Coronavirus: Brasil negó el ingreso de Médicos Sin Fronteras que se dirigían a un pueblo indígena

El gobierno de Jair Bolsonaro negó el ingreso de una comitiva de la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) que se dirigía a las reservas de la tribu Terena, donde viven 5.000 personas, en Mato Grosso do Sul. La pandemia del nuevo coronavirus causó estragos en dicha comunidad indígena, donde hubo al menos 700 muertos.

La decisión de impedir a MSF fue determinada por la Secretaría de Salud Indígena del Ministerio de Salud brasileño (Sesal) luego del pedido realizado por los propios indígenas de la tribu Terena a raíz de que más de mil personas se contagiaron de coronavirus y 33 fallecieron en las últimas semanas.

Médicos Sin Fronteras informó en un comunicado que el Ministerio de Salud rechazó un plan de trabajo para atender a la población en las aldeas del pueblo Terena que partió de los caciques de las tribus ante el aumento de los casos.

La situación más crítica se encuentra en Aquidauna, Mato Grosso do Sul, cerca de la frontera con Paraguay y Bolivia. “Es un genocidio lo que estamos viviendo en las comunidades”, dijo a la cadena Globo Ageu Lourenzo Reginaldo, de la tribu Terena, donde aumentó un 580% el contagio del coronavirus.

Segunda ola de contagios en el Amazonas

El Instituto Socioambiental (ISA), entidad especializada en la cuestión indígena, alertó sobre una segunda ola de coronavirus en la región amazónica luego del colapso vivido en abril y mayo pasado en la ciudad de Manaos, capital del estado de Amazonas.

Un pico de los contagios fue el traslado de indígenas que fueron a cobrar la ayuda de emergencia aprobada por el Congreso y otorgada por el gobierno a los centros urbanos.

“Los pueblos indígenas viven bajo una situación de vulnerabilidad mayor, son más susceptibles por las condiciones sociales a las que están sujetos frente a la pandemia”, opinó Tiago Moreira, antropólogo e investigador del ISA.

“En Brasil si bien hay una asistencia a la salud indígena, es muy precaria. Los indígenas brasileños viven bajo invasiones constantes y amenaza de los invasores. Ocurre que en la pandemia esos invasores son vectores del virus”. comentó Moreira.

Corte de ruta para pedir atención médica

Los indígenas Kayapó, en Novo Progresso, estado amazónico de Pará, mantienen cortada hace dos días una ruta federal para pedir atención médica contra la pandemia y rechazar la tolerancia del Gobierno con los “garimpeiros”, los buscadores de oro artesanales que han logrado tener interlocución con el ministro de Ambiente, Ricardo Salles.

Según la Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil (Apib), este viernes se llegó a los 700 fallecidos por Covid-19, aunque el Gobierno reconoce menos a raíz de que no considera para la contabilidad de víctimas indígenas a los aborígenes que viven en ciudades.

Revés para Bolsonaro

El Gobierno de Bolsonaro acumuló el miércoles derrotas a decisiones del Presidente frente a las comunidades indígenas.

Bolsonaro había vetado un plan de emergencia indígena que contemplaba el envío de agua potable. “Logramos salvar vidas en el Congreso”, dijo la primera mujer indígena diputada federal, Jeonia Capichana, del partido de Red, del estado de Roraima, que fue la miembro informante de la norma.

También el Gobierno perdió porque el Congreso impidió que no se contabilicen más como indígenas a los aborígenes que usan los hospitales y salitas de salud en los centros urbanos.

En Brasil, existen casi un millón de indígenas, de los cuales 750.000 viven en reservas.

Brasil es el segundo país del mundo en cantidad de casos de coronavirus y muertes causadas por la enfermedad. Según el último registro de la Universidad Johns Hopkins de EEUU, que presenta los datos online, Brasil acumula 3.501.975 casos positivos, de los cuales 112.304 fallecieron.