Con críticas a López Obrador, la Caravana por la Paz llegó a El Zócalo

La Caravana por la Paz, de la que participaron más de 1.200 personas, entre representantes de organizaciones sociales y familiares de desaparecidos, llegó a la Ciudad de México, luego de partir de desde Cuernavaca, para exigir «verdad, justicia y paz». Desde la plaza de El Zócalo advirtieron que no dialogarán con las instituciones del gobierno del presidente mexicano Andrés López Obrador hasta que no cambie su estrategia en materia de seguridad. «Nuestra casa sigue ensangrentada», sostenía la bandera que encabezó la larga caminata.

El activista Javier Sicilia criticó la estrategia de seguridad del mandatario y explicó que la negativa a reunirse con las autoridades se debe a que, al igual que hicieron otros gobiernos, el actual también «redujo el drama y la tragedia humanitaria a un asunto de balas».

«Ya es tiempo de poner un verdadero alto a tanto dolor, muerte, humillación, a tanta mentira», exigió Sicilia en nombre de la caravana, la cual llegó, tras un viaje a través del centro del país de unos 90 kilómetros, a la plaza El Zócalo de la capital.

Sicilia defendió la necesidad de llevar a cabo «una política de Estado basada en la verdad, la justicia y el respeto y de no caer de nuevo en los errores del pasado que siguen destruyendo a la sociedad mexicana».

Si bien desde la caravana reconocieron que los problemas de seguridad fueron heredados de gobiernos anteriores, criticaron que la actual gestión continúe sin ejecutar las medidas necesarias para solucionar la inseguridad, que al año pasado dejó 35.000 víctimas.

Sicilia insistió en la creación de mecanismos internacionales que fomenten la investigación y la sanción de los delincuentes, así como un estudio de los patrones de actuación de la violencia y un mejor mecanismo para resarcir a las víctimas.

Al finalizar su discurso, las asociaciones de víctimas presentaron un escrito con propuestas en materia de seguridad ante el Palacio Nacional.

Desde el Ejecutivo escucharon las críticas de las familias y representantes de ONG y ofrecieron agendar «cuantas reuniones sean necesarias» para avanzar e insistió en la necesidad de trabajar de manera conjunta con el fin de lograr «verdad y paz».