La guerra asimétrica de EE.UU. contra Venezuela

El jefe del Comando Sur de EE.UU., general John Kelly, afirmó que los militares venezolanos “son leales a sí mismos, están esperando y mirando a ver qué pasa”. La red de bases militares norteamericanas en el continente se ha convertido en centros de operaciones para la desestabilización de las nuevas democracias latinoamericanas. El objetivo en Venezuela es el cambio de régimen. El tiempo del ‘golpe suave’ pareciera que se está agotando.

La violencia de la derecha venezolana

Tres personas murieron y 23 fueron heridas en las manifestaciones que realizaron oficialistas y opositores venezolanos el miércoles en Caracas. Se repite, desde los medios más poderosos del país, la construcción de un escenario caótico que dé legitimidad a las acciones desestabilizantes que se llevan a cabo contra el gobierno de Nicolás Maduro. La protesta de antichavistas la encabezaron jóvenes de clase media alta que repudian la política gubernamental bolivariana. 

Viejas costumbres estadounidenses

La afirmación norteamericana sobre su voluntad de mediar entre la oposición y el gobierno venezolano resuena como una historia del pasado. Más allá del financiamiento que los antichavistas reciben desde Washington, Estados Unidos agudiza en estos días su injerencia al manifestar qué está analizando cómo llevar adelante una mediación con la ayuda de Colombia. La región ha vivido en muchas oportunidades estas situaciones de generaciónde caos, conspiración -una especie de golpe escalonado- e intervención indirecta y directa.

Crónica del Caracazo, 25 años después

Fue cuando el pueblo venezolano se rebeló contra el sistema. El exponente del modelo neoliberal de ese momento era el mandatario Carlos Andrés Pérez. Según datos oficiales, unas 300 personas murieron a causa de la represión al estallido social, conocido como Caracazo. Pero otras fuentes dan cuenta de más de 3.000 fallecidos. Un periodista, testigo casual de los hechos de 1989, realizó entonces un relato social y político, rescatado hoy como un documento de la época.    

La Moneda está en Caracas

La Casa Amarilla de la capital venezolana es donde se recrea el edificio presidencial chileno para la película “Allende, tu nombre me sabe a hierba”, de Daniel Muñoz. Allí se filma el bombardeo y el último discurso del ex presidente el 11 de septiembre de 1973, el día del golpe de Estado, su último día. El filme busca mostrar a un Allende vivo, libre, con espíritu romántico. Más de mil personas participan como extras de esa etapa de la grabación.

Una campaña con todos los hierros

La violencia callejera, la campaña mediática dentro y fuera de Venezuela y el desconocimiento de la Constitución, entre las acciones de la oposición para intentar derrocar al gobierno de Nicolás Maduro, generan una situación de zozobra. Esas maniobras ponen a prueba no sólo la reacción del gobierno sino también la capacidad de la población para resisitir y defender colectivamente los logros alcanzados. Venezuela no es la misma que en 2002. Una de las razones es que existe un movimiento popular fortalecido.

Los Wikileaks sobre la oposición venezolana

Uno de los exponentes de la oposición venezolana, instigador según el gobierno de la violencia desencadenada el 12 de febrero y por ello apresado, es Leopoldo López. Su nombre aparece más de 70 veces en los cables diplomáticos norteamericanos divulgados por Wikileaks. En ellos se revela el interés por este opositor y la relación que mantuvo Estados Unidos con él, con quien se discutieron estrategias de medios de comunicación. La embajada estadounidense destacó el posicionamiento a nivel nacional de López ya en 2008.

La ofensiva exterior contra Venezuela

El apoyo financiero a la oposición Venezolana y el análisis que Estados Unidos ha hecho sobre la composición de los sectores antichavistas no son una novedad. Hace años, el gobierno de Hugo Chávez había denunciado un plan desestabilizador en el que intervenían el ex presidente colombiano Álvaro Uribe y el ex embajador norteamericano en Caracas, Otto Reich. Y, ahora, el gabinete de Nicolás Maduro advierte que detrás de la violencia desatada en Táchira están las directrices de Reich y personal colombiano.

La Casa Blanca, los medios y la violencia en Venezuela

Barack Obama equiparó la situación que atraviesa Ucrania con los sucesos de los últimos días de Venezuela. Su afirmación es una demostración más del respaldo externo con el que cuenta la derecha venezolana y las maniobras económicas y mediáticas de desestabilización contra el mandato de Nicolás Maduro. La estrategia de tensión rememora la campaña urdida por Richard Nixon y Henry Kissinger hacia el gobierno de Salvador Allende, derrocado el 11 de septiembre de 1973, como también la injerencia de entonces en otros países de la región.

Un plan con mucha antelación

Venezuela enfrenta en estos días un intento de golpe que viene gestándose en el país y fuera de él desde hace tiempo. Otras naciones de la región fueron blanco de estas operaciones, pero la revolución bolivariana ha sido un objetivo central por su rol en la unidad de América Latina y El Caribe.