La fortaleza chavista

En Venezuela se respira democracia, un logro indudable de la construcción política de Hugo Chávez. Ya antes de su muerte se inició una guerra económica para desestabilizar al gobierno y Nicolás Maduro ha tenido que lidiar con ese escenario, al que se sumó la violencia callejera. 

Estados Unidos sigue respaldando al golpismo

Tal como sucedió con el golpe de 2002 en Venezuela, en el intento desestabilizador denunciado la semana pasada por el presidente Nicolás Maduro  hubo francotiradores que dispararon a chavistas y antichavistas, se manipuló la información en los medios privados y existió respaldo norteamericano a la oposición, de la cual algunos sectores apostaron nuevamente por la violencia. La principal defensa de los gobiernos de la región ante estas operaciones es la unión que lograron construir los líderes latinoamericanos.

Venezuela y los golpistas

La semenjanza de la situación actual de Venezuela con la que se vivió antes del golpe de 2002 contra Hugo Chávez es señalada en el análisis que realizan medios locales afines al gobierno. Pero, también se remarca que ni el golpismo ni las fuerzas populares son las mismas. De hecho, la oposición está fragmentada. El presidente Nicolás Maduro está atento y cuenta con bases con mayor experiencia para defender el proceso revolucionario. Los medios de comunicación han ocultado, como entonces, el llamado a la paz  por parte de las autoridades.

Sobre el nuevo orden económico venezolano

La revista británica The Economist cuestionó el rumbo de la economía venezolana, equiparándola con la situación de Argentina, en un artículo en el que señala que el gobierno de Nicolás Maduro puede hundirse si no abandona «su antipatía hacia el capital privado”. En respuesta a esa nota, aquí se destaca la política social implementada por el chavismo y los malabares del líder bolivariano para llevar justicia social a su pueblo, motivo por el cual, el socialismo lleva 15 años en el poder. El desafío es el nuevo orden económico interno que se viene.

Contra el capital especulativo

Los países latinoamericanos tienen dificultades para enfrentar el accionar de los capitales financieros y sus maniobras especulativas. Desde el Mercosur y la Unasur se pueden construir proyectos de integración regional que quiebren la hegemponía del mercado.

Las razones del dólar y la remake del campo

La devaluación en Argentina tiene explicaciones que no se vinculan ni con la decisión de Estados Unidos de retirar las medidas de estímulo ni con una situación cambiaria. Responde a una dinámica interna propia: a un mercado sin racionalidad económica y con absoluta racionalidad política, a los chantajes de los grandes exportadores de granos y a una balanza comercial influenciada por la crisis internacional. El país requiere de modificaciones en el serctor financiero y bursátil que sigue teniendo la regulación de la dictadura.

Las maquilas, el negocio de Cartes en el Mercosur

Después de siete años de dilaciones Paraguay aceptó finalmente la incorporación de Venezuela al Mercosur. El Congreso que dio un golpe parlamentario contra un presidente constitucional, cuestionaba al gobierno venezolano por no respetar las instituciones democráticas. Ese rechazo formaba parte del boicot a la región por parte de Washington. Detrás de esta nueva postura, hay razones económicas: el 60 % de las exportaciones a este mercado son productos industriales, en gran parte de capital extranjero, ligado al negocio de las maquilas.

Nuestro norte es el sur

La manera en la que se negocie el acuerdo con la Unión Europea puede comprometer el futuro de los países del Mercosur, si se ven vulnerados los objetivos de defender y priorizar el fortalecimiento de empresas regionales y la diversificación de matrices productivas. 

Tratado UE-Mercosur, el retorno de los espejitos de colores

En 2005 los gobiernos del Mercosur rechazaron el tratado del ALCA que intentaba imponer entonces Estados Unidos en la región. Un acuerdo de libre comercio similar trata de llevar adelante la Unión Europea (UE) disfrazado como un acuerdo de cooperación económica. El propósito es buscar una salida para la crisis europea y hacer con el Mercosur lo que ya hicieron con la Comunidad Andina de Naciones, desintegrar un bloque homogéneo. Sin embargo, la iniciativa encuentra duras resistencias en Argentina, Brasil y Venezuela.

La victoria popular ante la desestabilización

Henrique Capriles, el varias veces postulante a la presidencia venezolana por la oposición, participó como gobernador de Miranda de la reunión convocada a todos los mandatarios locales y alcaldes por el ministro del Interior, Miguel Rodríguez., a fin de abordar la cuestión de la criminalidad. Su presencia allí, como la de otros detractores del gobierno de Nicolás Maduro, habla del gran triunfo del chavismo ante los procesos desestabilizadores.