Golpes de toda índole

Brasil

El gobierno está sufriendo el asedio de un golpe suave; pero muchos analistas coinciden en que éste podría llegar a materializarse en uno concreto que destituya a la presidenta Dilma Rousseff. Su capital político disminuye y los supuestos aliados del PT se alejan, mientras que los enemigos internos y externos orquestan el fin de su mandato. El papel de EEUU y la visita de Rousseff al Norte. 

Dilma Rousseff, presidenta brasilera- Foto: END

Eric Nepomuceno- La Jornada (México)

El miércoles 1º de julio Dilma Rousseff cumplió seis meses de su segundo mandato presidencial. Y lo hizo con una marca espantosa: los más recientes sondeos de opinión pública indican que solamente 9 por ciento de los brasileños aprueban su gobierno. Es el peor índice alcanzado por un presidente desde la retomada de la democracia, hace 30 años. En marzo, la aprobación de su gobierno era de 12 por ciento. En julio, la aprobación de Dilma es inferior a la que recibió en sondeos recientes su propio partido, el PT (12 por ciento). La reprobación es de 68 por ciento y 61 por ciento de los entrevistados cree que la situación empeorará.

Los primeros efectos se hicieron visibles en la oposición más radicalizada, cuyos voceros se apresuraron a pedir la dimisión de Dilma Rousseff. Uno de los más legítimos representantes de la derecha furibunda, el senador Ronaldo Caiado, un terrateniente con sólida trayectoria ultraconservadora, declaró que la renuncia sería una actitud de estadista. Otra luminaria de esa derecha, el también senador Cassio Cunha Lima, pidió: Para que Brasil tenga su sufrimiento abreviado, renuncie, Dilma.

El candidato neoliberal derrotado en las elecciones del pasado octubre, Aécio Neves, del mismo PSDB del ex presidente Fernando Henrique Cardoso, prefirió el camino del sarcasmo, al afirmar que muy pronto la aprobación de la presidenta será inferior a la inflación (que es de 8.7 por ciento).

La verdad es que las peores derrotas del gobierno en el Congreso son provocadas por los supuestos aliados, en especial el PMDB, mayor socio del PT, y que controla tanto la Cámara de Diputados como el Senado. Con aliados así, la oposición no hace falta.

Hasta los más equilibrados y objetivos analistas políticos se muestran pesimistas, al prever que el índice de aprobación de Dilma Rousseff podrá desplomarse aún más.

” La verdad es que las peores derrotas del gobierno en el Congreso son provocadas por los supuestos aliados, en especial el PMDB, mayor socio del PT, y que controla tanto la Cámara de Diputados como el Senado. Con aliados así, la oposición no hace falta “

No son pocos quienes dicen que ella malgastó de manera absurdamente veloz su capital político, y que le será cada vez más difícil gobernar de aquí en adelante. Los espacios de maniobra para intentar recuperar la confianza tanto del electorado como del mercado se achicaron de manera significativa, mientras aumentó, y mucho, el riesgo de ser definitivamente abandonada por aliados e incluso por corrientes internas de su mismo partido, el PT.

Los tres aspectos más criticados por los entrevistados son la inflación (precios que fueron controlados en su mandato anterior ahora explotaron, como energía eléctrica, transporte público, agua, combustibles), las altísimas tasas de interés, que hicieron que muchas familias se encuentren en situación de morosidad junto a los bancos, y la pésima calidad de servicios públicos de salud.

Además, el fantasma del desempleo se transformó en una amenaza creciente, a raíz de la grave recesión económica vivida por el país. A estas alturas el nivel de paro ronda 10 por ciento.

Esa situación –desempleo, inflación e intereses astronómicos– no da ninguna muestra de cambio tan pronto, lo que no hará otra cosa que reforzar la insatisfacción generalizada.

En el Congreso, el principal partido de oposición, el PSDB, está absolutamente decidido a votar contra cualquier interés del gobierno, con el objetivo específico de desgastar más aún a Dilma y al PT. Con eso, muchas veces son aprobadas medidas claramente perjudiciales al actual escenario económico, y peor, contrarias a toda la trayectoria del mismo PSDB.

” Pero los problemas de Dilma no terminan ahí. Hay más, mucho más: las denuncias de corrupción siguen goteando diariamente y, manipuladas por los grandes medios de comunicación, ayudan la opinión pública a entender que hubo desvíos recursos ilegales para la campaña electoral de Dilma Rousseff “

Los aliados se muestran cada vez más infieles, y la principal novedad en esa rebelión son las presiones del PMDB para que Michel Temer, que acumula los puestos de vicepresidente y articulador político del gobierno, abandone esa tarea. Sería el primer paso para que el principal partido de la alianza abandone un barco que corre el serio riesgo de naufragar.

