegada de Bolsonaro al poder, en enero de 2019, y era uno de los ocho ministros (de un total de 22) con rango militar. “Parto con la certeza de la misión cumplida”, resaltó antes de su salida. 

La renuncia de la cúpula de las Fuerzas Armadas

Después de la renuncia del ministro de Defensa, en medio de la presión de la base bolsonarista, los tres comandantes de las fuerzas armadas brasileñas pusieron sus cargos a disposición del presidente. El mandatario reclama, sobre todo al Ejército, que se encolumne contra las cuarentenas y el toque de queda decretado por los gobernadores para enfrentar el colapso de la pandemia. 

El diario O Globo indicó que Bolsonaro buscaba destituir a todos los comandantes de las tres fuerzas para que tengan un mayor alineamiento con su pensamiento, sobre todo luego de que la jefatura militar no adhiriera a las manifestaciones a favor del cierre del Congreso el año pasado.

Como nuevo canciller designó al embajador Carlos Alberto Franco França y como ministro de Defensa al general Walter Suoza Braga Netto, quien dejará el cargo de ministro coordinador (Casa Civil) a la mano derecha de Bolsonaro, Luiz Eduardo Ramos.

Los otros cambios

Ramos, a su vez, era secretario general de la Presidencia, cargo que ahora ocupará Flavia Arruda, diputada federal de la derecha tradicional y clave para la negociación con el Congreso, en medio de las presiones para un posible juicio político por la actuación del gobierno en la pandemia.

La remodelación incluye seis cargos ministeriales porque también hay una rotación de altos funcionarios por el relevo en la cartera de Justicia, que queda a cargo del comisario policial Ánderson Gustavo Torres, en reemplazo de André Luiz de Almeida Mendonça.

Este último se convierte en titular de la Abogacía General del Estado tras conocerse la renuncia al puesto este mismo lunes de José Leví.

La modificación en el gabinete buscó crear lugares para el “Centrao”, el grupo de legisladores de la derecha que respalda al Ejecutivo.