Controversia en Colombia por un caso de eutanasia que fue cancelado a último momento

Una mujer colombiana de 51 años, que sufre esclerosis lateral amiotrófica, estuvo a punto de convertirse en la primera persona en acceder a la eutanasia sin ser un paciente en fase terminal. Pero a último momento las autoridades revocaron la autorización por las controversias que desató el caso y ahora la mujer emprenderá acciones legales por ser víctima de “tratos crueles y denigrantes”. Colombia es el único país de América Latina donde la muerte asistida está despenalizada.

Martha Sepúlveda iba a morir este domingo que pasó a las 7 de la mañana. Así había sido pactada su eutanasia que ya tenía autorización para practicarse. “Cobarde seré, pero no quiero sufrir más, estoy cansada”, había dicho a la prensa días atrás cuando se popularizó su caso. Sepúlveda se convertiría en la primera colombiana en recibir la eutanasia sin ser una paciente en fase terminal. 

Ahora, tras la cancelación, recurrirá a la justicia por “tratos crueles y denigrantes” así como la vulneración del derecho a “morir dignamente” por parte de la clínica que se negó a practicar la eutanasia.

La Corte Constitucional, que vela por el cumplimiento de la Carta Magna, decidió en julio extender “el derecho a la muerte digna” a quienes padezcan “un intenso sufrimiento físico o psíquico proveniente de lesión corporal o enfermedad grave e incurable”. Este es el caso de Martha, que sufre fuertes dolores y dificultad para caminar, síntomas de esta enfermedad neurodegenerativa sin cura. 

Primero autorizada, luego denegada

Su eutanasia recibió entonces luz verde por tratarse de una paciente con “enfermedad incurable avanzada”, “síntomas físicos y/o psicológicos que generan sufrimiento” y “capacidad para la toma de decisiones”, señaló el Instituto Colombiano del Dolor (INCODOL), encargado del procedimiento.

Pero el viernes, un documento escueto que llegó por debajo de su puerta le anunció la cancelación de la eutanasia por determinación “unánime” del comité médico que antes la había aprobado.

En una segunda comunicación, INCODOL justificó la decisión en un “concepto actualizado del estado de salud y evolución” de Martha. El organismo utilizó una entrevista que Sepúlveda brindó a la prensa para señalar que existía “una funcionalidad mayor a la reportada por la paciente y sus familiares”, según el texto del instituto dado a conocer por sus allegados.

Luego de ver las imágenes, el comité concluyó que “la paciente tiene altas probabilidades de expectativa de vida mayor a seis meses, por lo tanto no cumple con el criterio de terminabilidad”.

La abogada de la mujer cuestionó el cambio en la decisión: “No sabemos por qué evaluaron en agosto con unos criterios y en octubre con otros, sabiendo que el fallo de la Corte está en firme”, dijo.

Desde el Ministerio de Salud colombiano aseguraron que la sentencia que extendió el acceso a la eutanasia a pacientes no terminales no tiene “efectos jurídicos” por ahora porque “la Corte Constitucional aún no ha notificado el fallo al Ministerio”, que no conoce el texto completo. 

Por su parte, la Corte alega que el fallo está en vigor aunque no se conozca en su totalidad.

“Dar pelea por la dignidad”

Martha se ve sonriente, cariñosa con su hijo y lúcida, durante la entrevista televisada. Dice sentirse más “tranquila” desde que sabe que morirá antes de estar “postrada en una cama”.

“Si bien esta circunstancia llevó a mi mamá a su estado anterior de desesperanza y tristeza estamos dispuestos a dar la pelea por la dignidad de mi mamá hasta las últimas consecuencias ya que su decisión no ha cambiado en nada”, aseguró su hijo, Federico Redondo, tras conocer la cancelación del procedimiento.   

La Iglesia católica le pidió a Martha “reflexionar sobre su decisión”, pues “la muerte no puede ser la respuesta terapéutica al dolor y al sufrimiento en ningún caso”, de acuerdo a un comunicado. 

“Dios no me quiere ver sufrir a mí”, respondió la mujer, que se define como católica y escogió fallecer un domingo en honor a su religión. 

Eutanasia en la región

En América Latina solo Colombia despenalizó la eutanasia en 1997, pero aún quedan vacíos que impiden el cumplimiento de ese mandato en este país de tradición conservadora. 

Según cifras oficiales, 157 personas han recibido la eutanasia en el país, todos ellos en la fase terminal de una enfermedad. 

En México existe la llamada ley del “buen morir”, que autoriza al paciente o su familia a solicitar que la vida no sea prolongada por medios artificiales, mientras en Uruguay el Parlamento discute un proyecto sobre la eutanasia.