Costa Rica aprobó la reforma impositiva y terminó la histórica huelga sindical

Tras 86 días de huelga y luego de que el Congreso aprobara el polémico proyecto de reforma fiscal, el principal sindicato de Costa Rica anunció la finalización formal de los paros en el sector público. Los gremios habían comenzado la histórica huelga porque consideraban que la nueva ley crea tributos que afectan a los sectores menos favorecidos. A pesar de que retomaron sus funciones, advirtieron que no descartan nuevas medidas contra futuras reformas.

El proyecto de “ley de fortalecimiento de las finanzas públicas” fue aprobado finalmente en su segundo y último debate con el voto a favor de 34 diputados y 17 en contra, mientras cientos de adversarios de la iniciativa que se manifestaban en las afueras de la sede de la Asamblea Legislativa.

Fue entonces cuando el secretario general de la Asociación Nacional de Empleados Públicos (ANEP), Albino Vargas, anunció que esa organización concluyó su participación en la huelga, que en la práctica había terminado hace más de un mes, con la mayoría de los empleados públicos reincorporados a sus funciones. Vargas reclamó que la votación se hizo “a la velocidad de la luz”, horas después de que la sala constitucional entregara su pronunciamiento de más de 300 páginas.

“Estamos en el día número 86 de la huelga, hasta aquí llega la ANEP”, manifestó el dirigente ante una congregación de dirigentes de la agrupación. “Vamos a hacer alguna interpretación política (de la movilización), nosotros necesitamos que ustedes prediquen lo que sucedió en esta circunstancia histórica de nuestro país”, agregó sobre la huelga.
El líder sindical adelantó que los trabajadores podrían volver a la huelga contra un proyecto de reforma del Código de Trabajo para agilizar la declaración de ilegalidad de las huelgas, y contra un proyecto del gobierno para reformar el empleo público.

La reforma fue ratificada por el presidente Carlos Alvarado pocas horas después de su votación, con lo cual quedó lista para entrar en vigor. “En este momento firmo la ley de fortalecimiento de las finanzas públicas. Agradezco a quienes han apoyado al gobierno de la república en este esfuerzo”, escribió Alvarado en Twitter.

El proyecto sustituye el actual impuesto sobre la venta de 13% por un impuesto al valor agregado por el mismo porcentaje, que incluye algunos servicios excluidos del gravamen actual. También grava con 1% los productos de la canasta básica, con un mecanismo para que lo recaudado por este tributo se invierta en programas sociales.