Conspiración bajo banderas federalistas

Bolivia

La derecha se mueve bajo el manto federalista para justificar un proyecto político de intereses particulares. Las protestas contra Evo Morales, en Potosí y La Paz, buscan el retorno al neoliberalismo de los gobiernos departamentales. La COMCIPO retoma el modelo autonómico oligárquico/separatista en envase de Federalismo, encubre su rostro y anuncia guerra de posiciones.

Evo Morales- Foto: archivo

Alberto Elizaldo Real- Miradas al Sur (Argentina) 

Mientras en el edificio que alberga los viceministerios de Régimen Interior y Policía y el de Seguridad ciudadano se encontraban todavía los funcionarios que habían acudido a la frustrada reunión de diálogo con los delegados del Comité Cívico Potosinista que se habían retirado sin explicación, decenas de exaltados mineros atacaron con piedras y cartuchos de dinamita las puertas y ventanales del exterior.

Ocho ministros y cuatro viceministros se vieron obligados a escapar por los techos mientras un centenar de empleados de los organismos se refugiaban, aterrados, en el interior. Afuera, los mineros se enfrentaban con la policía antimotines, produciendo destrozos e incendiando vehículos en su retirada hacia distritos barrios de La Paz. Era el mediodía del pasado miércoles 22 y en el aire enrarecido por los gases lacrimógenos y el humo de los incendios parecía desvanecerse la posibilidad de arreglo de un conflicto que llevaba tres semanas de duración.

El vicepresidente García Linera, en una conferencia de prensa realizada por la tarde declaró que “los dirigentes del Comcipo buscan provocar muertos y heridos para justificar un proyecto político y de intereses particulares y no un interés regional”.

Afirmó también que al rechazar sistemáticamente el diálogo para resolver sus demandas están demostrando que Potosí está siendo manipulada por un proyecto político detrás de supuestas reivindicaciones.

El conflicto

No es sencillo hallar una explicación unívoca al desarrollo de un enfrentamiento que surgió en una región de Bolivia donde la presencia del Estado en materia de inversión social y obras de infraestructura ha tenido un sostenido crecimiento. Según explicó el vicepresidente, la región tiene asignada la suma de US$ 514 millones para la realización de diversos emprendimientos energéticos, mineros, de preservación de zonas económicas y mejoras de infraestructura sanitaria y educativa. En la vereda de enfrente, una multifacética composición social que aglutina mineros, comerciantes, transportistas, trabajadores rurales, estudiantes y maestros, se agrupa tras la dirigencia del Comcipo en cuyo directorio predominan las posiciones antigobierno acaudilladas por el dirigente Johny Lally. El “programa” de los cívicos se resume en los 26 puntos que quieren discutir personalmente con el presidente Evo Morales, cuya presencia en las negociaciones reclaman como condición para sentarse a dialogar.

Los 26 puntos del pliego en cuestión se refieren básicamente a cuatro grandes rubros: Infraestructura (puentes y caminos), Producción (fábricas de cal, vidrio y reciclado de basura), Energía (represas, molinos de viento) y Educación (escuelas, formación docente). Paradójicamente, muchos de esos rubros se corresponden a obras o proyectos que el gobierno nacional ya está concretando

» Los 26 puntos del pliego en cuestión se refieren básicamente a cuatro grandes rubros: Infraestructura (puentes y caminos), Producción (fábricas de cal, vidrio y reciclado de basura), Energía (represas, molinos de viento) y Educación (escuelas, formación docente). Paradójicamente, muchos de esos rubros se corresponden a obras o proyectos que el gobierno nacional ya está concretando «

Los 26 puntos del pliego en cuestión se refieren básicamente a cuatro grandes rubros: Infraestructura (puentes y caminos), Producción (fábricas de cal, vidrio y reciclado de basura), Energía (represas, molinos de viento) y Educación (escuelas, formación docente). Paradójicamente, muchos de esos rubros se corresponden a obras o proyectos que el gobierno nacional ya está concretando.

Lo encarnizado del conflicto, que cuenta con gran apoyo regional y ya ha movilizado miles de personas que bloquean las calles de Potosí, y la intransigencia de sus dirigentes, que han rechazado diez llamados al diálogo inerministerial con propuestas programáticas que en caso de aceptarse serían refrendadas por Evo, parecen darle la razón al presidente que, en un acto realizado en Villazón, manifestó su sospecha acerca de que las protestas en Potosí están motorizadas desde Chile. Esto sería para distraer la atención de la favorable situación creada por la postura del papa Francisco con respecto al diferendo entre ambas naciones por la salida al mar para Bolivia. Teorías conspirativas aparte, lo cierto es que el Comcipo parece dispuesto a redoblar la apuesta en aras de obtener una respuesta que las autoridades nacionales ya se han manifestado de acuerdo en concretar. La insistencia en tratar solamente con Evo Morales pareciera ser la excusa para continuar escalando el conflicto a niveles cuyas consecuencias son difíciles de prever.

