La transformación de las FARC

Colombia
Especial 

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias se presentan en sociedad como una fuerza política no insurgente por primera vez en su historia. El grupo armado desaparece como tal para dar lugar a la transición hacia la paz. Los grandes cambios en su discurso, en su actitud frente a las víctimas y en la forma de relacionarse con las comunidades luego de las negociaciones en la Habana con el gobierno.

Catalina Loboguerrero- La Silla Vacía (Colombia) 

Esta conferencia será la presentación en sociedad de la guerrilla como nueva fuerza política y por eso decidieron invitar a los medios de comunicación. Si bien los periodistas no tendrán acceso a las discusiones internas de los delegados, hay una intención de las Farc de que su cumbre sea transmitida alrededor del mundo como gran noticia.

“Esta X Conferencia se realiza en un contexto político nuevo, que es la firma de los acuerdos que ponen fin al conflicto armado entre las FARC-EP y el Estado colombiano; en ese nuevo contexto ya no tiene validez la realización de una conferencia clandestina, puesto que se trata de validar la entrada al escenario de la política legal y abierta de las FARC”, dijo a La Silla Carlos Antonio Lozada, vocero de las Farc.

La agenda de la Conferencia incluye ruedas de prensa diarias y charlas que buscan presentar la versión que la guerrilla tiene de sí misma y de su historia. Así lo sugieren los títulos de algunas de ellas: “Historia de las FARC-EP 52, años de lucha por la paz”,”Paz es libertad:Homenaje a Simón Trinidad”, “Homenaje a los caídos”.

El plebiscito de las Farc

Más allá del evento propagandístico, la X Conferencia marca el momento final de las Farc como grupo armado insurgente y el comienzo de su transición a un partido político.

Para preparar esa transición, el Estado Mayor Central le ha hecho llegar a todas las estructuras “las tesis” que van a discutir en su última conferencia. Las tesis, en esta conferencia, son los puntos del acuerdo logrado en La Habana.

Todos los frentes y bloques deben haberlas ya estudiado y analizado, y lo que haya salido de esas discusiones, será presentado por delegados de cada estructura.

Según Lozada, los delegados son democráticamente elegidos y están en igualdad de condiciones para ir tanto los comandantes de cada frente, como los de la base.

La Conferencia es la última instancia que aprueba o no los acuerdos de paz. Pero aunque haya desacuerdos y disidencias de algunas facciones, no hay forma de que la guerrillerada vaya a rechazarlos.

“Siendo la solución política al conflicto el primer punto de la Plataforma Bolivariana por la que hemos luchado todos estos años, es de esperar que los acuerdos sean aprobados por amplia mayoría, sin detrimento que puedan existir voces discordantes en desarrollo de la discusión”, dice Lozada. Es decir, las Farc – a diferencia del Gobierno- tienen garantizado el Sí en su plebiscito interno.

” Esta conferencia será la presentación en sociedad de la guerrilla como nueva fuerza política y por eso decidieron invitar a los medios de comunicación. Si bien los periodistas no tendrán acceso a las discusiones internas de los delegados, hay una intención de las Farc de que su cumbre sea transmitida alrededor del mundo como gran noticia “

En sus anteriores conferencias, las Farc han hecho un análisis de contexto en el que contemplan diferentes escenarios y qué acciones, tanto políticas como militares, deben seguir en cada situación.  Por eso, probablemente analicen qué pasaría si gana el No el 2 de octubre. Lozada dice que lo que no están contemplando es lo que promueven los principales promotores del No: una renegociación

“No existe la más mínima posibilidad de renegociar los acuerdos. La Mesa ya cumplió su trabajo y sobre el resultado de ese trabajo es que deben pronunciarse los colombianos”, dijo Lozada a La Silla.

Mientras en otras conferencias se discutía mucho sobre la estrategia militar a seguir y la guerra de guerrillas, ésta se va a enfocar, sobre todo, en sentar las bases de la plataforma política que aspiran lanzar a futuro.  

Después harán un congreso para definir las líneas programáticas y desarrollar mejor los contenidos de la consigna central de la conferencia: “por la reconciliación nacional, la paz con justicia social y la democracia avanzada”.

