Coronavirus en Bolivia: cierran hospitales y laboratorios por el colapso sanitario

Al menos seis hospitales del país cerraron las puertas ante la falta de camas, el contagio de personal sanitario, la falta de insumos de bioseguridad y el incremento incontrolable de los casos positivos de coronavirus que hicieron colapsar al sistema sanitario en Bolivia. Uno de los principales laboratorios que procesa los test de la Covid-19 se declaró en emergencia también porque dice estar “rebasado” en su capacidad de atención, además de no contar con equipos necesarios.

Hasta los mismos funcionarios del gobierno de la autoproclamada presidenta interina Jeanine Añez admitieron que el sistema de salud está crujiendo,  en medio de una escalada de la epidemia que rebasó los 25.000 contagios en el país. Es Cochabamba «no hay camas de hospitalización para los casos confirmados ya sea con sintomatología leve o relativamente grave», aseguró Yercin Mamani, director del servicio regional de Salud.

Los pacientes de coronavirus tienen que peregrinar por atención, rechazados por la falta de espacio en los hospitales. Familiares de pacientes con coronavirus denunciaron que al menos una decena de personas murieron en las calles por falta de atención. «La gente muere en las calles porque espera hasta el último momento», se limitó a decir el ministro de Obras Públicas, Iván Arias.

La escalada de Covid-19 marcó un nuevo récord el sábado al registrar por primera vez 1.000 casos nuevos en el país. Son cuatro los departamentos que concentran el 92% de los contagios: Santa Cruz (60%), Beni (15%), Cochabamba (10%) y La Paz (7%).

En el centro de salud de Viedma en Cochabamba, por ejemplo, se canceló todo tipo de atención porque al menos 90 trabajadores de la salud tuvieron contacto con pacientes positivos que fueron atendidos en salas comunes del centro sanitario al salir inicialmente negativos, por fallas del test.

La situación se replica en el Hospital del Tórax en La Paz, que determinó cerrar sus puertas temporalmente hasta tener las condiciones necesarias de bioseguridad, tras la confirmación de ocho casos, siete doctores y una enfermera, que dieron positivo. El hospital Boliviano Holandés en la ciudad de El Alto, contigua a La Paz, suspendió también las consultas externas luego de confirmarse 36 contagios en el personal sanitario.

El Hospital de Clínicas en La Paz señaló por su parte también que debido «al incremento de personas infectadas» se suspendieronn las «consultas ambulatorias» hasta nuevo aviso. El Hospital del Niño paceño también suspendió las consultas externas y reforzó el área de emergencias, para «precautelar la seguridad» de los pacientes y del personal sanitario.

Los mismos representantes del oficialismo se están quejando de la situación. Por caso, el dirigente oficialista agrario Rafael Quispe, se quejó el sábado en las redes sociales que no encontraba en La Paz «clínica para curar mis dolencias». Luego de tres días, escribió «ya estoy en la (clínica de la) #cajaPetrolera».

La alcaldesa interina de Santa Cruz (este), Angélica Sosa, confirmó además el domingo que «las camas hospitalarias de primer y segundo nivel están por colapsar». «Estamos con las últimas camas en el sistema hospitalario local», insistió. Santa Cruz registra el 60% de los más de 25.000 casos en todo el país de 11 millones de habitantes.  

En Cobija la falta de infraestructura sanitaria es similar. «Estamos con las últimas camas en el sistema hospitalario local», dijo Edwin Escalante, director del hospital público.

El laboratorio que hace los tests, en emergencia

El Centro Nacional de Enfermedades Tropicales (Cenetrop), uno de los principales laboratorios que procesa las pruebas para detectar el coronavirus en el país, se declaró este martes en estado de emergencia al estar «rebasados» en su capacidad de atención. De acuerdo a los medios locales, el laboratorio acumula cerca de 4 mil muestras que no pudieron ser analizadas por el colapso.

«Al haber solicitado reiteradamente la dotación de termocicladores, al no tener ninguna respuesta y al seguir rebasados en nuestra capacidad de atención para procesar dichas pruebas, es que nos declaramos en emergencia», señala un comunicado del centro.

“Ya no se puede trabajar en esta situación. El centro ha colapsado porque nos falta personal, insumos y equipos para agilizar el procesamiento de las muestras”, dijo Yelin Roca, jefa de Servicios de Laboratorio del Cenetrop, en una entrevista con Página Siete.

Roca aseguró que el Cenetrop solicitó al Ministerio de Salud, institución de la que depende este laboratorio, al menos tres equipos termocicladores “que son los lectores de las muestras y  en la etapa final se encargan del análisis, indican si son positivos o negativos”. De acuerdo a la científica, solicitaron también otros insumos que se necesitan en este centro, pero no recibieron respuesta alguna. “Hemos enviado cuatro cartas al Ministerio de Salud con nuestro pedido, pero hasta ahora no hemos recibido nada”, explicó Roca.

La jefa de Servicios de Laboratorio del Cenetrop explicó que lo único que recibieron del Gobierno fueron los reactivos, aunque indicó que incluso estos insumos llegan atrasados. “Lastimosamente no hemos recibido nada más”, sostuvo.