Celebraciones y cuestionamientos: Venezuela ganó la plaza en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU

En medio de las críticas y del festejo del gobierno de Nicolás Maduro, Venezuela obtuvo finalmente un puesto en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Tras la votación de la Asamblea General, en la que se impuso por 105 votos, ocho más de los necesarios, el país tendrá una banca en el CDH para el período 2020-2022. Maduro celebró su «victoria», mientras que Estados Unidos y los países que respaldan al autoproclamado presidente Juan Guaidó se quejaron del resultado.

Con 153 adhesiones, Brasil, que buscaba la reelección, se quedó con el segundo escaño disponible para América Latina, en tanto Costa Rica, que había tratado de bloquear a Venezuela, consiguió solo 96 votos.

Desde Caracas, Maduro se jactó del triunfo. «¡Victoria en la ONU! (…) Por encima de las amenazas triunfó nuestra diplomacia bolivariana de paz y la libre autodeterminación de los pueblos», tuiteó.

En contraste, Guaidó dijo que la «dictadura» recibe una silla «bañada de sangre», al denunciar el asesinato del concejal opositor Edmundo Rada, aparecido muerto el jueves en Caracas.

«El mismo día que un sistema de la ONU permite que una dictadura como la de Maduro se siente en una silla bañada de sangre producto de la violación de derechos humanos, asesinan a Edmundo Rada», señaló.

La elección coincidió con la excarcelación en Venezuela de 24 opositores, resultado de la «mesa de diálogo nacional» creada hace un mes entre el gobierno y un sector de la oposición.

Costa Rica, que hace dos semanas decidió postularse al CDH por considerar que el informe Bachelet hacía que Venezuela no fuera un nominado «adecuado», agradeció los 96 votos alcanzados.

«Cuando se es consecuente con los principios, no hay derrota posible, solo trabajo por delante», tuiteó el presidente Carlos Alvarado.

Alvarado se refiere al informe de la alta comisionada para los Derechos Humanos, la chilena Michelle Bachelet, que indicó que el gobierno venezolano reportó 5.287 muertes por «resistencia a la autoridad» en 2018 y otras 1.569 entre el 1 de enero y el 19 de mayo de 2019. Muchos de esos casos, según Bachelet, pueden constituir ejecuciones extrajudiciales.

Colombia, Chile, Ecuador, Guatemala y Perú, que impulsan la realización de nuevas elecciones para una salida pacífica a la crisis en Venezuela, también deploraron el resultado, que tildaron de «inaudito» y de «burla».

Un voto por Venezuela «es un voto por la tortura, el asesinato y la impunidad que se han convertido en marcas registradas del gobierno de Maduro, había dicho antes Human Rights.

Los otros 12 puestos abiertos el jueves en el CDH fueron asignados a Namibia, Libia, Mauritania y Sudán; Indonesia, Japón, Corea del Sur y las Islas Marshall; Alemania y Holanda; y Armenia y Polonia.