Reflexiones sobre la Cumbre Climática

Latinoamérica y el Mundo

Los países latinoamericanos mostraron su preocupación para que la mayoría de las iniciativas estén al alcance también de los países menos desarrollados y no únicamente de naciones que tienen amplia disposición de recursos económicos. Además, advirtieron en Naciones Unidas que la crisis climática es resultado de los patrones de producción y consumo impuestos del capitalismo.

kansascity.comWaldo Mendiluza – Prensa Latina (Cuba) 

La Cumbre Climática convocada por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, concluyó aquí con propuestas y reclamos que marcan el camino hacia París-2015, donde la humanidad espera dotarse de un convenio capaz de enfrentar el calentamiento global.

Como suele suceder en los foros internacionales, el evento celebrado la víspera con más de 120 jefes de Estado o de Gobierno, y representantes de la sociedad civil y el sector privado, dejó satisfacciones para unos, decepciones para otros e incertidumbres para no pocos.

A juzgar por varias intervenciones del Sur, una de las principales preocupaciones es que las iniciativas colocadas sobre la mesa estén solo al alcance de las naciones con recursos, tesis avalada por las promesas ya incumplidas por países industrializados, como la muy promocionada asistencia al desarrollo.

Las inquietudes son mayores entre los más vulnerables al cambio climático, una categoría en la que se ubican países africanos y los pequeños estados insulares, algunos de ellos amenazados con la desaparición ante la paulatina elevación del nivel del mar, resultante del aumento de las temperaturas.

Según el primer ministro de Antigua y Barbuda, Gaston Browne, los proyectos quedarán por debajo de sus posibilidades si los ricos no apoyan con financiamiento y transferencia tecnológica a los pobres.

Presionar a las pequeñas naciones sin ayudarlas es contrario al espíritu del Convenio Marco de la ONU sobre el Cambio Climático, y es además inmoral, advirtió.

También preocupan propuestas como la realizada por el sector privado de ponerle precio al carbono, bajo el argumento de desestimular las inversiones potencialmente proclives a generar significativas emisiones de gases de efecto invernadero.

“A juzgar por varias intervenciones del Sur, una de las principales preocupaciones es que las iniciativas colocadas sobre la mesa estén solo al alcance de las naciones con recursos, tesis avalada por las promesas ya incumplidas por países industrializados”

Al respecto, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, denunció en la Cumbre que los mayores contaminadores quieren alzar las banderas del ambientalismo para ganar dinero y hasta pretenden poner precio a las emisiones.

Otro reclamo desde el sur tiene que ver con las responsabilidades comunes pero diferenciadas, porque corresponden fundamentalmente al Norte las acciones que han provocado el daño ambiental.

Los países desarrollados tienen la responsabilidad histórica y disponen de mayores capacidades, señaló el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez.

Ban Ki-Moon satisfecho

Al concluir el foro, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se mostró satisfecho con sus resultados, en buena medida por el compromiso de líderes de respaldar el alcance de un ambicioso convenio climático global el año próximo en París, cuyo primer borrador se presentará en diciembre en Lima, Perú.

El diplomático celebró además la voluntad de mantener el aumento de la temperatura por debajo de dos grados Celsius, el surgimiento de alianzas para proteger los bosques e impulsar la eficiencia energética, y la reducción por las industrias petroleras y gasíferas de las emisiones de metano 

Para Ban, también merecen destaque la movilización de miles de millones de dólares para impulsar un desarrollo con bajos niveles de carbono, y la resistencia al impacto del cambio climático, aunque no quedó muy claro la cantidad destinada a apoyar a los países de menos recursos.

Según el Secretario General de la ONU, igual importancia tiene la alianza para ayudar a 500 millones de pequeños productores a practicar una agricultura amigable con la naturaleza, y el acuerdo de alcaldes de 200 ciudades -que agrupan a 400 millones de habitantes- de reducir el lanzamiento de gases de efecto invernadero entre un 12,4 y un 16.4 por ciento.

Nos corresponde ahora hacer realidad todas estas iniciativas en nuestro camino hacia el convenio climático de París-2015, en aras de dejarle un planeta habitable a las futuras generaciones, dijo.

Cambiar el sistema 

Países latinoamericanos advirtieron en Naciones Unidas que la crisis climática presente es resultado de los patrones de producción y consumo impuestos por el capitalismo.

Bolivia, Cuba, Nicaragua y Venezuela denunciaron en la Cumbre Climática el impacto en la naturaleza y los seres humanos de un modelo calificado de insostenible e irracional, generador de daños ambientales, pobreza, hambre y exclusión social.

El presidente venezolano llamó a la comunidad internacional a cambiar el sistema capitalista imperante, como única manera de preservar la vida en la tierra.

“No podemos seguir bajo el amparo de un modelo de desarrollo que vulnera las condiciones de la vida humana y pone en peligro la existencia futura”, afirmó.

Por su parte, el jefe de Estado de Bolivia, Evo Morales, defendió la búsqueda de un planeta en el cual en lugar de la excesiva ganancia se persiga la armonía con la madre tierra.

El mandatario, quien intervino a nombre del Grupo de los 77 más China, criticó que los países pobres son los que sufren de forma permanente las consecuencias del cambio climático y de otros males derivados del orden internacional imperante.

 

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