Los actores y el futuro

En el conglomerado social representado en el Comcipo pueden distinguirse varios sectores, con conductas, motivaciones e intereses no siempre coincidentes: el grupo que responde al dirigente Johnny Lally sostiene posturas de autonomía federal similares a las de los secesionistas de Santa Cruz de la Sierra. Es marcadamente opositor y hegemoniza las negociaciones con el gobierno. Los mineros, que aportan su presencia combativa y movilizadora y su experiencia en la lucha de calles, se dividen en asalariados de las grandes empresas mineras organizados en la Central obrera potosina y en mineros cooperativistas que son, en la práctica, pequeños y medianos patrones con mayor predisposición a dialogar con el gobierno. Finalmente, están las capas medias populares, permeables al regionalismo, recelosas de un supuesto avallasamiento del gobierno central y, por lo tanto, firmes defensoras de los 26 puntos.

» El gobierno nacional se ha mantenido en una posición de suma prudencia, evitando recurrir a medidas que puedan agravar la situación y planteando el diálogo como canal privilegiado para la resolución del conflicto. Los diez llamados a negociar, desoídos por el Comcipo, son prueba fehaciente de ello y se combinan perfectamente con la firmeza del presidente Evo Morales «

El gobierno nacional se ha mantenido en una posición de suma prudencia, evitando recurrir a medidas que puedan agravar la situación y planteando el diálogo como canal privilegiado para la resolución del conflicto. Los diez llamados a negociar, desoídos por el Comcipo, son prueba fehaciente de ello y se combinan perfectamente con la firmeza del presidente Evo Morales al negarse a recibir en persona a los dirigentes potosinos en rebeldía. Lo cortés no quita lo valiente.

El gobierno nacional se ha mantenido en una posición de suma prudencia, evitando recurrir a medidas que puedan agravar la situación y planteando el diálogo como canal privilegiado para la resolución del conflicto. Los diez llamados a negociar, desoídos por el Comcipo, son prueba fehaciente de ello y se combinan perfectamente con la firmeza del presidente Evo Morales al negarse a recibir en persona a los dirigentes potosinos en rebeldía. Lo cortés no quita lo valiente.

 

Idón Moisés Chivi Vargas- La Época (Bolivia)

No hay duda, la movilización potosinista tiene una dimensión durísima con el gobierno, ello necesita una explicación política y un balance de situación que nos permita mirar los horizontes de acción entre gobierno y COMCIPO (Comité Cívico Potosinista).

Y señalo a COMCIPO porque en est
a estructura institucional cívica se está diseñando, organizando y ejecutando un plan de acción que responde a dos líneas duras contra el presidente Evo Morales. La primera dirigida desde adentro de Bolivia y que tiene su núcleo duro en Rubén Costas y Adrián Oliva, y la segunda que proviene desde poderosos intereses trasnacionales y chilenos en torno a las aguas del Silala, el litio y la demanda marítima.

«Desde aquí conviene visualizar el campo político ya que es, en este preciso lugar, donde se encuentra el núcleo del asunto principal, que no se refleja en la versión mediática dominante pues como lo han demostrado Erbol, Fides y Página Siete, su vocación de ser un ‘Triángulo de las Bermudas’ es una constante»

¿Cómo llegué a estas conclusiones? Debido a la naturaleza de mi trabajo, monitorear la narrativa política, su estructura discursiva y su trasfondo ideológico, es una cuestión vital para entender desde cerca lo que puede ocurrir para adelante.

Esa técnica de lectura permite visibilizar horizontes tácticos y estructuras estratégicas de grupos de presión que, como en el caso presente (COMCIPO), dicen “representar” intereses departamentales, intereses históricos o simplemente “representar” a la sociedad.

¿Desinterés político?

Mi interés de este modelo de representación proviene, además, porque en el caso del comité cívico de Oruro el 2013 fui víctima -junto a Marcelo Elio- de agresiones por parte de cívicos que dirigidos por la Sra. Sonia Saavedra Dalenz, ahora expresidenta de dicho ente, quien en esos tiempos juró que la movilización (por el nombre del aeropuerto) no tenía interés político, aunque acabó como candidata de Doria Medina (UN) y, finalmente, de UD en Oruro.

Así que la famosa frase de que los cívicos “no representan intereses políticos”, es la más falsa entre las falsas.

Los comités cívicos sí representan intereses políticos y esta primera conclusión nos lleva a otra pregunta, si los cívicos representan intereses políticos: ¿a quiénes representan en realidad?