¿Qué entienden las Farcpor “democracia avanzada”? Lo sabremos si gana el Sí. Lo que es seguro es que presentarán una alternativa a las políticas neoliberales de crecimiento económico. Según Lozada, eso incluye “un enfoque de respeto al medio ambiente, a los derechos de las comunidades que habitan los territorios donde están los recursos a explotar”.

La transformación

Es incierto lo que va a resultar de las discusiones internas de los guerrilleros en la conferencia, pero es claro que las Farc ya no son las mismas autodefensas campesinas de la primera conferencia, celebrada en 1965, ligadas al partido Comunista y a la doctrina de la combinación de todas las formas de lucha.

Tampoco son las que hacían campaña a través de la Unión Patriótica pero seguían creyendo que era mejor tomar el poder por asalto. Y no son las de los diálogos del Caguán, que mostraban un enorme desprecio por toda la clase política nacional, los gremios, los medios de comunicación y todo lo que consideraran parte de la élite burguesa colombiana.

Durante los cuatro años de negociación en La Habana, la guerrilla vivió una transformación en su discurso, en su manejo de los medios, en su actitud frente a las víctimas, y especialmente en la forma de relacionarse con las comunidades en sus zonas de influencia histórica.

Varias fuentes consultadas por La Silla, que estuvieron presentes a lo largo del proceso de negociación, señalan que el encuentro con otros sectores de la sociedad civil, especialmente con las víctimas, marcó un momento de quiebre político en los delegados de las Farc.

Iván Márquez y otros miembros del Secretariado argumentaban que las Farc eran las primeras víctimas de un gobierno opresor, que lo que habían hecho había sido en legítima defensa, y que por lo tanto, las reparaciones eran responsabilidad exclusiva del Estado colombiano y que todos los crímenes eran amnistiables, invocando el derecho a la rebelión.

” Es incierto lo que va a resultar de las discusiones internas de los guerrilleros en la conferencia, pero es claro que las Farc ya no son las mismas autodefensas campesinas de la primera conferencia, celebrada en 1965, ligadas al partido Comunista y a la doctrina de la combinación de todas las formas de lucha “

Sin embargo, al escuchar a las víctimas, esa capacidad de entender al otro, de sentir empatía, que es tan necesaria en política para conquistar seguidores y tejer relaciones y alianzas duraderas, se aflojó en varios miembros de la delegación guerrillera. Así se puso en evidencia hace unos días cuando le pidieron perdón a los familiares de los diputados del Valle que asesinaron.

El proceso de los diálogos también permitió que las Farc, que se han jactado de conocer de cerca al “país profundo”, se dieran cuenta de que al interior del gobierno colombiano había personas genuinamente interesadas en ese mismo país, a pesar de hacer parte de la “burguesía”, lo que ayudó a que se construyeran algunos puentes que permitieron avanzar la negociación.

Algunas de las personas que estuvieron negociando con ellos en La Habana, creen que la guerrilla terminó cambiando realmente sus posturas más radicales. Otros consideran que hay que dar un margen de espera para saberlo con certeza.

“Es propio de este tipo de procesos que en cada uno de los temas, las partes lleguen con su propia visión, con sus p
ropias propuestas y del choque, por así llamarlo, de esas visiones y propuestas, surja como alternativa de consenso una tercera visión que, en mayor o menor medida, incorpora elementos de las visiones en pugna”, dice Carlos Antonio Lozada.

Los periodistas que estaban en La Habana también notaron una transformación en su relación con los medios, especialmente quienes los habían conocido en El Caguán, años atrás, como Eliana Aponte, corresponsal y fotógrafa de El Tiempo en Cuba. “Ellos en este proceso aprendieron cómo manejar la prensa y cómo difundir su mensaje,” dice.

Aunque al principio los guerrilleros fueron muy cerrados, con la llegada de Timochenko, se empezaron a crear reuniones off the record y eso permitió a las Farc conocer mejor a los periodistas y a los periodistas conocer mejor a los delegados de la guerrilla.