Pero los problemas de Dilma no terminan ahí. Hay más, mucho más: las denuncias de corrupción siguen goteando diariamente y, manipuladas por los grandes medios de comunicación, ayudan la opinión pública a entender que hubo desvíos recursos ilegales para la campaña electoral de Dilma Rousseff.

De tan escandalosamente manipulada, la situación llegó a niveles absurdos. La cosa es así: tanto el PT como partidos de oposición recibieron, en las pasadas elecciones, donaciones de las mismas empresas. Pero, acorde a la absurdamente parcial prensa brasileña, para los partidos de oposición fueron donaciones legales, respetando todos los dispositivos de la legislación electoral. Para el PT, pese a que todos los requisitos fueron cumplidos de la mismísima manera, es dinero robado e ilegal. De comprobarse el dato, estaría abierto el camino legal para la deposición de Dilma por el Congreso.

Esa reiteración obsesiva, sumada al mecanismo de filtraje altamente selectivo de informaciones a la prensa, de parte tanto de la Policía Federal como de la Justicia, no hacen más que enturbiar el escenario político. Y, una vez más, en claro detrimento de la imagen de la presidenta.

Y es así que, entre una crisis económica seria y una crisis política cada vez más tremenda, el gobierno es golpeado por todos los lados. Y nadie se anima a prever qué pasará.

Salvador González Briceño- Rebelión  

Cuando el río suena es porque agua lleva, dicta el refrán. Y en Río de Janeiro las aguas no son muy apacibles que digamos. Las preocupaciones por el futuro inmediato de Brasil están a la orden del día. No son pocos los analistas, especialistas y colegas también que están desesperados por lo que pudiera ocurrir, por el run run de una posible intentona golpista que el mundo conoce como la estrategia de “golpe suave”. Los enemigos, como es de esperarse, son internos y externos; la derecha brasileña en asociación con aliados orquestadores marcadamente estadounidenses.

Se trataría entonces del riesgo de un posible “golpe de Estado” en marcha silenciosa contra la presidenta Dilma Rousseff. Una presidenta que, originaria del Partido de los Trabajadores y sucesora de Luis Inacio Lula da Silva, fué reelecta para su segundo periodo en el cargo, cual expresión de la voluntad popular y de las fuerzas políticas aliadas al partido en el poder para la gobernabilidad. Aún y cuando los problemas de corrupción hayan rondado el Palácio do Planalto (Palacio de los Despachos) y perseguido al gobierno de Rousseff, derivados de los negocios turbios en Petrobras, los porcentajes de comisión desde el mismo gobierno y con los contratistas de obra ligera y pesada.

” Las preocupaciones por el futuro inmediato de Brasil están a la orden del día. No son pocos los analistas, especialistas y colegas también que están desesperados por lo que pudiera ocurrir,
por el run run de una posible intentona golpista que el mundo conoce como la estrategia de “golpe suave”. Los enemigos, como es de esperarse, son internos y externos “

Es verdad que a Dilma se le complicaron las cosas durante el pasado mundial (por cierto, honores a Pelé), la Copa Mundial de Futbol 2014, desarrollada entre junio y julio, hace un año. Las millonarias inversiones para la construcción de la infraestructura requerida y exigida por la FIFA (ese nido de buitres recién destripado por sus corruptelas; y sin embargo Joseph Blatter no se va), fueron abiertamente cuestionadas durante las multitudinarias movilizaciones populares la víspera del evento mediático y enajenante mundial (¡que no se ofendan los amigos!). Todo vuelto en cara a la presidenta, por los déficit en materia de educación, salud, empleo, y contra el alza en el boleto del transporte y “porque Brasil no es solo eso (futbol)”, decían los manifestantes. En tanto Dilma proclamó: son “expresiones de la democracia”. Problemas propios, al fin. Y de solución interna. De nadie más.

El asunto es que en América Latina Brasil es una pieza clave de la geopolítica regional. Y EUA arremete contra todo lo que presume moverse en contra de sus intereses. Brasil es el brazo latino de los BRICS, esa fuerza económica y política que tiene a China y Rusia como ejes de la multipolaridad global. Pero visto desde adentro, puede parecer un eslabón débil por muchos de los problemas internos que el PT no ha sabido, no ha querido o no ha podido resolver — tampoco tienen soluciones inmediatas —, cuando el déficit del desarrollo capitalista tiene décadas de atraso.

El caso es que, lento si se quiere y con problemas graves como el señalado en la petrolera de naturaleza semipública, con participación privada, cualidades propias como ser la cuarta en el ranking mundial y única por tener la planta de producción más profunda también a nivel mundial, pero el modelo brasileño de desarrollo es el que los mismos brasileños han elegido bajo la tutela del PT, el partido de un Lula que quiere el retorno hacia el poder.

