Chile avanza hacia la derogación de la “última ley homofóbica”

Una comisión del Senado chileno aprobó la derogación del artículo 365 del Código Penal, considerado como “la última ley homofóbica de Chile”, una de las demandas de las organizaciones que defienden los derechos del colectivo LGTBI.

Por unanimidad, la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia del Senado despachó la anulación de este artículo que fija en 18 años la edad de consentimiento sexual para parejas del mismo sexo mientras que para los heterosexuales es de 14 años.

“Estamos a pasos de eliminar de nuestro ordenamiento jurídico la última ley que estigmatiza y criminaliza a las personas por su orientación sexual o identidad de género, dijo el presidente del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh), Gonzalo Velásquez.

El proyecto de ley que deroga el artículo debe ser visto ahora por el pleno del Senado y luego ser discutido en la Cámara de Diputados para su entrada en vigor.

“Es una abierta discriminación que el propio Comité de los Derechos del Niño de la ONU ha pedido a Chile derogar. Más aún, Chile se comprometió a eliminar este artículo en un Acuerdo de Solución Amistosa (ASA) firmado en 2016 ante la Comisión Interamericana de DDHH con nuestra organización”, apuntó Velázquez.

Normativa que atrasa

De acuerdo al Movilh, una de las organizaciones LGTBI más importantes del país, la vigencia del artículo es una de las razones por las que “Chile figura en los últimos lugares de la OCDE en cuanto a los derechos humanos de las personas LGBTIQA+”.

La derogación del artículo fue la principal reivindicación de la última marcha del Orgullo, que congregó el pasado 25 de junio en el centro de Santiago a más de 80.000 personas.

Chile, un país tradicionalmente conservador y con una fuerte influencia del catolicismo, dio importantes pasos a favor de los derechos sexuales de las minorías, sobre todo tras el estallido social del 18 de octubre de 2019.

Matrimonio igualitario

El inicio del debate parlamentario sobre la derogación del artículo tiene lugar tres meses y medio después de que se celebrasen las primeras bodas entre parejas del mismo sexo gracias a la histórica aprobación del matrimonio igualitario el pasado diciembre.

Chile se convirtió así en el octavo país de América Latina en legalizarlo después de Argentina, Brasil, Colombia, Uruguay, Ecuador, Costa Rica y varios estados de México.

Hasta entonces, las personas homosexuales sólo podían unirse bajo la figura jurídica del Acuerdo de Unión Civil (AUC), que no reconoce derechos de filiación.