Se reaviva la llama del conflicto

Bolivia y Chile
Especial

Las relaciones de los gobiernos de ambos países pasan por el momento más difícil de las últimas décadas. Aumentó la beligerancia verbal de uno y de otro lado, tras el anuncio de Evo Morales de una nueva demanda por las aguas de Silala y su explotación. Chilenos y bolivianos, otra vez enfrentados. Las opiniones y posiciones contrapuestas desde las dos naciones.

Diego Jaramillo- El Deber (Bolivia)

Las aguas del Silala son otra vez el ‘fruto de la discordia’ en las relaciones diplomáticas entre los gobiernos de Bolivia y Chile, luego de que el presidente Evo Morales denunció en el Día del Mar el «uso ilegal de esas aguas» sin compensación por parte del vecino país. 

“Cada día Chile se aprovecha de ese recurso natural (aguas del Silala) sin compensar ni un centavo. Este acto abusivo y arbitrario que vulnera nuestro patrimonio no puede continuar, (por eso) he instruido a Diremar que estudie alternativas jurídicas para asumir la defensa de nuestras aguas del Silala ante las instancias internacionales competentes”, dijo Morales el miércoles en su discurso en el acto de conmemoración del Día del Mar. 

Un día después de las declaraciones de Morales, el canciller David Choquehuanca afirmó en conferencia que las aguas del manantial Silala son empleadas por grandes empresas mineras del norte chileno. 

El vicecanciller Juan Carlos Alurralde también explicó, en la misma cita con los medios, que “En 1908, la Prefectura de Potosí otorgó en concesión las aguas del Silala a la FCAB para el uso en locomotoras y aprobó el permiso de construcción de canales. No obstante, años después, ese líquido vital pasó a emplearse para usos industriales, no autorizados por Bolivia”.

» Las aguas del Silala son otra vez el ‘fruto de la discordia’ en las relaciones diplomáticas entre los gobiernos de Bolivia y Chile, luego de que el presidente Evo Morales denunció en el Día del Mar el «uso ilegal de esas aguas» sin compensación por parte del vecino país. ‘Cada día Chile se aprovecha de ese recurso natural sin compensar’ «

La respuesta del Gobierno de Chile no se hizo esperar y en cuestión de horas, el canciller Heraldo Muñoz dijo que Chile responderá con una contrademanda a Bolivia a fin de demostrar que el Silala es un río internacional que cruza la frontera naturalmente. 

Muñoz volvió a responder por segunda vez en menos de 48 horas, y el viernes apareció en conferencia con un mapa de 1904, que según él, es un documento adjunto del Tratado de 1904 y demuestra que el bofedal boliviano es un río internacional. 

Este lunes, la presidenta Michelle Bachelet confirmó que «Chile va a contrademandar…», si Bolivia acude a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por las aguas del Silala.  

Editorial- La Tercera (Chile)

El presidente de Bolivia recurre a un reclamo conocido, pero carente de fundamento, para llamar la atención en el marco de la conmemoración de lo que en su país denominan como “Día del Mar”. Todo indica que, en lugar de los imprescindibles argumentos técnicos, su arenga se origina en la pérdida de respaldo interno que demuestran las encuestas de popularidad, en su reciente resultado adverso en las urnas y en las evidentes divisiones al interior del equipo que defiende su caso en la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

Como es sabido, su demanda en contra de Chile por una salida soberana al mar tampoco encontró la recepción esperada ante dicho tribunal, siendo severamente limitada en su objetivo a un juicio sobre la eventual obligación de negociar entre las partes involucradas. No obstante, cabe reconocer que la CIJ terminó por acoger la presentación boliviana, pese a tratarse de una diferencia ya zanjada por un tratado internacional acordado entre ambos países con fecha previa a las obligaciones a las que hace referencia el Pacto de Bogotá. 

Tuffí Aré- El Deber* (Bolivia)

Las relaciones de los gobiernos de Bolivia y Chile pasan por su momento más difícil de las últimas décadas. Aumentó la beligerancia verbal de uno y de otro lado, tras el anuncio de Evo Morales de una nueva demanda por las aguas del Silala. En la política interna chilena han surgido discrepancias sobre la presencia de ese país en el Pacto de Bogotá, aunque La Moneda ratificó oficialmente a través de José Miguel Insulza el reconocimiento de los organismos y acuerdos internacionales. También Michelle Bachelet ha anunciado una contrademanda si Bolivia abre otro juicio. Al margen del intenso cruce verbal, el Gobierno de Evo Morales debe definir con calma y solvencia la estrategia a seguir. Un mínimo error, al calor del entusiasmo y la retórica, puede echar por tierra lo avanzando hasta ahora en La Haya y con la comunidad internacional.

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