“Brasil no será cobaya”, Bolsonaro desautorizó a su ministro de Salud y dijo que no comprará la vacuna china

El presidente brasileño Jair Bolsonaro desautorizó nuevamente a su Ministerio de Salud por su política para combatir el coronavirus. Esta vez, el mandatario cruzó a su ministro, el general Eduardo Pazuello, y negó la adquisición de la vacuna Coronavac del laboratorio chino Sinovac. “El presidente soy yo, está cancelada la compra de vacunas chinas”, resaltó unilateralmente el ultraderechista. 

También cuestionó a 27 gobernadores que estaban reclamando que continúen los ensayos en el Instituto Butantan. en el estado de San Pablo.

De fondo, pareciera haber una decisión geopolítica y no sanitaria. Días atrás, por Facebook, Bolsonaro recibió pedidos de su seguidores de extrema derecha para que cancele todo lo vinculado a China y reivindique al presidente estadounidense, Donald Trump, en medio de la disputa que mantiene con el país asiático. China es el principal socio comercial de Brasil desde 2009 y Bolsonaro eligió alinearse al Gobierno de Trump desde 2019.

“Todo será aclarado hoy, no compraremos vacunas chinas. Brasil no será cobaya”, afirmó Bolsonaro en Facebook, al intercambiar mensajes con seguidores que lo cuestionaron por la decisión del ministro Pazuello, anunciada previamente en videoconferencia con 27 gobernadores.

Incluso en un comentario utilizó la palabra “traición” al referirse al militar, quien asumió luego de la renuncia de dos médicos como titulares del Ministerio de Salud, Luiz Mandetta y Nelson Teich.

“Sin comprobación no se compra nada, no es lo mismo que la hidroxicloroquina”, dijo, irritado, en Campinas, interior de San Pablo, al explicar que una vacuna es más peligrosa que el remedio para la malaria que él promociona como tratamiento del coronavirus.

El martes, Pazuello anunció que el gobierno federal había llegado a un acuerdo por 90 millones de dólares con el estado de Sao Paulo, que está ayudando a testear y producir la vacuna, para comprar 46 millones de dosis con el objetivo de que sean administradas desde enero en caso de constatarse su seguridad y efectividad. 

Pero el miércoles, el ministerio explicó en un comunicado que las palabras de Pazuello, que este miércoles dio positivo al coronavirus, habían sido “malinterpretadas”, precisando que no había un “compromiso” firme para adquirir vacunas, sino sólo un “protocolo de intención”.

En medio de la discusión, crecieron rumores de renuncia de Pazuello y al mismo tiempo se conoció que murió un brasileño voluntario de la vacuna de Oxford, del laboratorio Astrazeneca.

Qué pasa con la vacuna china

La vacuna china la desarrolla el Instituto Butantan, centro estatal paulista que es el principal proveedor del rubro en Brasil y el mayor productor de vacunas para la gripe común más grande del Hemisferio Sur.

Para sumar otro problema, Bolsonaro mantiene un enfrenamiento con su exaliado electoral en 2018 Joao Doria, gobernador paulista ultraliberal que abrió una oficina de negocios en la ciudad china de Shanghai y cerró el acuerdo con el laboratorio privado chino Sinovac. Inclusive, en su publicación de Facebook del miércoles, el presidente se refirió a la iniciativa como “la vacuna china de Joao Doria”.

La vacuna en cuestión, CoronaVac, desarrollada por el laboratorio privado chino Sinovac, fue probada en la fase III -la fase final- en miles de voluntarios en seis estados del país, incluido el de Sao Paulo, el más afectado por la pandemia.

Doria estuvo recientemente en Brasilia y le pidió al presidente reconsiderar su decisión, a la vez que los líderes de la oposición acusaron a Bolsonaro de cometer un “grave crimen por el cual debe responder ante los tribunales”. 

La decisión de Bolsonaro abre además un nuevo frente de potencial conflicto con China, luego de que recibiera ayer al asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Robert O’Brien, quien hizo campaña para que Brasil no adquiera la tecnología 5G de la empresa china Huawei.

(EVARISTO SA / AFP)

A cambio, Bolsonaro dijo públicamente que iría a la investidura del presidente Donald Trump, apoyando su reelección en los comicios del 3 de noviembre en EEUU.

La embajada de China en Brasil protestó por las intenciones de la visita de O’Brien y recordó los casos de espionaje contra el Gobierno brasileño, en referencia al escándalo revelado por el exespía informático Edward Snowden, hoy asilado en Rusia.

Firme en su postura

El jueves Bolsonaro fue más allá y dijo que si la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) aprueba a Coronavac como segura y efectiva durante noviembre, tampoco será incorporada al calendario de vacunas. 

Bolsonaro acusó a su ministro de Salud, el tercero en la pandemia, de haberse “precipitado” a aprobar la vacuna adquirida por el gobernador de Sao Paulo. “De China no compramos, es una decisión mía”, subrayó a pesar de los reclamos que se estaban acumulando para que modificara su decisión. 

Para Lula, subordina a los brasileños a “la estrategia geopolítica de Estados Unidos

En un mensaje en Twitter, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva acusó a Bolsonaro de estar “subordinando los interesas brasileños a la estrategia geopolítica de Estados Unidos”, que no admite que “ningún país de América Latina tenga relaciones con China”.

El expresidente afirmó que este era un motivo suficiente para iniciar el proceso de impeachment contra el mandatario porque el ultraderechista “cometió un crimen contra la nación” al prohibir la compra de la vacuna. “Esta fue la mayor irresponsabilidad de un presidente que jamás vi”, agregó.