Celebran misa con las fotos de los más de 6.000 muertos por coronavirus en Perú

La catedral de Lima se convirtió el domingo en una enorme galería fotográfica con imágenes de los 6.500 muertos por coronavirus en Perú, uno de los dos países más golpeados de la región. Allí, con los bancos y muros de la iglesia repleta de fotos y nombres, se celebró una misa sin público en honor de las víctimas fatales de la Covid-19, mientras el país cumplía e 91 días confinado por la pandemia.

“Sería terrible que los muertos que vengan no sean por el coronavirus, sino por el hambre”, señaló el arzobispo de Lima, Carlos Castillo, al recordar a los que murieron contagiados por la enfermedad.
“Se vienen momentos más duros todavía”, alertó en referencia al desempleo en que cayeron miles de peruanos por las 13 semanas de confinamiento.

El ministerio de Economía estima en dos millones la cifra de desempleados por el cierre de negocios por la pandemia, en un país con 70% de economía informal. El país tomó duras medidas contra la enfermedad desde el primer momento, pero así y todo es el segundo país de América Latina con más casos de Covid-19: registra más de 225.000 contagios y cerca de 6.500 fallecidos desde el primer caso detectado en marzo.

La misa en honor a las víctimas se celebró en el marco de la festividad del Corpus Christi(Cuerpo de Cristo), que se celebra 60 días después del domingo de Pascua, que tuvo lugar por primera vez en Italia en 1246 y el Papa Urbano IV la expandió a toda la iglesia en 1264.

En Perú, las misas con público aún no están permitidas. El gobierno evalúa por estos momentos un protocolo de bioseguridad que presentó en mayo la Conferencia Episcopal para reanudarlas.

Durante el sermón, el arzobispo limeño criticó “un sistema de salud que está basado en el negocio, no en la dignidad y la solidaridad de la gente”.

El prelado, cercano a la corriente de la Teología de la Liberación, fue designado por el Papa Francisco en 2019 al frente del Arzobispado de Lima en reemplazo del conservador Juan Luis Cipriani, del Opus Dei.
La misa en honor a las víctimas se celebró en el marco de la festividad del Corpus Christi(Cuerpo de Cristo), que se celebra 60 días después del domingo de Pascua, que tuvo lugar por primera vez en Italia en 1246 y el Papa Urbano IV la expandió a toda la iglesia en 1264.