Con 15 aviones y 5 barcos, sigue la búsqueda del Hércules que desapareció con 38 pasajeros

Sigue la búsqueda del avión chileno que viajaba a la Antártida con 38 personas a bordo, con colaboración internacional aunque sin resultados positivos hasta el momento. Al despliegue en la zona de búsqueda se sumó una avión de la Fuerza Aérea argentina y ya son 15 las aeronaves que intentan localizar el Hércules C-130 siniestrado.

Además de los aviones, el operativo cuenta con cinco barcos de distinto tamaño y nacionalidades. “Toda la Fuerza Aérea de Chile y las Fuerzas Armadas estamos colocando todo nuestro apoyo y esfuerzo para buscar al C-130 desaparecido”, afirmó el comandante en jefe de la IV brigada aérea, Eduardo Mosqueira, desde la ciudad de Punta Arenas, a unos 3.000 kilómetros al sur de Santiago.

El avión militar, con 38 personas a bordo (21 pasajeros y 17 tripulantes) despegó a las 16:55, hora local, del lunes desde Punta Arenas, en el extremo austral de Chile, rumbo a la base Eduardo Frei en la Antártida. Perdió comunicación radial a las 18:13.

A las siete horas de haber perdido el contacto, el avión fue declarado “siniestrado” por las autoridades.

Treinta y seis horas después de activado el operativo de búsqueda, no se encontró aún ningún rastro de la aeronave, una de las más seguras en operaciones en la Fuerza Aérea de Chile

“Todavía no tenemos ningún nuevo dato sobre el accidente, pero estamos haciendo todos los esfuerzos posibles para poder dar con el paradero del avión”, afirmó por su parte la vocera oficial del gobierno Karla Rubilar.

El avión perdió comunicación cuando sobrevolaba el mar de Drake, una de las zonas más tormentosa para la navegación, que une el continente con la Antártida.

Se amplía el área de búsqueda 

Con condiciones climáticas favorables y buena visibilidad, las autoridades ampliaron el área de búsqueda. Según confirmó Mosqueira, el área de trabajo considera ahora una superficie total de búsqueda de 960 kilómetros cuadrados. Del operativo participan fuerzas militares de Chile, Argentina, Uruguay, Brasil y Estados Unidos.

El avión tenía como misión cumplir tareas de apoyo logístico en la base Eduardo Frei, la más grande de Chile en la Antártida, para la revisión del oleoducto flotante de abastecimiento de combustible de la base y realizar tratamiento anticorrosivo de las instalaciones.