Gestiones antes del plazo

Argentina

El ministro de Economía, Axel Kicillof, encabeza las conversaciones con los fondos buitre, en las que entraron como actores muy activos los bancos privados, interesados en que Argentina no entre en default, técnico o no, dado que poseen títulos públicos por 73 mil millones de pesos, cuya cotización se vería afectada. El Mercosur apoyó al gobierno Cristina Fernández de Kirchner.

Voanews

Genaro Grasso – Tiempo Argentino (Argentina)

Hoy se vence el plazo para evitar un default, en el mismo día en que los buitres y Argentina tendrían una segunda oportunidad de negociar frente a frente, y un momento en el que el sector bancario privado aparece como aliado fundamental en Nueva York para ofrecer una nueva oportunidad a la Argentina. Si bien las negociaciones han probado ser difíciles y el tiempo que resta hasta que los privados puedan pedir un stay a Griesa es poco (apenas unas pocas horas hasta el anochecer de hoy), se abre una vía con el fin de llegar a una solución beneficiosa para las partes

Un acuerdo entre privados permitiría, en principio, evitar esa difícil dicotomía entre el default y un resultado gravoso para Argentina. Al respecto, el economista de la Gran Makro, Agustín D´Atellis, explicó que “mañana será un día clave, donde se va a ver el alcance real del acuerdo. Lo que creemos es que si es un acuerdo entre partes que permita evitar un default técnico o como se lo quiera denominar, bienvenido sea”. 

Esta madrugada, el mediador Daniel Pollack emitió un comunicado en el que señala que una delegación argentina encabezada por Kicillof y los representantes de los tenedores de bonos más importantes se reunieron en lo que fue “primer charla cara a cara entre las partes”. Pollack interpretó que hubo progresos dado que observó un intermcambio “franco” pero “los puntos de debate que brindan sustento al litigio se mantienen irresueltos”. 

Javier Lewkowicz – Página 12 (Argentina)

Más allá del resultado de las gestiones que encabeza el ministro de Economía, Axel Kicillof, para los bancos evitar que las calificadoras de riesgo declaren en default a la Argentina tiene una motivación económica de corto plazo. El peso de los títulos públicos en sus carteras, que por lo general creció en el último tiempo, define el potencial daño que podría generar la baja generalizada en los precios de esos activos que dispararía el “default”. A continuación, Página/12 describe la exposición general del sistema a los bonos soberanos y los ejemplos del Banco Macro, Galicia, Patagonia y Supervielle, principales entidades de Adeba. En otro orden de incentivos está el componente político, o en todo caso económico de mediano plazo. La intervención en el juicio podría darles a los bancos más espalda en su relación con el Gobierno.

Sobre la hora, las entidades nucleadas en la Asociación de Bancos Privados de Capital Argentino (Adeba) habrían acercado una propuesta para depositar 250 millones de dólares en concepto de garantía a los fondos buitre a cambio de que soliciten la reposición de la medida cautelar al juez Thomas Griesa, que permita evitar el default técnico. Una primera consideración sobre el tema luce razonable: los bancos no intervienen en este conflicto porque son buenos samaritanos ni por amor a la patria.

“Para los bancos evitar que las calificadoras de riesgo declaren en default a la Argentina tiene una motivación económica de corto plazo. El peso de los títulos públicos en sus carteras, que por lo general creció en el último tiempo, define el potencial daño que podría generar la baja generalizada en los precios de esos activos que dispararía el ‘default'”

“Una situación de default de los bonos soberanos argentinos, sea técnico o no, tiene un impacto directo sobre la cartera de los bancos, que mantienen en sus activos posiciones en títulos reestructurados. Igualmente no es comparable a la situación del default de 2002, cuando las entidades estaban muy expuestas a los bonos y además mantenían buena parte de sus obligaciones en dólares, que se dispararon con la devaluación”, explicó a este diario Marina Dal Poggetto, directora del Estudio Bein. “El default no le conviene a nadie. Todos los tenedores de bonos pierden, y en esa cuenta sobresalen los bancos”, dijo Ramiro Castiñeira, de Econométrica.

Según el último informe de bancos elaborado por el Banco Central (BCRA), en mayo los bancos tenían en sus carteras títulos públicos (excluyendo las letras y notas del BCRA) por 73 mil millones de pesos, el 11,5 por ciento de su activo total. En la comparación interanual, el avance de estos bonos fue del 143 por ciento, mucho mayor al 36 por ciento que subió el valor del activo. En el lapso de un año, el peso de los bonos sobre el activo subió en cinco puntos porcentuales, del 6,5 al 11,5 por ciento. En 2012, ese ratio era del 7,7 por ciento; en 2011, de 9,2; y en 2010, de 10,5 por ciento. Es decir que los bancos privados tienen en su poder, en términos relativos, más títulos públicos en sus carteras que en el último tiempo.