” El proceso de los diálogos también permitió que las Farc, que se han jactado de conocer de cerca al ‘país profundo’, se dieran cuenta de que al interior del gobierno colombiano había personas genuinamente interesadas en ese mismo país, a pesar de hacer parte de la ‘burguesía’, lo que ayudó a que se construyeran algunos puentes “

Las FARC también han invertido muchísimo en una plataforma de medios con la última tecnología y en su posicionamiento en redes sociales.

Los principales delegados tienen cuentas muy activas de Twitter y recientemente, uno de ellos empezó a utilizar el Periscope. Las páginas web que tiene la guerrilla están siendo actualizadas permanentemente, en varios idiomas, y el noticiero que crearon, Nueva Colombia, denota también un cambio de estética y de estilo.

“Ellos han copiado, en el buen sentido de la palabra, lo que hacen los noticieros”, dice Patricia Uribe, de Noticias Uno, y quien también estuvo en El Caguán. Televisivamente, han llamado la atención los guerrilleros que han escogido para presentar las noticias, el cambio de vestuario, el uso de titulares, hasta la inclusión de temas culturales y deportivos en su agenda.

Pero quizás su mayor transformación, la menos obvia para el país urbano, ha sido en su relación con la gente en sus zonas de influencia.

 

Fragmento del discurso de e Timochenko, jefe máximo de las Farc, durante la X conferencia de las Farc

Nos hallamos reunidos aquí, tras cincuenta y dos años continuos de confrontación política y militar con el Estado colombiano, con el propósito de realizar nuestra Décima Conferencia Nacional,  máximo evento democrático contemplado en nuestros Estatutos. Además del Estado Mayor Central y su Secretariado, están aquí presentes los delegados y las delgadas elegidos por votación en las Asambleas de Guerrilleros cumplidas en cada Frente, Columna,  Compañía y Guerrilla. Una representación lo más amplia posible de todos los guerrilleros y guerrilleras de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia Ejercito del Pueblo.

Contrariamente a como lo pregonan nuestros contradictores y críticos gratuitos, las FARC-EP nos hallamos muy lejos de ser una organización de exclusiva naturaleza militar, regida por los caprichosos criterios de un cuerpo de mandos ambiciosos. Si algo nos ha caracterizado desde nuestro mismo nacimiento, es precisamente nuestra naturaleza rigurosamente  política, fundada en la más amplia democracia, con unos lineamientos políticos, militares y culturales tejidos por el conjunto de sus integrantes desde sus primeras conferencias nacionales. Han sido estas las encargadas de designar, mediante el voto de todos sus participantes, a los miembros de su dirección nacional, mandatados así por el colectivo para encargarse de la ejecución de las líneas trazadas por él, y para responder por su desempeño ante la siguiente Conferencia.

Pueden ustedes dar fe de la existencia de las células partidarias, en donde los integrantes de cada escuadra o unidad básica gozan de plena libertad, para señalar los defectos y errores tanto de su cuerpo de mandos como de todos sus militantes, en reuniones semanales o quincenales, y en las que los comandantes de todos los escalones están obligados a participar, sin derecho a ocupar cargos de representación, que de algún modo pudieran coartar la expresión libre del colectivo.

” Las FARC no sólo resistimos la más larga y violenta embestida emprendida por el poder imperial y sus aliados del capital nacional y el latifundio, contra un ejército guerrillero y un pueblo declarado en rebeldía, sino que hemos conseguido sentarnos a una mesa de conversaciones con ellos, y sacar avante un Acuerdo Final “

También pueden predicar de la continua práctica de balances, en los que las guerrilleras y guerrilleros gozan del pleno derecho para expresar su opinión en torno a las tareas o misiones objeto de análisis. Y de la realización de las Asambleas de cada unidad, por lo menos una vez al año, en las que el colectivo reunido analiza y debate el trabajo cumplido por mandos y combatientes de base, en el curso del período sometido a análisis.

