Colonia Dignidad: Alemania archivó la causa contra el exmédico cómplice de Schafer

La Justicia alemana abandonó hoy la investigación contra el exmédico de Colonia Dignidad, la ciudadela secreta del sur de Chile fundada por el ex nazi y miembro de la DINA pinochetista Paul Schafer Schneider, donde se cometieron abusos a niños, mujeres y funcionó un centro de detención clandestina. Hartmut Hopp, quien dirigía la clínica del la secta y era la mano derecha de Schafer, estaba siendo juzgado por la muerte y desaparición de prisioneros políticos al interior del enclave, administración forzada de psicofármacos y complicidad en los abusos de menores cometidos por el nazi. “Es una decisión lamentable”, condenaron las víctimas.

A pesar de que Hopp, de 74 años, había sido ya condenado por Chile por haber sido cómplice en la violación de menores, la Fiscalía alemana de Krefeld, donde hoy vive el médico, afirmó que “tras agotar todas las pistas prometedoras de investigación, no fue posible corroborar elementos de sospecha suficientes bajo ningún aspecto legal para un procesamiento” y archivaron la investigación, la doceava y última sobre los crímenes que se cometieron en la colonia.

El médico era la mano derecha del fallecido pederasta convicto Paul Schaefer, un ex cabo de la Wehrmacht (fuerzas armadas de la Alemania Nazi) y predicador, quien en 1961 fundó la comuna en la que adoctrinaba a sus miembros y los sometía a condiciones de esclavitud. Además, el lugar fue un brazo de la represión a civiles y funcionó como un centro de inteligencia, capacitación y exterminio durante la dictadura de Augusto Pinochet, entre 1973 y 1990.

La dimensión de las atrocidades cometidas en esa comunidad vallada, con una superficie de 13.000 hectáreas, ubicada en una zona montañosa a unos 350 kilómetros al sur de Santiago, cercana a la localidad de Parral, sólo salió a la luz al finalizar el terrorismo de Estado.

Hopp fue condenado en Chile por delitos que incluían complicidad en las violaciones cometidas por Schaefer y abuso sexual de menores, pero en 2011 huyó a Alemania antes de que la justicia del país austral emitiera su sentencian.

“Las personas concernidas están asombradas, su confianza en la justicia alemana se ha visto quebrantada”, reaccionó el Centro Europeo de Derechos Constitucionales y Humanos, una organización que se ha ocupado especialmente sobre los abusos cometidos en la colonia.

En Chile, la asociación de víctimas de Colonia Dignidad lamentó la decisión de la justicia alemana de cerrar “las puertas a la justicia que, con todo derecho, las víctimas esperan para quien cometió graves violaciones a los más elementales derechos de las personas”, señaló un comunicado difundido por la Asociación por la Memoria y los Derechos Humanos Colonia Dignidad.

La declaración de las víctimas consideró que “el Estado alemán falló a su obligación cuando no protegió a los niños y niñas alemanas que se llevaron secuestrados a Colonia Dignidad y fueron abusados y torturados, y ahora vuelve a fallarle a la justicia al proteger a un criminal”.