Celebraron en Ecuador el primer casamiento LGBT

A un mes de que la Corte Suprema convalidara el matrimonio igualitario en Ecuador, Alexandra Chávez y Michelle Avilés se convirtieron en las primeras personas en casarse sin las restricciones conservadoras antes previstas en la Constitución. Cuando se inscribieron en el registro civil de Guayaquil jamás pensaron que les correspondería ser las primeras en estrenar un derecho en el país.

Alexandra, de 41 años; y Michelle, de 23, viven juntas desde hace cuatro años. El 12 de junio pasado, cuando la Corte Constitucional aprobó la unión de parejas del mismo sexo, Alexandra no dudo en hacer la propuesta. “Prometo amarte y respetarte siempre”, le dijo a Michelle ayer. “Prometo cuidarte y amarte para toda la vida”, le respondió ella.

«Yo me siento más respaldada por las leyes. Yo sé que muchas personas no lo ven bien (…), pero nosotros no le hacemos daño a nadie, no le quitamos nada a nadie y es una vida normal», subrayó a los medios locales Michelle, tras firmar su acta de matrimonio.

Su casamiento fue organizado por la Cámara LGBT de Comercio Ecuador, Asociación Silueta X y la Federación Ecuatoriana de Organizaciones LGBT. Diane Rodríguez, directora de la Asociación Silueta X , fue una de los testigos. Esta agrupación lidera una campaña para promover el matrimonio civil igualitario mediante un registro en línea. “En esta semana ya son 67 parejas registradas para casarse. La campaña da a conocer cuáles son los requisitos, incluso está apoyando económicamente para que puedan materializar su derecho”, explicó.

La activista Pamela Troya también anunció que contraerá matrimonio con su pareja, Gabriela Correa, el 5 de agosto de 2019. Mientras que Efraín Soria, director de la Fundación Equidad, y su pareja Javier Benalcázar, lo harán el próximo 31 de agosto.

Todas estas uniones serán legales porque hace un mes la Corte Constitucional se pronunció a favor del matrimonio homosexual al examinar las demandas de dos parejas de hombres que alegaban el derecho a contraer matrimonio ante las autoridades civiles. En un fallo histórico, los jueces constitucionales se acogieron a principios «favorables a la igualdad de la persona» y en rechazo a «todo tipo de discriminación».