Chile contrataca en La Haya por las aguas del Río Silala

A un día de que el presidente Evo Morales ratificara su reclamo por la salida al mar para Bolivia, el gobierno de Sebastián Piñera presentó un documento en la Corte Internacional de La Haya que replica las tres contrademandas planteadas en agosto del año pasado por Bolivia por el Río Silala. Antes de que la Corte fallara respecto a la salida soberana al Océano Pacífico, Morales había reclamado una compensación por las décadas en las que Chile hizo uso de las aguas del Río, pero ahora Chile reclamó que se le otorgue el estatus de Río Internacional para que ambos puedan hacer uso de las aguas del manantial.

El Silala nace en el Potosí boliviano y cruza la frontera hasta desembocar en otro fluvial situado en Chile, el Inacaliri, pero su uso y estatus ha erosionado las relaciones entre Santiago y La Paz durante los últimos veinte años. El documento presentado hoy en la sede de la CIJ reitera la postura chilena que alega que el Silala «fluye naturalmente desde el territorio boliviano hacia el territorio chileno», explicó el canciller chileno, Roberto Ampuero.

Chile demandó a Bolivia en 2016 para evitar que el país vecino impida el flujo de las aguas, pero La Paz presentó el pasado agosto una serie de contrademandas. «Bolivia tiene soberanía sobre los canales artificiales en los mecanismos de drenaje en el Silala que están ubicados en su territorio y tiene el derecho a decidir cómo los mantendrá», había dicho por entonces Morales.

El presidente boliviano aseveró que el reclamo se fundaba en estudios realizados en la zona que “confirman que el caudal considerable de las aguas de los manantiales fluyen artificialmente hacia el territorio chileno por las obras de canalización realizadas en el siglo pasado”.

La Paz exige también que Santiago pague una compensación por el uso durante años del agua del río. En 2009, Chile manifestó su disposición de pagar por el 50% del uso de este recurso hídrico, que sirve sobre todo para la minería del norte del país, pero las negociaciones no llegaron a nada.

Esa versión es tajantemente rechazada por Chile, que mantiene que el Silala discurre hacia su territorio debido a «la pendiente del terreno», por lo que «no existe ningún flujo artificial», dijo hoy la agente de Chile ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), Ximena Fuentes, después de entregar la réplica en el tribunal.

Chile adjuntó con la réplica unos trabajos científicos recientes que se suman a los ya entregados en 2016 y añaden «más detalles y mediciones que permiten tener un rango de información mucho más grande» sobre el Silala. Respecto a la posibilidad de que Bolivia impulse proyectos que afecten al caudal que llega a la frontera, la agente advirtió de que el país vecino debe «tener cuidado de no causar daño a Chile» y «tomar en consideración sus intereses».

Ayer, en el 140 aniversario del comienzo de la Guerra del Pacífico, el presidente boliviano Evo Morales ratificó la “irrenunciable” demanda de su país ante Chile sobre una salida soberana al mar. Al referirse al acontecimiento como la “invasión a Antofagasta”, el mandatario aseguró que la causa boliviana “es justa”. “Ahora el mundo entero sabe que Bolivia nació con una salida soberana al Pacífico y que nuestra causa es justa e irrenunciable”, destacó.