Comunidades indígenas en estado de emergencia por el fracking en Bolivia

Al menos 15 pueblos guaraníes de Bolivia se erigieron contra el anuncio del gobierno de facto para la explotación de recursos naturales. Las comunidades de Miraflores del Chaco se declararon en alerta luego de que la empresa estatal YPFB analizara nuevamente la búsqueda no convencional de gas a través del fracking en sus territorios. Tras su declaración, el gobierno de facto se desdijo y dio a entender que los indígenas habían “tergiversado” la información.

El mismo presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Herland Soliz, había dicho el 18 de febrero que se volvería a impulsar estudios de fracking en el área, donde calculan que hay al menos 400 trillones de pies cúbicos (TCF, por sus siglas en inglés) de gas natural.

El fracking, consiste en fracturar la roca y utiliza grandes cantidades de agua para extraer gas y petróleo mediante presión. Es una de las técnicas más cuestionadas por las organizaciones ambientalistas por su alto impacto en las comunidades, sobre todo por la contaminación de agua, aire y tierra. “Con esa técnica del fracking van a envenenar el agua que consumimos”, reclamó el presidente del Consejo de Capitanes Guaraníes de Chuquisaca, Fermín Romero.

Alrededor del bloque Miraflores viven 15 comunidades indígenas, entre ellas: Caraití, Macharetí, Quebracho, Miraflores o Algodonal. Todas ellas carecen de agua potable y consideran que nuevas exploraciones podrían contaminar lo poquito que obtienen de los pozos compartidos.

“Nos oponemos al fracking porque requiere mucha agua y nos va a contaminar los pozos subterráneos cuando se haga la mezcla con los químicos”, explicó al diario local Página Siete la presidenta de la OTB Miraflores, Amelia Montenegro. “Cuando nos dicen que el fracking traerá desarrollo, es pura mentira”, lamentó.

En medio de la polémica, el gobierno de Añez salió luego a aclarar que no analizan utilizar la técnica del fracking en esta zona. “En ningún momento declaramos que íbamos a hacer fracking, así que ese tema del fracking para YPFB no es un tema a tratar”, resaltó el presidente de la compañía, Herland Soliz.

Antes, él había dicho que era necesario “buscar una nueva forma de explotar los hidrocarburos” .”Y si lo podemos hacer y encontrar la potencialidad de esta zona, lo vamos a hacer”, había indicado, una frase que generó terror en las comunidades para las que el agua potable es un bien de lujo. Por eso, y a pesar de que el gobierno afirme que descarta el fracking, las comunidades siguen en estado de emergencia.