Carta de Lula desde la cárcel: “Quieren hacerme callar”

El ex presidente de Brasil publicó una carta en el Folha de Sao Paulo con duras acusaciones hacia el Gobierno de Michael Temer y la posible prescripción de su candidatura. “Aquellos que no quieren que hable, ¿qué temen que diga?”, preguntó Lula da Silva desde la prisión y desafió: “Soy candidato porque no he cometido ningún crimen. Desafío a los que me acusan a mostrar pruebas de lo que he hecho para estar en esta celda”.

La carta completa

He estado en prisión por más de cien días. El desempleo exterior aumenta, más padres y madres no tienen manera de mantener a sus familias, y una política absurda de precios de combustible ha causado una huelga de camiones que ha descargado las ciudades brasileñas. Aumenta el número de personas quemadas al cocinar con alcohol debido al alto precio del gas de cocina para las familias pobres. La pobreza crece y las perspectivas económicas del país empeoran cada día.

Los niños brasileños están atrapados y separados de sus familias en los Estados Unidos, mientras que nuestro gobierno es humillado por el vicepresidente americano. Embraer, una empresa de alta tecnología construida a lo largo de décadas, es vendida por un valor tan bajo que asombra al mercado.

Un gobierno ilegítimo corre en sus últimos meses para liquidar el máximo posible del patrimonio y soberanía nacional que logre -reservas del pre-sal, gasoductos, distribuidores de energía, petroquímica-, además de abrir la Amazonia para tropas extranjeras. Mientras el hambre vuelve, la vacunación de niños cae, parte del Poder Judicial lucha para mantener su ayuda-vivienda y, quizás, ganar un aumento salarial.

La semana pasada, la jueza Carolina Lebbos decidió que no puedo dar entrevistas o grabar vídeos como pre candidato del Partido de los Trabajadores, el mayor de este país, que me indicó para ser su candidato a la Presidencia. Parece que no bastó para arrestarme. Quieren callarme.

Aquellos que no quieren que hable, ¿qué temen que diga? ¿Qué está pasando hoy con el pueblo? ¿No quieren que discuta soluciones para este país? Después de años calumniando, ¿no quieren que tenga el derecho de hablar en mi defensa?

Podem me prender. Podem tentar me calar. Mas eu não vou mudar esta minha fé nos brasileiros, na esperança de milhões em um futuro melhor. E eu tenho certeza de que esta fé em nós mesmos contra o complexo de vira-lata é a solução para a crise que vivemos.

— Lula (@LulaOficial) 19 de julio de 2018
Es por esto que ustedes, los poderosos sin votos y sin ideas, derribaron a una presidenta electo, humillaron al país internacionalmente y me arrestaron con una condena sin pruebas, en una sentencia que me envía a prisión por «actos indeterminados» después de cuatro años de Investigación. ¿Hicieron todo eso porque tienen miedo de dar entrevistas?

Recuerdo al presidente de la Corte Suprema que dijo, «Cállate ya murió». Recuerdo al Grupo Globo, a quien no le preocupa este impedimento a la libertad de prensa -por el contrario, lo celebra-.

Juristas, ex jefes de Estado de varios países del mundo y hasta adversarios políticos reconocen el absurdo del proceso que me condenó. Puedo estar físicamente en una celda, pero son los que me condenaron los que están presos de la mentira que armaron. Intereses poderosos quieren transformar esa situación absurda en un hecho político consumado, impidiéndome disputar las elecciones, contra la recomendación del Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

Yo ya he perdido tres disputas presidenciales -en 1989, 1994 y 1998- y siempre he respetado los resultados, preparándome para la próxima elección.

Soy candidato porque no he cometido ningún crimen. Desafío a los que me acusan a mostrar pruebas de lo que he hecho para estar en esta celda. ¿Por qué hablan de «actos de oficio indeterminados» en lugar de apuntar lo que hice mal? ¿Por qué hablan del departamento «atribuido» en vez de presentar pruebas de propiedad del apartamento de Guarujá, que era de una empresa, dado como garantía bancaria? ¿Van a impedir el curso de la democracia en Brasil con absurdos como ese?

Lo digo con la misma seriedad con que le dije a Michel Temer que él no debía embarcarse en una aventura para derrocar a la presidenta Rousseff, que se arrepentiría de eso. Los mayores interesados ​​en que yo dispute las elecciones deberían ser aquellos que no quieren que sea presidente.

¿Quiere vencerme? Hágalo limpiamente, en las urnas. Debatir propuestas para el país y asumir la responsabilidad, aún más en este momento cuando las élites brasileñas hacen propuestas autoritarias de personas que defienden el asesinato de seres humanos a cielo abierto.

Todos saben que, como presidente, he ejercido el diálogo. No busqué un tercer mandato cuando tenía de rechazo sólo lo que Temer tiene hoy de aprobación. Trabajé para que la inclusión social fuera el motor de la economía y para que todos los brasileños tuvieran derecho real, no sólo en el papel, a comer, estudiar y tener vivienda.

¿Quieren que las personas se olviden de que Brasil ya tuvo días mejores? ¿Quieren impedir que el pueblo brasileño -de quien todo el poder emana, según la Constitución- pueda elegir a quien quiere votar en las elecciones del 7 de octubre?

¿Qué temen? La vuelta del diálogo, del desarrollo, del tiempo en que menos tuvo conflicto social en este país, cuando la inclusión de los pobres hizo que las empresas brasileñas crezcan.

Brasil necesita restaurar su democracia y liberarse del odio que plantaron para sacar al PT del gobierno, implantar una agenda de retirada de los derechos de los trabajadores y de los jubilados y traer de vuelta la explotación desenfrenada de los más pobres. Brasil necesita reencontrarse consigo mismo y ser feliz de nuevo.

Pueden atraparme. Pueden intentar callarme. Pero no voy a cambiar esta fe en los brasileños, con la esperanza de millones en un futuro mejor. Y estoy seguro de que esta fe en nosotros mismos contra el complejo de vira-lata es la solución a la crisis que vivimos.

Luiz Inácio Lula da Silva,

Ex presidente (2003-2010)