Cartes sin apoyo de las bases coloradas

Paraguay

Horacio Cartes gobierna sin respaldo de las bases partidarias ni populares. La economía del país se encuentra casi en un estancamiento mientras un grupo reducido de familias continúa acumulando riqueza. Y, de hecho, ese sector no se ha enfrentado a una situación de pérdida de control del gobierno, pese a que las luchas sociales se han fortalecido y persisten.

Sin cambios o peor

Paraguay

Una nueva encuesta sobre la situación económica y social del país bajo la presidencia de Horacio Cartes da cuenta de una insatisfacción un 74% de los consultados sobre los intentos para reducir la pobreza.  Pero, más de la mitad de los encuestados cree que la gestión beneficia al empresariado. En comparación con gobiernos anteriores en lo social los paraguayos están peor.

Detrás de Cartes, EE.UU. y agronegocios

Paraguay

Horacio Cartes fue elegido presidente de Paraguay hace un año y, desde su asunción en agosto pasado, ha promovido los agronegocios y la defensa de las bases norteamericanas en su país, un enclave militar que tiene a su alcance a varios países de la región. Un hecho a destacar es que Fernando Lugo se negó a esta cooperación con Estados Unidos.

Tensión por aumento de reclamos populares

Paraguay

El gobierno de Horacio Cartes se encuentra dividido entre quienes promueven abrir negociaciones con los sectores de campesinos sin tierra y los que se inclinan por reprimir el avance de los sectores opositores, que carecen, por ahora, de una dirigencia que pueda aunar sus reivindicaciones. El paro del 26 de marzo y la prisión de los huelguistas aumentaron la presión social.

Una victoria campesina

Paraguay

Los cinco campesinos que se encontraban en huelga de hambre desde el 14 de febrero en una cárcel paraguaya lograron -con su lucha y el respaldo internacional- la «prisión domiciliaria» que demandaban. Ellos forman parte de los acusados por la masacre de Curuguaty, en la que murieron once campesinos y cuatro policías y que derivó en la destitución de Fernando Lugo.

Arroyito, 25 años de agroecología

Paraguay

El asentamiento Arroyito, el primero post dictadura, celebró sus 25 años. Allí se debate la agricultura familiar agroecológica, la penetración de la soja transgénica, el fantasma del EPP y el acoso militar y policial. En el inicio pensaron en una vida campesina con huerta, granja y un bosque pequeño. La mayoría de los núcleos de la comunidad están en la producción ecológica, pero en uno de ellos empezó la penetración de transgénicos.

Piedad indaga sobre la Causa Justa de Paraguay

La ex senadora colombiana Piedad Córdoba visitó Paraguay para adentrarse en la situación de los campesinos encarcelados por la masacre de Curuguaty, hecho que fue utilizado para destituir en el Congreso al presidente Fernando Lugo. Reflexiona sobre lo ocurrido, al tiempo que traza paralelos entre la situación de los campesinos paraguayos y la de los colombianos. Contiene a los familiares de los huelguistas y se sigue preguntando cómo es posible.

Una reducción de la pobreza dudosa

Prueba Volanta

El gobierno paraguayo de Horacio Cartes anunció una disminución de casi 10 puntos de la pobreza, un dato que no condice con la realidad. No hay indicadores que expliquen una merma tan importante y el modelo económico -basado en la expansión agropecuaria- genera riqueza pero no distribución equitativa. Una de las posibilidades que explicarían que haya una suba del empleo es el aumento del contrabando, al que se dedica una gran cantidad de pobres.

Los huelguistas paraguayos empeoran

Prueba Volanta

Mientras continúa el deterioro físico de los cinco campesinos acusados por la masacre de Curuguaty, quienes se encuentran en huelga de hambre, una jueza  que los visitó dijo no poder hacer nada. La primera audiencia sobre esa matanza, que fue el motivo utilizado para destituir a Fernando Lugo, será en junio y uno de los huelguistas ya se encuentra internado. Todo el proceso está plagado de irregularidades. Si estas personas mueren la injusticia se extenderá.

Paraguayos movilizados contra Cartes

La huelga general realizada por los sindicatos esta semana, la primera que se hace desde hace 20 años,  tuvo tal éxito que el gobierno llamó a una mesa de diálogo con actores sociales, políticos y económicos. El debate que se da en el país es el que en los 90 daban otros países de la región ante el avance del neliberalismo. De hecho, una de las reivindicaciones, además del incremento salarial, es rechazar la ley Alianza Público-Privada apoyada por el FMI.