Con Brasil colapsado por la pandemia, Bolsonaro cambió de nuevo al ministro de Salud

Mientras se acumulan las críticas de la comunidad internacional por su gestión y con un Brasil colapsado por la  pandemia, el presidente Jair Bolsonaro cambió por cuarta vez de ministro de Salud. El mandatario echó al militar Eduardo Pazuello y colocó en su lugar al cardiólogo Marcelo Queiroga. Según trascendió, el ofrecimiento también le llegó a otra médica, quien rechazó la propuesta por tener una visión científica distinta a la de Bolsonaro. 

Otra vez el ultraderechista cambió un funcionario clave para la gestión de la pandemia en medio de escándalos. Pazuello se convirtió en el tercer ministro de Salud despedido por Bolsonaro desde que llegó el coronavirus a Brasil, después de haber destituido a los médicos Luiz Mandetta y Nelson Teich a mediados del año pasado, con menos de un mes de diferencia entre ambos casos.

“La conversación con Queiroga fue excelente”, dijo Bolsonaro, quien entró en conflicto con los dos predecesores de Pazuello porque cuestionaban la falta de consultas “científicas” del presidente para enfrentar la pandemia.

Pazuello, por su lado, tenía una concepción castrense de sus funciones y acataba cada una de las medidas de Bolsonaro: “Es así de sencillo: uno manda y otro obedece”, había dicho el general en octubre..

Bolsonaro decidió removerlo presionado por sus aliados de centroderecha en el Congreso ante las críticas crecientes a la gestión de la pandemia por parte del gobierno federal y a la reciente rehabilitación política del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, probable competidor del actual mandatario en las elecciones de 2022.

En ese contexto, la médica Ludhmila Hajjar develó que rechazó asumir el Ministerio de Salud de Brasil por tener una visión científica diferente a la de Bolsonaro. Además, denunció que sufrió amenazas de muerte por parte de extremistas para que no se hiciera cargo de la cartera sanitaria.

La cardióloga responsable en un hospital privado de San Pablo dejó en claro en todo momento que apoya las cuarentenas y las medidas restrictivas para evitar la propagación de la pandemia, al tiempo que rechaza el uso de la cloroquina como tratamiento contra la enfermedad. 

No obstante, accedió a reunirse con Bolsonaro. “Estoy a disposición de mi país y no quiero politizar la salvación de vidas”, había dicho. 

A la doctora, según reveló el sitio Poder 360, la entrevistó el diputado Eduardo Bolsonaro delante de su padre e incluso le pidió que dijera cuál era su posición sobre el aborto y la libertad de armar a la población.

Según esta fuente, Bolsonaro le objetó el confinamiento en el noreste porque eso le haría perder la reelección en 2022.Después de todo lo sucedido, la médica rechazó el cargo. 

Brasil en crisis 

Este lunes Brasil anotó 1057 muertes en 24 horas y elevó la cifra de muertos a 279.286, con más de 11,5 millones de contagiados. ​

El interrogante es si Queiroga aceptará el bolsonarismo como forma de encarar la pandemia, es decir, si replicará el argumento de que no son necesarias las cuarentenas porque afectan la economía.   

El colapso sanitario en Brasil se transformó en una gigantesca crisis política, con la nueva decisión del presidente Bolsonaro. El cambio de ministros fue acelerado la semana pasada por Arthur Lira, presidente de la Cámara de Diputados y garante de la mayoría oficialista en el Congreso.

Pero desde la reaparición en el escenario de Lula como posible candidato en 2022, los aliados de centroderecha, le acercaron nombres para pegar un volantazo científico en su gestión.

La semana pasada, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se mostró “muy preocupado” por la situación epidemiológica relacionada con el covid-19 en Brasil, y pidió al gobierno que tome “medidas serias”.

“Si no se toman medidas serias, la tendencia actual (…) se traducirá en más muertos”, advirtió Tedros Adhanom Ghebreyesus y pidió al gobierno “tomar en serio la situación”.

Esta situación, si se prolonga, puede desbordarse a países vecinos, que en conjunto están en mejor situación que Brasil, advirtió el director de la OMS.

El estado San Pablo, el más afectado, inició dos semanas de fase de emergencia con toque de queda nocturno y sin comercios ni oficinas funcionando y tiene más de 10 hospitales con 100% de ocupación.

Además, está montando 12 hospitales de campaña. Exaliado de Bolsonaro, el gobernador paulista, Joao Doria, llamó al presidente “genocida”.

Esta misma calificación utilizó para definir a Bolsonaro  el youtuber e influencer más famoso de Brasil, Felipe Neto, quien recibió una intimación de un comisario de la policía de Río de Janeiro presuntamente aliado a la familia presidencial por sus dichos.