Brasil defiende su mercado ante Estados Unidos

Impondrá represalias comerciales a Estados Unidos por 800 millones de dólares debido al incumplimiento de un acuerdo bilateral de compensaciones por el subsidio a sus exportadores de algodón. Las medidas serán adoptadas por la Cámara de Comercio Exterior, de acuerdo a lo reportado por el diario O Globo. El gobierno de Dilma Rousseff muestra la determinación de defender su mercado, su producción agrícola y su dignidad, al obligar a Washington a cumplir con sus obligaciones y tratados.

Brasil defiende su mercado ante Estados UnidosEditorial – La Jornada (México)

El convenio fue firmado hace tres años, luego de un litigio comercial entre ambas partes, y estipulaba que Estados Unidos pagaría casi 150 millones de dólares anuales al Instituto Brasileño del Algodón (IBA) para compensar los perjuicios causados a los productores del país sudamericano por el subsidio a los agricultores estadunidenses, lo que es considerado una práctica desleal en el contexto de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

El acuerdo fue adoptado a la espera de que la superpotencia aprobara una nueva ley agraria que aboliera los subsidios referidos. Pero hasta ahora el Capitolio no ha aprobado tal legislación; la que estaba en vigor expiró en septiembre de 2013 y Washington dejó de pagar las compensaciones acordadas.

En respuesta, a decir de O Globo, a partir del mes entrante Camex elevará hasta en 100 por ciento los impuestos de importación a un centenar de productos importados de Estados Unidos, entre ellos paracetamol, papas, productos de belleza, lectores de código de barras y automóviles. Asimismo, el organismo estatal brasileño estudia la posibilidad de ignorar los derechos de propiedad de patentes estadunidenses, incluidas semillas, medicamentos, películas y obras literarias.

La decisión del país sudamericano constituye una medida sin precedente en el continente y posee una doble significación: por una parte, expresa la determinación del gobierno de Brasilia de defender su mercado y su producción agrícola, incluso en un mundo regulado por las lógicas del libre comercio impuestas, en buena medida, por presiones de las propias autoridades estadunidenses; por el otro, representa un acto de soberanía, firmeza y dignidad que debiera ser imitado por otros gobiernos de América Latina.

Son de sobra conocidos los abusos y atropellos cometidos por Washington en sus relaciones comerciales con otros países, especialmente cuando se trata de países débiles: tras imponer la firma de acuerdos comerciales, Estados Unidos suele incumplir las reglas en ellos estipuladas, y cuando las autoridades de la nación afectada se deciden a acudir a los páneles de solución de controversias, es frecuente que la potencia del norte emprenda presiones políticas y diplomáticas para obtener fallos favorables.

 

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