» En el caso de COMCIPO el interés histórico se encubre de ‘federalismo’. Pero hagamos de cuenta que la demanda es honesta y sincera y que en verdad Potosí está abandonada a su suerte. Hagamos abstracción por un momento y vayamos a la lectura constitucional «

Desde aquí conviene visualizar el campo político ya que es, en este preciso lugar, donde se encuentra el núcleo del asunto principal, que no se refleja en la versión mediática dominante pues como lo han demostrado Erbol, Fides y Página Siete, su vocación de ser un “Triángulo de las Bermudas” es una constante donde cada día la verdad desaparece en “medias verdades” y opiniones con el rótulo de noticia que es, al final de cuentas, otra falsedad entre las falsedades a las cuales ya nos tienen acostumbrados estos grupos mediático. Solo para mencionar un grupo sumamente interesante para el análisis académico de las estructuras discursivas ya que no son los únicos ni los más eficaces por si acaso. Son categorías personificadas, como lo plantearía el viejo Marx.

Volviendo al asunto principal, señalaba que “los cívicos”, en cualquier parte del país, representan intereses políticos que se camuflan como intereses regionales, y este ocultamiento, no es un designio divino, sino un hecho cultural con fuerte manejo histórico.

En el caso de COMCIPO el interés histórico se encubre de “federalismo”. Pero hagamos de cuenta que la demanda es honesta y sincera y que en verdad Potosí está abandonada a su suerte. Hagamos abstracción por un momento y vayamos a la lectura constitucional.

Acerca del federalismo

En teoría del derecho constitucional existe un “núcleo pétreo”, ese núcleo se llama Unitarismo, o se llama Federalismo. Hay otras versiones mixtas, pero estas son las formas que -sin ser antagónicas- han merecido una atención política enorme entre los académicos y los políticos. En el caso del Brasil, cualquier reforma constitucional no puede tocar su estructura federal, lo mismo sucede con Argentina y ni que decir de México o los EE.UU. donde el federalismo ha sido producto de guerras intestinas feroces.

Bolivia desde su primera constitución ha cultivado el Unitarismo, tuvo una guerra por federalismo en 1899, ganaron los federalistas pero no hicieron federalismo.

¿Qué pasó? ¿Por qué no hicieron realidad el motivo de la guerra? Por el tremendo temor a la indiada expresada en Pablo Zárate Willca que, en versión organizada y militar, demostró que podía ganar guerras y lo podía hacer incluso al criollaje gobernante. En eso, Lucio Pérez Velasco -en representación de los liberales/federalistas- tuvo el acierto de mirar el horizonte histórico, más allá que sus contemporáneos.

El 2007, una versión remozada de federalismo fue presentada por los constituyentes de Santa Cruz ligados a los partidos conservadores. El hecho tuvo que ser estudiado desde una crítica al federalismo que en su versión oligárquica, se había mutado a “Autonómica”. Sin duda era un tema espinoso, pero que fue resuelto por una versión igualitaria de autonomía en rechazo a la versión oligárquica de autonomía planteada por la Nación Camba.

» Y es que el modelo autonómico oligárquico no ha perdido su ímpetu, de hecho las victorias opositoras en Santa Cruz, Tarija y La Paz han reavivado la posibilidad del retorno al neoliberalismo en modelo de “gobiernos departamentales”. La reciente aprobación del Estatuto Autonómico de Santa Cruz, no es un hecho aislado «

Este recuento histórico es importante porque COMCIPO retoma el modelo autonómico oligárquico/separatista en envase de Federalismo, encubre su rostro y anuncia guerra de posiciones.

Por ello es que detrás de las 26 demandas se encuentran intereses reaccionarios, que tienen sus antecedentes en los famosos referendos autonómicos de Beni, Tarija, Pando y Santa Cruz, donde un poco más y ponen requisitos que tienen la dimensión del pasaporte para entrar en esas regiones.

Y es que el modelo autonómico oligárquico no ha perdido su ímpetu, de hecho las victorias opositoras en Santa Cruz, Tarija y La Paz han reavivado la posibilidad del retorno al neoliberalismo en modelo de “gobiernos departamentales”. La reciente aprobación del Estatuto Autonómico de Santa Cruz, no es un hecho aislado, sino parte del conflicto, pues su contenido, al cual le daremos un tratamiento posterior, reproduce de modo disimulado las ambiciones neoliberales y señoriales de los “Cívicos & Terroristas”, un retorno al pasado.

Para lograrlo tienen que estructurar la demanda regional en formato de violencia y descontrol, contar también con aliados deseables que no visibilicen el hecho político de fondo, y vocerías eficaces, es decir, personas con la cualidad del habla que convenzan de un hecho cuando en realidad es otro.