Sin lugar a dudas ha sido esa continua práctica democrática, la que nos ha permitido permanecer cohesionados y férreamente unidos, ante los enormes retos de naturaleza militar y política que nos ha tocado enfrentar a lo largo de estas cinco décadas. Gracias a ella hemos salido siempre adelante, seguros de que nuestras decisiones y actuaciones no son el producto de ningún genio individual, sino la maduración de un pensamiento colectivo cuidadosamente construido con la colaboración de todos. Y es por ello que en la ejecución del conjunto de nuestras políticas, los combatientes de las FARC-EP hemos obrado con el entusiasmo de quien se sabe comprometido por una causa común, entregando lo mejor de sí con la convicción plena de estar haciendo lo justo.

Quienes desconocen esa naturaleza de las FARC, no pueden explicarse cómo los 48 campesinos marquetalianos, pasaron a convertirse en los miles de mujeres y hombres, que conforman la formidable organización que llegamos a ser tras varias décadas de lucha, y por tanto buscan explicarse ese prodigioso hecho histórico, echando mano a las más aventuradas teorías, encaminadas siempre a desconocer la poderosa fuerza creadora de la conciencia y la organización popular. Un pueblo unido y organizado debidamente, constituye una fuerza invencible.

Las FARC no sólo resistimos la más larga y violenta embestida emprendida por el poder imperial y sus aliados del capital nacional y el latifundio, contra un ejército guerrillero y un pueblo declarado en rebeldía, sino que hemos conseguido sentarnos a una mesa de conversaciones con ellos, y sacar avante un Acuerdo Final de Terminación del Conflicto, con el que queda definitivamente claro que en esta guerra no existen vencedores ni vencidos, al tiempo que nuestros adversarios se ven obligados a reconocer nuestro derecho pleno al ejercicio político, con las más amplias garantías. Para nosotros es claro cómo y por qué lo hemos conseguido. Y queremos que aquellos que todavía tienen dudas sobre nuestra lucha se acerquen y palpen la voluntad que nos asiste de entregar todas las energías por el nuevo país que sueña la mayoría de colombianos y colombianas.

” El significado del Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera, es aun más importante de lo que parece a simple vista. Si nuestros adversarios quieren pregonar que ganaron la guerra, allá ellos. Para las FARC-EP y nuestro pueblo, la mayor satisfacción será siempre haber ganado la paz “

Saben ustedes bien, y están en condiciones de exponerlo con la conciencia limpia ante la prensa nacional y extranjera aquí presente, o en cualquier otro escenario, que las FARC-EP siempre hemos pregonado el respeto a la población civil, a sus intereses y bienes, por encima de cualquier circunstancia. Que esa población, a la que conocemos con el nombre de masas, ha sido por tanto nuest
ro soporte fundamental a lo largo de todos estos años. En nuestra experiencia reposan millares y millares de ejemplos en los que familias campesinas, indígenas, negras o de condición humilde del campo y la ciudad, nos han brindado apoyo incondicional y protegido nuestra fuerza y a sus integrantes de múltiples maneras, aun a riesgo de su propia vida o libertad, amenazadas permanentemente por la furia de las fuerzas estatales o paramilitares.  Sabemos que en el corazón y la mente de la gente llana y honesta que nos conoce en persona, y que trata diariamente con nosotros, anida una verdad completamente distinta a la pregonada por los medios que están al servicio de la oligarquía.

La Paz reclama que el poder mediático no se siga utilizando como un instrumento más de la guerra. Hagamos de su potencial y eficacia una herramienta para la reconciliación entre las colombianas y los colombianos. Hay en efecto otra Colombia, otro acumulado de historias y verdades que esperan su oportunidad. Aquí nos estamos aprestando para eso, con el afecto y la solidaridad de mucha gente de nuestro país y de todo el mundo. Nuestra más honda aspiración es llegar con nuestro mensaje a mucha más, hasta conseguir que el torrente por las grandes transformaciones resulte incontenible.

El significado del Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera, es aun más importante de lo que parece a simple vista. Si nuestros adversarios quieren pregonar que ganaron la guerra, allá ellos. Para las FARC-EP y nuestro pueblo, la mayor satisfacción será siempre haber ganado la paz.

Leer el artículo completo de la Silla Vacía aquí 

Leer el discurso completo aquí