Crisis de la calidad educativa en el mundo

Si bien el mundo avanzó en la cobertura universal de la educación primaria, todavía hay 57 millones de niños y 69 millones de adolescentes que no asisten a clases. Además, 774 millones de personas no saben leer ni escribir, de los cuales 36 millones vivien en América Latina. Son algunas de las conclusiones de un reporte de la Unesco que plantea tres problemas centrales en América Latina y El Caribe: el desarrollo desigual entre naciones, la inequidad en las regiones más apartadas y pobres y la falta de calidad en la enseñanza.

Crisis de la calidad educativa en el mundo

Laura Poy Lozano – La Jornada (México)

Especialistas de la Organización de la Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) alertaron que a nivel mundial se presenta una “crisis del aprendizaje” que afecta a los sectores sociales más desfavorecidos y aseguraron que no se podrá mejorar la educación si no se tiene docentes bien formados.

Durante la presentación mundial y regional del informe de seguimiento del programa Educación para Todos 2014, Jorge Sequeira, director de la oficina de Unesco para América Latina, destacó que pese al avance en el objetivo de alcanzar una cobertura universal en primaria, en el mundo aún hay 57 millones de niños que no acuden a las aulas, a las que se suman 69 millones de adolescentes no escolarizados.

“La inequidad en las oportunidades educativas

siguen afectando a quienes viven en las zonas

más aparadas y pobres

Atilio Pizarro, funcionario de Unesco-América Latina, destacó que en la región se han detectado al menos tres aspectos críticos: los logros educativos no se replican en todas las naciones, por lo que hay gran diferencia entre países. Además, la inequidad en las oportunidades educativas sigue afectando a quienes viven en las zonas más aparadas y pobres, y la necesidad de que el avance educativo no se mida sólo por el acceso a las aulas, sino por la calidad de la enseñanza.

Destacó que tan sólo en el acceso a la educación primaria, a nivel regional 2.9 millones de niños no acuden a las aulas. De ellos 1.6 millones iniciará tardíamente, un millón más nunca llegará a la escuela y 300 mil menores desertarán.

 

Unesco: La mala calidad educativa deja legado de analfabetismo

Si no se atrae y se forma adecuadamente a un número suficiente de docentes, la crisis del aprendizaje se prolongará durante varias generaciones y afectará más a los desfavorecidos. En América Latina y el Caribe, donde alrededor del 10% de los niños en edad de asistir a la escuela primaria no está adquiriendo las competencias básicas en lectura, la proporción oscila entre el 4% en México y el 25% en Guatemala y el 40% en Nicaragua.

Por otra parte, aproximadamente 3 de cada 10 niños de esta región no están adquiriendo los conocimientos básicos en matemáticas. En Chile, donde casi todos los niños en edad de asistir a la escuela primaria alcanzan el nivel mínimo de aprendizaje en lectura, el 20% no lo alcanza en matemáticas.

La educación de mala calidad está dejando un legado de analfabetismo mucho más extendido de lo que hasta ahora se creía. En los países pobres, alrededor de 175 millones de jóvenes (una cifra que equivale aproximadamente a una cuarta parte de la población juvenil) no pueden leer una oración completa o una parte de ella. Es mucho menos probable que los jóvenes de hogares pobres sepan leer.

“Para lograr una educación de buena calidad para todos,

los gobiernos han de contar con suficientes docentes

formados, además de centrar sus políticas relativas a los

docentes en atender las necesidades de los desfavorecidos”

En Haití, el 42% de los jóvenes más pobres sabía leer y escribir, en comparación con el 92% de los más ricos. En las proyecciones del Informe se prevé que, si se mantienen las tendencias actuales, en los países en desarrollo no se conseguirá hasta 2072 que todas las jóvenes más pobres sepan leer y escribir. En Honduras se prevé que la universalización del primer ciclo de la enseñanza secundaria hasta el último curso se logre en la década de 2030 en el caso de los más ricos, pero casi 100 años más tarde entre los jóvenes más pobres.

En el Informe se muestra que, para lograr una educación de buena calidad para todos, los gobiernos han de contar con suficientes docentes formados, además de centrar sus políticas relativas a los docentes en atender las necesidades de los desfavorecidos. Para ello es necesario atraer a la enseñanza a los mejores candidatos; proporcionarles una formación pertinente; destinarlos a aquellas zonas, dentro del país, en las que sean más necesarios; y ofrecerles incentivos para que adquieran un compromiso a largo plazo con la enseñanza.

En el Perú, con objeto de lograr que haya un número suficiente de docentes en todas las zonas del país, se contrata a la mayoría en la región en la que han nacido y se han educado. En el Informe también se subraya la necesidad de abordar la violencia por razón de género en los establecimientos de enseñanza, algo que constituye uno de los principales obstáculos a la calidad y la igualdad en la educación. Y también se hace hincapié en la importancia que revisten los planes y programas de estudios y las estrategias de evaluación para promover la integración y lograr una mejora del aprendizaje. El Uruguay ha realizado enormes avances en la utilización de las evaluaciones para detectar a los alumnos que corren el riesgo de quedar rezagados y prestarles apoyo.

 

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