Los precios de esos bonos, coinciden los analistas del mercado, caerían ante una situación de default. “No tanto como si la Argentina estuviera en insolvencia, pero lo suficiente como para que se sienta el efecto del default técnico”, indican. Por lo tanto, los balances de los bancos se deteriorarían si el juez Griesa mantiene bloqueados los fondos.

Adeba está compuesta por 27 bancos de distinto peso específico en el mercado. Entre los más importantes está el Banco Macro, del empresario Jorge Brito. Según el último informe financiero de esa entidad, la exposición de títulos del sector público sobre el total de activos (neto de letras y notas del BCRA) en el primer trimestre fue de 3,6 por ciento, un valor relativamente similar al de un año atrás, cuando estaba en 3,8 por ciento.

El Banco Galicia también forma parte de Adeba. En su último informe, la exposición neta de esa entidad al sector público llegó a los 8365 millones de pesos en el primer trimestre del año, más del doble que en el mismo período de 2013. El Banco Patagonia, en tanto, tenía al 31 de marzo de 2014 títulos públicos por 1300 millones de pesos. Su balance trimestral refleja tenencias de Bonar 2019 y 2017, Boden 2015, Bocon serie 6º, 7º y 8º, Discount, entre otros, y bonos provinciales como los de Neuquén y Entre Ríos. El Banco Supervielle incrementó su cartera de títulos públicos de 157 a 407 millones de pesos en el último año. Esos activos se componen especialmente de Bogar Decreto 1579/02 en pesos, Bocon en pesos Serie 6 al 2 por ciento y por Bonar 2017 en dólares. Otras entidades de Adeba son el Comafi, Banco Ciudad, Banco de La Pampa, de San Juan, de Santa Cruz, Finasur, Banco Hipotecario, Banco Piano.

Nicolás Lantos – Página 12 (Argentina)  

La “declaración especial” a la que adhirieron los cinco mandatarios de estados parte del Mercosur sostiene: “En conocimiento del reciente fallo judicial favorable a los planteos de un grupo minoritario de tenedores de títulos no reestructurados de la deuda soberana de la República Argentina” que “manifiestan su más absoluto rechazo a la actitud de dichos fondos, cuyo accionar obstaculiza el logro de acuerdos definitivos entre deudores y acreedores y pone en riesgo la estabilidad financiera de los países”.

Además, “reconocen la vocación de la República Argentina de continuar honrando sus compromisos financieros internacionales, tal como lo viene haciendo sistemáticamente desde la reestructuración de su deuda en los años 2005 y 2010, donde se obtuvo el acuerdo de más del 92 por ciento de sus acreedores” y “expresan su solidaridad y apoyo a la República Argentina en la búsqueda de una solución que no com
prometa su desarrollo y el bienestar de su pueblo, en consonancia con sus políticas de desarrollo nacional”.

“Aunque no se detalló qué tipo de medidas se evaluaron en ese sentido, este nuevo escenario se irá perfilando durante los próximos meses y podrían anunciarse novedades en la próxima cumbre, que tendrá lugar en Argentina, en diciembre”

La cuestión argentina también fue mencionada durante la exposición de varios de los presidentes que participaron ayer de la cumbre. El anfitrión, Nicolás Maduro, encargado de dar comienzo a la cita, habló de una “solidaridad de hermanos” y “solidaridad militante” ante “el intento de provocar un daño por la vía de la especulación financiera” por parte de los fondos buitre. Esa militancia de la que habló el venezolano hacía eco del planteo que había realizado, a puertas cerradas, el uruguayo José Mujica.

“Hay que ir más allá de las declaraciones de respaldo”, había propuesto Mujica a sus pares. Aunque no se detalló qué tipo de medidas se evaluaron en ese sentido, este nuevo escenario se irá perfilando durante los próximos meses y podrían anunciarse novedades en la próxima cumbre, que tendrá lugar en Argentina, en diciembre. La idea fue recogida no solamente por los países miembro del Mercosur, también los invitados a la reunión se explayaron en ese sentido: fue el caso del boliviano Evo Morales, que habló de una “conspiración económica”, y del salvadoreño Salvador Sánchez Cerén.

En el mismo sentido que Mujica, respecto de pasar de la palabra a la acción contra los fondos buitre, se manifestó la brasileña Dilma Rousseff, que aseguró que el apoyo de Brasil a la Argentina en este caso “no es solamente retórico”. Al respecto, recordó el compromiso al que llegaron ambos países en Brasilia, hace dos semanas, cuando en el marco de la cumbre entre Brics y la Unasur, Rousseff se comprometió a llevar este año ante el G-20, en el encuentro de ese grupo que tendrá lugar en Australia, una propuesta para regular las reestructuraciones de deudas soberanas que hoy no tienen ningún tipo de legislación internacional.

 

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