Caravana migrante: México protegerá sus derechos mientras completan trámites en EE. UU.

El presidente mexicano Manuel López Obrador confirmó que garantizará los derechos de los miles de migrantes centroamericanos que sean enviados a su territorio desde Estados Unidos mientras se tramite su solicitud de asilo. Las medidas de protección estarán acotadas a “los solicitantes de refugio” porque no incluirá a todas las personas deportadas por el país vecino.

El gobierno mexicano aseguró que los extranjeros tendrán permiso de permanecer en México por razones humanitarias y de manera temporal, después de recibir un citatorio para la corte inmigratoria de Estados Unidos. También se les dará la posibilidad de tramitar permisos de trabajo.

Las nuevas directrices llegan a dos días de que las políticas migratorias de Donald Trump sufrieran un duro revés en la Justicia. Este miércoles, un juez federal de Estados Unidos ordenó que se suspendan las restricciones en las solicitudes de asilo de personas que aseguran ser víctimas de pandillas o de violencia doméstica en sus países de orígen. Muchas de ellas llegaron al país con la masiva caravana que reunió más de siete mil migrantes de toda Centroamérica.

El Gobierno “autorizará, por razones humanitarias y de manera temporal, el ingreso de ciertas personas extranjeras provenientes de EE.UU. que hayan ingresado a ese país por un puerto de entrada, o que hayan sido aprehendidas entre puertos de entrada, o entrevistadas por las autoridades de control migratorio de ese país [EE.UU.], y hayan recibido un citatorio para presentarse ante un juez migratorio estadounidense”, señaló la Cancillería en un comunicado.

Sin embargo, AMLO desmintió que se haya rubricado algún acuerdo con Washington para ser un “tercer país seguro”, como dice el gobierno de Donald Trump, y denunció que se trató de una “medida unilateral” anunciada por Estados Unidos. Un pacto de este tipo obligaría al país a aceptar a todos los extranjeros enviados por EEUU, pero la cancillería afirmó que México tiene el “derecho soberano de admitir o rechazar el ingreso de extranjeros a su territorio”.

“Queremos mantener una relación de entendimiento y amistad con el Gobierno de Estados Unidos, pero al mismo tiempo defender los principios de la política exterior de México”, indicó el mandatario en conferencia de prensa. Explicó que esta política exterior consiste en “ser defensores de derechos humanos y en todo momento dar protección a los migrantes”.

“La aceptación temporal humanitaria y otras medidas están dirigidas a facilitar el seguimiento de las solicitudes de asilo en la nación norteamericana, sin que eso implique obstáculo alguno para que cualquier persona extranjera pueda solicitar refugio en México”, aclara el documento de la cancillería mexicana.

En el último año, miles de personas han logrado cruzar la frontera para pedir asilo, obligando a Estados Unidos a analizar sus casos, algo que puede demorar meses o años, por lo que los migrantes son liberados a la espera del proceso.