Con paro de transporte y bloqueos masivos, volvieron las protestas contra el gobierno de Iván Duque

Cientos de colombianos volvieron a congregarse en las calles de Bogotá, Cali y Medellín para manifestarse en contra de los asesinatos de líderes sociales y defender la vida y la educación pública, en el marco de la continuación de las protestas con las que terminó el 2019. La jornada estuvo marcada por el paro de transporte y casos de represión por parte de efectivos de la policía y del Escuadrón Móvil Antidisturbios que intentaron impedir el avance de los manifestantes.

Por su parte, el gobierno del presidente Iván Duque dijo que estaba abierto a escuchar y discutir las demandas de los líderes de las protestas para encontrar soluciones, siempre sobre la base de la no violencia y el respeto.

«Lo que está pasando es que la democracia cambió y hay desconfianza de los ciudadanos en las instituciones y lo que le corresponde a un gobierno es escuchar y entender esas dinámicas y poder dar respuesta», dijo el director del Departamento Administrativo de la Presidencia, Diego Molano, designado como representante del Ejecutivo en el diálogo con los manifestantes.

Convocada por el Comité Nacional de Paro, bajo el lema «defensa de la vida», la protesta se presentó como la continuación de las masivas manifestaciones que tuvieron inicio en noviembre y diciembre de 2019 contra las medidas sociales y económicas del gobierno, sumado al recrudecimiento de la violencia en varias regiones del país.

En las primeras tres semanas del año, cerca de 20 líderes sociales fueron asesinados: un promedio de uno por día.

En la populosa zona de Suba, en el noroeste capitalino, se reportaron desde las primeras horas del día bloqueos a estaciones del TransMilenio (el sistema masivo de transporte público) y enfrentamientos de manifestantes con la Policía en la avenida principal.

La alcaldesa de Bogotá, Claudia López, informó en su cuenta de Twitter que ante los bloqueos en Suba y en Fontibón, en el occidente de la ciudad, los «gestores de convivencia», que forman parte del nuevo protocolo para afrontar las protestas, trataron de dialogar con los manifestantes, aunque finalmente debió intervenir el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) de la Policía.

La participación del Esmad fue muy criticada en las últimas protestas por causarle la muerte a Dilan Cruz, un joven 18 años que falleció el pasado 25 de noviembre en Bogotá a raíz de las heridas sufridas en la cabeza por un proyectil disparado por un miembro de ese cuerpo policial.

Pese al intento de algunos manifestantes de dialogar con los uniformados del Esmad para pedirles que permitan avanzar la marcha pacífica por la calle 26 y el llamado a la alcaldesa para que no envíe más fuerza para disolver las protestas, López afirmó que la «Secretaría de Seguridad y la Policía tuvieron que intervenir puntualmente para reabrir flujo de vía que se irá normalizando», ya que los bloqueos impedían a los ciudadanos llegar a sus lugares de trabajo.

En Banderas, la zona periférica de Bogotá, miembros del Esmad utilizaron gases lacrimógenos para reprimir a un grupo de manifestantes pertenecientes a la marcha que avanzó por la calle 26 y que, según el escuadrón antidisturbios, había vandalizado dicha estación de TransMilenio.

Distintos sectores se unieron a los cacerolazos en rechazo a la recién aprobada reforma tributaria y en repudio de las interceptaciones ilegales del Ejército a políticos, magistrados y periodistas.

En el marco del paro nacional, organizaciones civiles, estudiantes y sindicatos se congregaron desde la mañana en tres puntos importantes de Medellín como el parque de Las Luces para movilizarse, mientras que en Cali se registraron bloqueos intermitentes en algunas calles de la ciudad que derivaron en enfrentamientos en los alrededores de la Universidad del Valle, al sur de la ciudad donde un grupo de encapuchados fue reprimido con gases lacrimógenos por miembros del Esmad.

Estudiantes y sindicatos se movilizaron también desde la Universidad Industrial de Santander en la ciudad de Bucaramanga hacia la Puerta del Sol.

En tanto, en Barranquilla, los movimientos estudiantiles se reunieron por la tarde en la Plaza Alfredo Correa, realizaron un cacerolazo y marcharon hacia el cementerio Universal, en el sur de la ciudad, donde se reunieron con la Central Unitaria de Trabajadores (CUT).