Detrás de la COMCIPCO

COMCIPO desde el 2013 es ese aliado deseable pero que, además tiene un plus: cuenta con el respaldo de intereses chilenos en las aguas del Silala y el litio. La demanda de federalismo, como lo confiesa Jhonny Llally en nuestra cita textual inicial lo dice todo, pero se olvida de señalar temas centrales: ¿Quién va a industrializar el litio? ¿Industria con profesionales bolivianos o empresas extranjeras? ¿Nacionalización o privatización?, esa es la cuestión.

Chile es actualmente la segunda potencia en la explotación del litio al nivel mundial. Uyuni cuenta con la reserva de litio más grande del mundo, por ello cuando en Potosí te hablan de los intereses chilenos no hay nada de fantasía en la denuncia ya que Estados Unidos, Corea del Norte, China y Francia se están disputando el mercado mundial del litio, y en Bolivia ya Jorge “Tuto” Quiroga ha anunciado -en su plan de gobierno- que el litio tiene que ser explota
do por “empresas expertas internacionales”, criterio que también comparte Samuel Doria Medina.

» El tiempo electoral ha pasado, los cantos de sirena de los opositores no nos pueden engañar, no podemos pensar en que la derecha pueda nacionalizarse y hacer patria; toda derecha de un país que proviene de una pesada herencia colonial está condenada a rendirse ante el poder de las transnacionales y el imperialismo «

Las aguas del Silala, por su parte, tienen que ver con la naturaleza expansionista de la oligarquía chilena y su diplomacia de baja intensidad, otra pieza que no puede dejarse de lado al mirar a COMCIPO y su estructura invisible del poder.

Como se habrá dado cuenta, amigo lector, COMCIPO es un campo de investigación sumamente rico en su horizonte de visibilidad para entender el desarrollo de la derecha en Bolivia.

Nada haría más felices a las transnacionales que, bajo autonomías o federalismos, el país vuelva a ser un pordiosero que pide limosna a la cooperación internacional para pagar aguinaldos.

Esa es la dimensión de la conspiración: Costas, Oliva y Patzi en el lado de las gobernaciones, Leyes, Paz y Revilla en el lado de los municipios, son la primera línea de conspiración en este ensayo de insurrección federalista que se ha bautizado en La Paz, bajo el padrinazgo de Revilla y Patzi. Y que, no por casualidad, recibe el apoyo de Samuel Doria Medina, que se atreve a hablar de una fábrica de cemento en Potosí, cuando este señor privatizó la única Línea Aérea Imperial en 1991, y en el presente no tiene ni su plata en el país, como el mismo lo dijo: “No es tonto para dejar su plata en Bolivia”.

El tiempo electoral ha pasado, los cantos de sirena de los opositores no nos pueden engañar, no podemos pensar en que la derecha pueda nacionalizarse y hacer patria; toda derecha de un país que proviene de una pesada herencia colonial está condenada a rendirse ante el poder de las transnacionales y el imperialismo, es su condición congénita, su pecado original.

» La mentira como método, el cinismo y el desprecio como ejes de empoderamiento, la mediatización como estructura de poder comunicacional, y la violencia como acción callejera no son nuevas, las vimos ya el 2006, 2007, 2008 y 2009, son componentes de un manual de conspiración «

La derecha en Bolivia ha comenzado a moverse bajo el manto federalista, Waldemar Peralta, Presidente del Comité Cívico de Tarija, ha anunciado que este departamento será federalista el 2020. ¿De dónde saca esa conclusión? ¿Bajo qué argumentos sostiene su propuesta?

Las trasnacionales con sus amigos cívicos, políticos de derecha, tienen en la mira el petróleo blanco y el gas boliviano, aquí su contradicción principal es la nacionalización y la redistribución de la riqueza.

Chile necesita del litio boliviano, pero un litio en manos de transnacionales pues en el vecino país las ganancias son transnacionales o, como diría Galeano, unos tienen la vaca otros toman la leche.

Así que no nos engañemos con la gente de pueblo reclamando reivindicaciones regionales, son gente ilusa o pagada. No nos engañemos con la capacidad de movilización en la ciudad de Potosí, hoy sabemos que los 40 municipios pertenecientes a 16 provincias de ese departamento no recibieron siquiera una consulta para el pliego petitorio de COMCIPO.

El expediente fácil que pasa por la descalificación pone en evidencia la estrategia cívica de COMCIPO, movilización para generar inflación ideológica antigubernamental.

De manual

La mentira como método, el cinismo y el desprecio como ejes de empoderamiento, la mediatización como estructura de poder comunicacional, y la violencia como acción callejera no son nuevas, las vimos ya el 2006, 2007, 2008 y 2009, son componentes de un manual de conspiración que responde, lo repetimos, a intereses económicos transnacionales con manos chilenas, a las formas organizativas de la nación camba y la oligarquía señorial separatista.

 

Leer el artículo de La Epoca aquí 

Leer el artículo de Miradas al Sur aquí