Los desplazados, los del Partido de la Social Democracia de Brasil (PSDB) en donde se apila la derecha camuflada de socialdemócrata —por ahí ronda el excandidato presidencial Aécio Neves; ¿por qué nos recuerda a Capriles? —, estarían siendo los artífices de la conspiración bajo alianza externa, particularmente gringa, para el “golpe suave” contra Dilma. Así lo ha denunciado en la Carta Maior su director de redacción Joaquim Palhares. El “golpe blando” se está orquestando por fundaciones de extrema derecha de EEUU; “estamos en medio de un proceso de derrumbe del gobierno de la presidenta de la República, Dilma Rousseff”. La intentona pretende la ruptura del orden democrático en Brasil, algo que estaría “en línea con todos los intentos ensayados por la derecha latinoamericana en los últimos años: golpe constitucional, derrocamiento parlamentario, golpe en cámara lenta”.

” Los tres pasos concretos del golpe, según Palhares, serían: 1) hacer inviable al gobierno de Rousseff; 2) descalificar al PT dejando a sus líderes fuera de juego; 3) desmontar y revertir todos los avances del partido en el poder. ¡A trabajar! “

Los tres pasos concretos del golpe, según Palhares, serían: 1) hacer inviable al gobierno de Rousseff; 2) descalificar al PT dejando a sus líderes fuera de juego; 3) desmontar y revertir todos los avances del partido en el poder. ¡A trabajar!, cierra Palhares en su Carta Maior. Más la preocupación está latente. Alude que los vendepatrias estarían operando mediante las redes sociales: “actuarían movimientos y jóvenes líderes entrenados… que serían los nuevos brazos privados de la CIA y el Departamento de Estado”. (Fuente: http://cartamaior.com.br/?/Editorial/Golpe-a-derrubada-em-marcha/33845).

En el mismo tenor, el profesor Williams Gonçalves señala: pese a que Dilma “será recibida con honores” por Obama este martes 30, “no hay duda de que el interés de Estados Unidos es un cambio de gobierno en Brasil para 2018”. Por cierto Obama miente cuando dice en presencia de la presidenta de Brasil que las relaciones entre su país y la región son “mejores que nunca”; ella resulta ingenua al decir “confiar en Obama”. Recordemos que Rousseff pospuso la visita a EUA por dos años, tras los escándalos de espionaje revelados por Snowden, que también señalaban a Peña Nieto como objeto del acecho. Dilma se indignó, a Peña le pasó de noche.

Se comenta que son los problemas económicos los que pondrían a Dilma de rodillas, salvo que se crea el cuento de hadas que el espionaje desde la NSA o la CIA y la Embajada gringa en su país cesarán. No más intromisión. ¿Será verdad?, a cambio de promesas: doblar el “comercio” más “inversión”. Suena imposible que si EUA estuviese metiendo las narices en la sucesión para el 18 o en derrocar a la presidenta antes de ese plazo, seguramente husmea secretos por alguna vía inaceptable con técnicas de espionaje.

” Volviendo al tema de la geopolítica, el propio Goncalves agrega: “Es evidente el papel que tiene Brasil como intermediario entre Latinoamérica y el resto de países e instituciones internacionales, es un termómetro ideal para los Estados Unidos en la región y eso explica por qué en este momento tiene interés en mejorar sus relaciones con el gobierno de Rousseff “

Volviendo al tema de la geopolítica, el propio Goncalves agrega: “Es evidente el papel que tiene Brasil como intermediario entre Latinoamérica y el resto de países e instituciones internacionales, es un termómetro ideal para los Estados Unidos en la región y eso explica por qué en este momento tiene interés en mejorar sus relaciones con el gobierno de Rousseff aunque ideológicamente se encuentren muy alejados”.

El caso es delicado porque cualquier variación en la geopolítica de los BRICS debilitaría al resto del Latinoamérica. Un golpe de Estado a estas alturas de los avances alcanzados en pro de la región, contra Brasil, Venezuela o Ecuador sería demoledor cuando sendos gobiernos buscan sacar del atraso a sus respetivos pueblos. EUA lo sabe y por eso lo intenta por todos los medios. Solo la denuncia, la solidaridad, la vigilancia permanente, el diálogo constante con la gente y entre los países —descubriendo y juzgando a los golpistas— será lo único que evite la agresión de la CIA y Washington en la región. ¡No más colonialismo! ¡No más o neocolonialismo! ¡No más imperio!

Dicen dos refranes: que “la esperanza muere al último”, o que “nunca hay causas perdidas”. Hay una circunstancia que juega a favor de América Latina y hasta del mundo. La presencia y la solidaridad económica y geopolítica de Rusia y China en la región. Será crucial como parte de los nuevos equilibrios que están en construcción en este mundo ya multipolar. Entre tantohay que promover la respuesta de contrainteligencia para generar la estrategia antigolpista en Brasil, en Venezuela, en Ecuador, en Latinoamérica. Como lo dijo Palhares en su Carta Maior: A trabajar. 

 

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