La integración latinoamericana enfrenta a Washington

La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, el organismo con mayor capacidad integradora de la región, realiza su segunda cumbre de presidentes en La Habana, una cita no deseada por Washington, quien ha hecho intentos diplomáticos para boicotear el encuentro. La agenda incluye medidas  para combatir el hambre y la pobreza, profundizar la marcha hacia la independencia financiera, hacer ajustes a la integración emancipadora y avanzar en la dirección de convertir la región en zona de paz.

Encuentro en La Habana por la integración regional

Por primera vez en la historia una organización nuclea a todas las naciones de América Latina y el Caribe con la sola excepción, por ahora, de Puerto Rico. La transición geopolítica internacional en curso hacia el eje Asia-Pacífico; la declinación del poderío global de Estados Unidos; el derrumbe de la Unión Europea; la persistencia de la crisis económica mundial y un orden económico internacional que concentra riqueza, margina naciones y depreda el medio ambiente, han actuado en favor del crecimiento de la CELAC como una nueva alternativa.

El cambio climático afecta la salud de los caribeños

El recalentamiento planetario no sólo resiente la infraestructura sino que también provoca efectos sobre la salud de la población caribeña. Enfermedades sensibles al clima se están modificando y los casos de dengue, leptospirosis, problemas virales y respiratorios se propagan entre la población. En este escenario, los pobres corren con mayor desventaja. El aumento del nivel del mar, cuando aguas saladas invadan tierras agrícolas fértiles, pueden volverlas inadecuadas para la producción de alimentos.

El carácter latinoamericano y caribeño de Puerto Rico

La Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que se realizará entre el 28 y 29 de enero en La Habana, abordará la incorporación de Puerto Rico al organismo. Raúl Castro expresó que la organización regional estará incompleta mientras falte este país, que aún padece una situación colonial. En el plano interno, el eventual ingreso puertorriqueño puede significar un incentivo para los boricuas que luchan por la independencia de Estados Unidos, del que aún es un estado libre asociado.

El negocio de la marihuana legal

Regular el cultivo de esta planta, su distribución y uso puede ser un modo de “neutralizar el narcotráfico”, según un planteo que realiza el Post Antillano acerca de los beneficios no solo sociales sino económicos que podría traer esa decisión a Puerto Rico.