Formas de hacer política

Uruguay 

En medio de la campaña electoral para las presidenciales de octubre, se instaló el debate sobre el nivel de desarrollo que tenía el país. Economistas conocidos plantearon que hay un largo camino por recorrer aún. La afirmación no es inocente sino que tiene una intencionalidad: acusar al partido de gobierno por no haber logrado un cambio sustantivo, cuando sí hubo progresos.

El País

Nicolás Ariel Herrrera- República (Uruguay) 

Uno. Algunos teóricos sostienen que en política no se puede decir nunca la verdad, porque en ese juego uno gana lo que el otro pierde y no se puede dar armas al enemigo. El objetivo de la política es obtener el voto y para obtenerlo se recurre a cualquier medio, aunque sean engañosos. Se supone que los políticos deben convencer al ciudadano ofreciéndole los mejores programas y las mejores soluciones a sus problemas. No siempre funciona así.

Las campañas políticas se valen de los mil recursos de la televisión y se sirven de la penetración de imágenes, jingles y canciones. En general no se emplean argumentos y nunca se invita a pensar. En tiempo electoral los discursos no recurren a la razón sino más bien a la exaltación y la emoción. Tampoco el votante promedio gusta de discursos y razonamientos muy exigentes. En tiempo de elecciones es difícil discutir programas. Y los medios informativos suelen ser expertos en manipulaciones de la información con clara intencionalidad política.

Por lo dicho, es frecuente que quienes quieran informarse recurran a fuentes calificadas o profesionales, que manejan expresiones numéricas de la realidad económica o social. Economistas, politólogos y sociólogos, cuando no directamente empresas que se dedican a los análisis de coyuntura, o mejor aún encuestas de opinión. En tiempo electoral, el ciudadano es el objetivo y la víctima de una cacería en la que tiene pocas oportunidades de resolver un voto consistente e ilustrado.

Dos. Pero en medio de la campaña política ha surgido una polémica con todo el rigor académico. Destacadas figuras de la cátedra económica se embarcaron en un indirecto debate sobre el grado de desarrollo alcanzado por el país y concretamente sobre la distancia que falta por recorrer para llegar a ser un país “desarrollado”. Claro, el tema no es inocente. Hacer que aquella distancia sea un abismo y que para zanjarlo falten “cien años”, equivale a acusar al partido de gobierno por no haber logrado un cambio sustantivo. El salto al mundo desarrollado terminaría en algo parecido al nunca más. Sin embargo, se trató de un debate para el que se utilizan datos objetivos y lenguaje científico.

Tres. Puesto que de eso se trata, vayamos a los datos que hasta hoy no se han objetado. Desde 2009 el PBI uruguayo ha mantenido un crecimiento constante: 2.9 – 8.5 – 5.7 – 3.9 y 4.4 (2013). Desde 2004 el desempleo ha bajado de 12% a 6%. La pobreza pasó de un 39.6% en 2002, a un 18.7% en 2010 y 11.5% en 2013. La mortalidad infantil pasó de un 13.2 por mil en 2004 a un 8.8 en 2013. El coeficiente Gini, que mide desigualdad, bajó de 0.46 (2004) a 0.38 (2013). Ahora bien, todo esto puede ser poco, o muy poco. O puede estar muy lejos de lo que se entiende por “desarrollo”. Vamos a ubicarnos con el resto del mundo.

“En tiempo electoral, el ciudadano es el objetivo y la víctima de una cacería en la que tiene pocas oportunidades de resolver un voto consistente e ilustrado.”

En cifras del Banco Mundial el PBI per cápita 2013 de Uruguay fue de U$ 19.590 anuales. El de Brasil fue de U$ 15.034, el de México de U$ 16.463 y el de Chile de U$ 21.911. Si tomamos países del este de Europa, el ingreso per cápita en 2013 fue de U$ 15.941 (Bulgaria), 18.635 (Rumania), 22.190 (Hungría) y 24.120 (Federación Rusa). En cambio en el más rico oeste europeo, España fue U$ 32.103, Francia U$ 36.907 y el Reino Unido U$ 36.209.

Pero supongamos que el ingreso duro y puro dice poco y buscamos indicadores que aludan al “desarrollo humano”. Según PNUD (Naciones Unidas), informe 2014 , Uruguay ocupa en Desarrollo Humano el lugar 50º entre 187 países. Brasil está en el 79º y Argentina en el 49º. Mirando a Europa, Portugal está en el lugar 41º, Rumania en el 54º y Hungría en el 43º.

Cuatro. En 2013 el Instituto de Ciencias Políticas de la Universidad de la República realizó un análisis de coyuntura que incluyó precisamente un ejercicio de prospectiva para los próximos 5 años. A consecuencia de la crisis europea se habría producido un acercamiento de los niveles de ingreso con aquellos países con un menor desarrollo relativo. El documento proyecta que Uruguay tendría para 2018 un PBI per cápita de U$ 21.311, en tanto el de Croacia sería de U$ 21.827, el de Polonia U$ 26.975, Grecia U$ 30.118 y Rep. Checa U$ 33.096.

Cinco. A. Para un desarrollo de calidad, el país deberá mejorar sus políticas económicas y sociales y aprovechar las orientaciones de la economía mundial. Parte de esa incógnita comenzará a resolverse en las próximas elecciones. B. La tendencia lograda hasta hoy se mantendrá si se acierta el camino. Si el camino es reducir el déficit fiscal, contener el gasto social y frenar la escalada salarial, o si se busca cerrar la brecha social y ampliar el mercado interno.C. Ningún desarrollo será posible por ningún camino si esta sociedad abúlica y descreída no toma en sus manos su destino y no se decide a pelear contra el desánimo y el derrotismo. Mucho menos, ciertamente, si los conductores del cambio se dejan ganar por el clientelismo y la soberbia del poder.

Porque ese sí es el camino del nunca más.

 

 

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