Comunidades en riesgo de desaparición: 800 indígenas murieron por el coronavirus y hay casi 8 mil infectados en América Latina

La Plataforma Indígena Regional advirtió que el coronavirus avanza con fuerza entre las comunidades. Hasta la fecha, se registraron casi 8 mil indígenas contagiados solo en las zonas rurales y la situación parece empeorar porque se detectó además un incremento del 129 por ciento de los casos solamente en la última semana. Al menos 163 pueblos indígenas en Latinoamérica están contagiados, aunque se cree que el número puede ser mayor por el subregistro y la falta de diagnóstico en las zonas más alejadas.

“Más allá de los números, este informe destaca la gravedad de la situación para las comunidades. Muchas de ellas están en alto riesgo, incluso de desaparecer.”, advirtió Myrna Cunningham, presidenta del Observatorio Regional sobre Pueblos Indígenas del Fondo Indígena para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe y miembro de la Plataforma.

Las comunidades se ven afectadas sobre todo por la carencia de servicios de salud en la región y por la falta de agua potable, que dificulta las medidas de higiene y protección personal. Además, viven alejados por lo general de los saturados hospitales de las grandes ciudades que pueden tratar la enfermedad correctamente. Entre los casos representativos de las comunidades afectadas, el informe menciona a los Qom, en Argentina;  a los Kichwa y Shuar, en Ecuador; los puerépecha, en México; a los Shipiba Cantagallo, en Perú y a los Wayuu, en Venezuela, entre otros. 

El Secretario Técnico del Observatorio, Álvaro Pop, explicó que aquellos con población reducida, aislados o en contacto inicial, algunos transfronterizos, entre otros, enfrentan situaciones extremadamente graves que, “si no se atienden de manera urgente y apropiada, corren serio riesgo de ver afectada su propia existencia”.

Los especialistas pidieron que se tenga en cuenta además que los indígenas “están excesivamente representados entre los pobres y sufren tasas más elevadas de malnutrición, a lo que se suman los efectos de la contaminación ambiental y, en muchos casos, la falta de acceso a servicios adecuados de atención de la salud”. 

Por otro lado, el informe resalta también la respuesta de los Pueblos Indígenas ante el coronavirus, da ejemplos de varios casos a lo largo de la región, mediante acciones conmovedoras y eficientes, que van desde la vigilancia comunitaria, la divulgación de información en idiomas propios, acciones solidarias para atender la inseguridad alimentaria, entre otras que fueron expuestas en el acto de presentación.

En cuanto a la ayuda estatal, ponderaron algunas políticas y acciones de prevención y protección ante la pandemia, aunque aclararon que difirieron mucho entre países y que inlusive en algunos casos fueron “contradictorias y en ningún caso comunes”.

Los reclamos

En ese sentido, pidieron a las autoridades estatales y en general a todos quienes de una forma u otra pueden jugar un papel relevante en la lucha contra el coronavirus:

1. Atender la inseguridad alimentaria que en estos momentos enfrentan muchas comunidades indígenas 

2. Respetar y cuando corresponda, apoyar, las acciones de prevención y mitigación de impactos que los Pueblos Indígenas están llevando a cabo para enfrentar la pandemia. 

3. Establecer mecanismos formales y eficientes de diálogo entre los Pueblos Indígenas y las autoridades estatales para implementar acciones interculturales, coordinadas y eficientes ante los impactos actuales y futuros de la pandemia.

En un apartado extra resaltaron por último la importancia de que los Estados “superen las carencias de información ya no solo desagregando data sobre Pueblos Indígenas, sino preparando análisis específicos sobre los principales problemas que enfrentan los Pueblos Indígenas ante la pandemia”.