Cómo se vivió el eclipse total de sol 2020 en Sudamérica

Un eclipse total de Sol oscureció el lunes los cielos del sur de Chile y Argentina, donde se pudo observar el espectáculo natural a pesar de la lluvia y el viento. Uruguay también pudo ser espectador del fenómeno gracias a sus condiciones climáticas. En medio de la pandemia, el eclipse invitó a reflexionar a los sudamericanos tras un año catastrófico, entre rituales y bailes dedicados al fenómeno que, para muchos, anticipa un nuevo comienzo.

(MARIO QUILODRAN / AFP)

Los mapuches tuvieron una ceremonia particular para recibir el eclipse. Ellos vieron a “esta muerte temporal del Sol” como una oportunidad de cambio.  Antes de que el cielo se tornara negro, la comunidad le dedicó a Ngenechén, considerado como el “Ser Supremo” en la religión mapuche, varias oraciones y un baile con ramas de árboles e instrumentos musicales de viento, como la “pifilca”.

La penumbra total cubrió una franja de unos 90 kilómetros de norte a sur, sobre las ciudades de Villarrica y Pucón (La Araucanía), pero la lluvia y la alta nubosidad “arruinaron” el mágico espectáculo en algunas partes de la “zona cero” del eclipse. En Santiago de Chile se pudo observar el fenómeno con cielos completamente libres de nubes pero con un porcentaje menor de visibilidad, del 78 %.

Tras su paso por Chile, el eclipse se vivió con igual emoción en el sur de Argentina. Si bien se pudo ver en todo el país en algún grado, el fenómeno afectó principalmente a la Patagonia, que se llenó de turistas que viajaron para observarlo en toda su dimensión. 

El eclipse pudo verse en todo el país con distintos grados de profundidad, y en las provincias del extremo norte del país la Luna sólo cubrió un 50 % o 60 % del diámetro solar, mientras que en la zona central, y en el norte de la Patagonia, el porcentaje de cobertura fue del 80 %, 90 % y hasta el 99 %.

En la ciudad de Buenos Aires, ubicada al norte de la “franja de totalidad”, se pudo ver una cobertura máxima del 79 % a las 13.32 hora local y uno de los puntos de mayor afluencia para observarlo fue el planetario. 

(JUAN MABROMATA / AFP)

En Uruguay, en tanto, se vivió  “un típico eclipse parcial de gran magnitud”, en el que se notó “claramente” la caída en la luminosidad del cielo.

( JUAN MABROMATA / AFP)

“Se pudieron apreciar todas las cosas típicas de los eclipses como, por ejemplo, cerca del máximo, en el follaje de las hojas se proyectaba la imagen del sol. Eso lo hicieron en varios lugares”, indicó Tabaré Gallardo, profesor del Departamento de Astronomía de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República (UdelaR). 

De hecho, muchas personas compartieron imágenes en sus redes sociales, en las que se veían sombras de árboles y de distintos objetos utilizados para reflejar el paso tamizado del sol.

“Creo que la gente lo pudo apreciar con todas las típicas herramientas que se suelen usar excepto la observación directa, porque acá no está muy difundido el uso de filtros para observación de sol. Eso fue lo más complicado: observar directamente el sol muy pocas personas lo pudieron hacer”, aseveró Gallardo.