Crisis en Ecuador: la Policía detuvo a 350 personas y Moreno ratificó sus medidas

Entre ayer y hoy, tras el dictado de estado de excepción del presidente Lenín Moreno, la Policía ecuatoriana desplegó una violenta represión, que culminó con al menos 350 personas detenidas, incluidos dos dirigentes sindicales. Masivas manifestaciones reclamaron que se diera marcha atrás con el “paquetazo” en las calles, pero el mandatario denunció que quieren “desestabilizar al gobierno” y denostó a los manifestantes. “Bajo ninguna circunstancia vamos a cambiar la medida”, respondió.

La ministra ecuatoriana de Gobierno, María Paula Romo, confirmó que 350 personas fueron detenidas durante las protestas contra el aumento en el precio del combustible del 123 por ciento, entre otras medidas acordadas por el mandatario con el Fondo Monetario Internacional.

Romo señaló que el mayor número de detenciones (159) se registraron en la ciudad costera de Guayaquil. La jornada de anoche terminó con 35 personas heridas, 21 de ellas policías, y alrededor de 300 detenidos.

La Fiscalía General del Estado ecuatoriano informó la detención de dos dirigentes del sector del transporte: Mesías V., secretario general del Sindicato de Chóferes de la provincia del Azuay, y Manolo S., presidente de la Cámara de Transporte de la ciudad andina de Cuenca, «por presunta paralización de servicio público».

Con el estado de excepción, el gobierno también está facultado para suspender o limitar derechos como el de la libre movilidad o imponer la censura previa para la prensa.

Por su lado, la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie) denunció la «arbitraria detención de Marlon Santi por la Policía Nacional», y añadió que «junto a Jairo Gualinga, dirigente de Juventud de la Conaie, y dos jóvenes universitarios, serán trasladados a la cárcel de Putuimi para la posterior Audiencia de flagrancia».

«Desde Confeniae (otra organización indígena) expresamos nuestro repudio a los actos represivos de la policía y el ejército, y la política de criminalización de la lucha y la protesta social de la Ministra del Interior, María Paula Romo, y el Presidente Lenin Moreno», señalaron.

Moreno no quiere dar marcha atrás

Poco tiempo después, el mismo Moreno hizo una férrea defensa a las medidas implementadas y se vanaglorió por la decisión de decretar el estado de excepción, situación que le da atribuciones para cerrar puertos, aeropuertos y pasos fronterizos si así lo quisiera.

“Bajo ninguna circunstancia vamos a cambiar la medida. Que se oiga bien, no voy a cambiar la medida. Que quede claro, se eliminó el subsidio, se acabó la zanganería”, aseguró el mandatario desde Guayaquil.

El mandatario felicitó también a la policía y las fuerzas armadas que ayer lanzaron gases lacrimógenos contra los grupos que se mantenían en las calles a pesar de la medida de excepción decretada horas antes por el presidente.

“He venido a Guayaquil para evitar que quienes saquearon al país lo sigan haciendo desde otras instancias. Los focos de violencia se han controlado casi totalmente gracias a @FFAAECUADOR y @PoliciaEcuador. Quienes violen la ley deberán ser detenidos. #NoAlParo #DecididosACrecer”, escribió en su cuenta de Twitter.

Sus afirmaciones se produjeron poco después de que legisladores leales al expresidente ecuatoriano Rafael Correa (2007-2017) pidieran un adelanto electoral y una sesión extraordinaria en la Asamblea Nacional (Parlamento) para exigir la destitución de Moreno a raíz de la situación que vive el país.