Cambio climático: la sequía amenaza al Canal de Panamá

Tras una temporada de lluvias muy escasas durante todo 2019, las autoridades del Canal de Panamá diseñaron un plan para contrarrestar la falta de agua en la vía, que afecta el tránsito y pone en riesgo el acceso al agua potable para la comunidad. Para contrarrestar la situación, el gobierno impondrá a partir del 15 de febrero nuevas tasas variables por el uso de agua.

El objetivo de la administración del Canal es conservar el agua disponible en las operaciones interoceánicas porque su escasez pone en peligro la actividad del canal, importante fuente de ingresos para el presupuesto estatal. Por el Canal de Panamá se traslada el 6 % del comercio mundial, a través de 140 rutas marítimas, con comunicación en 1.700 puertos ubicados en 160 países.

En los últimos registros del 6 de enero, el lago Gatún (la reserva artificial de agua dulce más grande del mundo) alcanzó apenas los 25,72 metros, muy por debajo de los 26,80 metros previstos en esa fecha para el correcto funcionamiento del canal.

Esta situación es consecuencia de la falta de precipitaciones. 2019 fue el quinto año más seco en los últimos 70 años, de acuerdo al registro de lluvias en la Cuenca Hidrográfica del Canal.

La cantidad de precipitaciones registrada correspondió a 2.149 mililitros, lo que se ubica 20 % por debajo del medio histórico, correspondiente a 2.695, según el sitio oficial del canal panameño. El gran riesgo es que el lago no “alcance los márgenes adecuados para enfrentar la próxima temporada seca”.

La nuevas tasas

Por eso, a partir de febrero se aumentará el porcentaje del peaje que deben pagar los buques y ese nuevo impuesto dependerá además de los niveles del lago.

Cuanto más bajo esté el nivel de agua, más deberán aportar. De acuerdo al administrador, Ricaurte Vásquez, la sobretasa por el uso de agua dulce tendrán un monto fijo de 10.000 dólares y una variable de entre 1% y 10% del peaje, dependiendo del nivel del lago.

Quizá nosotros hemos subestimado el precio que debimos pagar por transitar por el Canal de Panamá, especialmente ante la situación de un régimen de lluvias diferente y más escaso vinculado a la crisis climática”, subrayó el funcionario en una conferencia de prensa.

Las autoridades anunciaron que habrá un cargo por adelantado del costo final por el registro de itinerario cuando los buques soliciten el permiso para el tránsito, que dependerá de la longitud del barco. De igual modo, se informó que se llevarán a cabo cambios en el sistema de reservaciones.. Diariamente habrá disponibilidad para 27 cupos de buques de distintos tamaños, que van de los 27 metros de longitud a los 366.

El otro plan

Por otro lado, como alternativa para conseguir nuevas fuentes hídricas también se está barajando la posibilidad de desalinizar agua del Atlántico y de tomar el recurso de la represa que nutre la hidroeléctrica del Lago Bayano, un gran reservorio ubicado al oriente de Ciudad de Panamá, entre otros.