Concesiones contra el medio ambiente mexicano

El avance de los emprendimientos mineros extranjeros, incluso en sitios naturales protegidos, la proliferación de basurales a cielo abierto y la producción de energía, de diversa matriz, son considerados por algunos ambientalistas mexicanos como fuentes de futura contaminación.  

 Iván Restrepo – La Jornada (México)

Comienza 2014 con datos sobre el trato preferencial que el gobierno mexicano concede a los consorcios mineros. En paralelo, oficialmente se informa que existen en el país casi 600 sitios gravemente contaminados, especialmente en los estados de Guanajuato, Veracruz y Querétaro. Una parte mínima de esos sitios (1.5 por ciento del total) han sido atendidos. La disposición de residuos a cielo abierto o en lugares que carecen de las condiciones necesarias para que no constituyan peligro, provocan severos daños a la salud público y el medio ambiente. Bueno sería conocer el nombre de las industrias y las mineras que los ocasionan. Contribuyamos a este ejercicio citando tres que en la entidad donde viven la señora Marta y el señor Vicente, llevan lustros contaminando y enfermando a la población: Petróleos Mexicanos, la Comisión Federal de Electricidad con su termoeléctrica y la empresa Química Central de México.

Comienza el nuevo año y nos enteramos que las trasnacionales mineras no se irán de México en busca de mejores lugares para invertir y obtener jugosas utilidades. Por algunos columnistas que les sirven de voceros en los medios, hicieron saber su inconformidad por el cobro de derechos que, aseguran, desalienta la inversión en ese rubro.

Actualmente hay más de 600 proyectos mineros en proceso financiados con capital externo, especialmente en busca de oro y plata, cobre, uranio y zinc. Pero además existen 2 mil 31 concesiones mineras (de las casi 27 mil que hay en el país), ubicadas en áreas naturales protegidas, sin que se cuenten con medidas suficientes para regular esa presencia a fin de impedir daños a la biodiversidad, a recursos tan fundamentales como el agua y a la salud de quienes habitan especialmente en el sector rural.

También se expande el sector eléctrico privado bajo diversas modalidades, en especial las fuentes renovables. Pero, a diferencia de lo que se asegura en la machacona publicidad oficial, están por verse los frutos de producir más energía con menos daños al ambiente y en favor de la economía de las familias consumidoras.

Así comienza el año que, promete Peña Nieto, marca la gran recuperación económica, social y ambiental del país.

 

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