En la senda del progreso

Latinoamérica y El Mundo

La cooperación entre la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y Rusia, cimentada en enfoques e intereses comunes, es una garantía de multipolaridad geopolítica mundial. El fortalecimiento de las relaciones será beneficioso para ambos. Prevé el incremento y diversificación del comercio, la inversión en infraestructura, conectividad y energía.

Natasha Vázquez- Sputnik

Dentro de pocos días, el 24 de septiembre próximo, los Ministros de Relaciones Exteriores del bloque regional aprovecharán su encuentro en Nueva York en ocasión del 70 período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, para poner en funcionamiento ese Mecanismo CELAC-Rusia, sustentado en los principios de igualdad, cooperación integral y beneficio mutuo.

“Se promoverá el diálogo político con el propósito de contribuir a un orden internacional transparente, democrático, justo y equitativo, que garantice el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales y el fortalecimiento del multilateralismo, ampliando el rol de los países en desarrollo”, expresa la Declaración conjunta.

Alexandr Lukashévich, portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia.

Entre las perspectivas de la relación futura con Rusia, están previstos el incremento y la diversificación del comercio, así como la inversión birregional en áreas como la infraestructura, conectividad y energía, entre otras.

También se promoverá el establecimiento de programas de cooperación y el intercambio en áreas que contribuyan a la reducción de la pobreza y las desigualdades y el desarrollo sostenible de ambas regiones.

No es nueva esta aproximación del gigante euroasiático y el bloque latinoamericano y caribeño. Además de la continuidad natural de las relaciones históricas con los países de la región, Rusia y la CELAC han tenido siempre enfoques e intereses comunes.

” Entre las perspectivas de la relación futura con Rusia, están previstos el incremento y la diversificación del comercio, así como la inversión birregional en áreas como la infraestructura, conectividad y energía, entre otras. También se promoverá el establecimiento de programas de cooperación y el intercambio en áreas que contribuyan a la reducción de la pobreza y las desigualdades “

“La posición de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños en temas internacionales, concuerda con la visión de Rusia”, afirmó en febrero de este año el portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Alexandr Lukashévich. El funcionario reafirmó además la disposición a cooperar de su país y el interés en seguir desarrollando los contactos, que ahora se oficializan con este nuevo Mecanismo.

Para Rusia, es importante fortalecer los vínculos con los 33 países de un área donde viven 600 millones de personas y que es considerada en su conjunto como la tercera potencia económica a nivel mundial, además del mayor productor de alimentos del mundo y el tercer mayor productor de energía eléctrica. América Latina y el Caribe es además, la región con la mayor cantidad de materias primas estratégicas del mundo (bosques tropicales, biodiversidad, agua, minerales, hidrocarburos). Un 40% de las especies animales y vegetales viven aquí y el territorio concentra un tercio del agua dulce del planeta.

Por otro lado, para la CELAC, la primera organización que consigue agrupar a tal cantidad de países del área sin tener que contar con Estados Unidos o Europa, es vital el apoyo de una potencia como Rusia. Entre otras ventajas, estos vínculos pueden ser provechosos para lograr sus objetivos de crecimiento sostenible y desarrollo zonal. El acercamiento a Moscú forma parte de una estrategia encaminada a fortalecer además las relaciones con otros grupos y países como China, India, Corea del Sur, Japón y Turquía.

Recientemente, China ofreció al área 65.000 millones de dólares en créditos, divididos en 35.000 millones para infraestructuras y 30.000 millones para proyectos industriales, y en estos momentos se debate el uso que se dará a esos fondos.

Lo cierto es que, más allá de una cuestión económica, se trata de afianzar relaciones beneficiosas para todos, no solo para rusos, chinos y latinoamericanos, sino para buena parte del planeta que las ve como una garantía de la multipolaridad del mundo.

 

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