Chile y Bolivia se enfrentan nuevamente en la Corte de La Haya por las aguas del Silala

El conflicto entre Chile y Bolivia por el curso del agua vuelve a instancias internacionales. Ambos países se enfrentarán en la Corte Internacional de Justicia de la Haya a partir de hoy para dirimir el status del Silala. Los chilenos consideran que se trata de un río internacional, en tanto que los bolivianos defienden que es un afluente que nace de manantiales que estén en su territorio.

Los alegatos iniciaron este viernes y concluirán el 14 de abril, pero la CIJ no tiene un plazo definido para entregar su fallo final. 

Chile solicita a la CIJ que declare el Silala un río internacional de cauce sucesivo y de uso de aguas compartidas, mientras que Bolivia sostiene que es un afluente que nace en su territorio en manantiales y en aguas subterráneas y exige a Chile el pago por el uso de estas aguas.

Este nuevo enfrentamiento ocurre luego que Chile aceptara el pago del 50% del uso de las aguas en un preacuerdo alcanzado con Bolivia en mayo de 2009. Pero en 2011, Bolivia planteó que el pago fuera desde la concesión de las aguas a Chile a principios del siglo XX, reconociendo una deuda histórica. 

Bolivia dijo en marzo de 2016 que le llevaría unos dos años presentar el caso del Silala a la CIJ, pero Chile se adelantó y presentó la demanda contra el país vecino en junio de 2016 “para una aclaración más rápida de uso y estatus del Silala”.

En agosto de 2018, Bolivia presentó sus argumentos a la demanda chilena y «contrademandó» al país en la misma causa, afirmando que una parte importante del flujo de agua que corre hacia Chile es de carácter artificial y que debe pagar por su uso.

Uno de los argumentos de La Paz al comienzo de la demanda fue que los manantiales que originan el Silala habrían sido canalizados en los años veinte del siglo XX hacia la frontera por una empresa chilena de ferrocarriles, Bolivian Antofagasta Railway.

Chile, sin embargo, entiende que los estudios presentados por Bolivia en la fase de alegatos escritos del juicio “vienen a confirmar lo dicho durante años, que el Silala fluye de forma natural” hacia territorio chileno. 

La respuesta de Bolivia a los argumentos presentados hoy por Chile tendrá lugar mañana, cuando los letrados de La Paz expongan las tres contrademandas presentadas contra Santiago.

En ellas, Bolivia reclama “la soberanía sobre los canales artificiales y mecanismos de drenaje en el Silala que se encuentran en su territorio” y asegura que “Chile no tiene ningún derecho a ese flujo artificial”.

Las aguas del Silala y el conflicto entre ambos países

Chile y Bolivia carecen de relaciones diplomáticas desde 1978, tras infructuosas negociaciones por resolver la demanda marítima boliviana.

El Silala tiene una extensión de 10 km, seis de los cuales cruzan a territorio chileno. El caudal es relativamente pequeño, pero su localización en el desierto más árido del planeta, el Atacama, le da una importancia geoestratégica.

El 37% del agua del Silala, Chile la destina a abastecer la ciudad de Antofagasta y el resto lo usa en la minería del cobre, metal del que es el principal productor mundial.

En la actualidad, la mayoría de diferencias entre países al respecto se resuelven en base al derecho internacional consuetudinario, es decir, en normas que no fueron reflejadas en un tratado.