Boric inauguró la conferencia ambiental regional: “Nos salvamos juntos o nos hundimos por separado”

El presidente de Chile, Gabriel Boric, encabezó la primera reunión de la Conferencia de las Partes (COP1) del Acuerdo de Escazú, el primer tratado regional ambiental de América Latina y el Caribe, en la que expresó la necesidad de los países de la región de trabajar juntos para enfrentar la crisis climática.

“O nos salvamos juntos o nos hundimos por separado, y yo creo que el Acuerdo de Escazú apunta a la idea de salvarnos juntos, de trabajar juntos”, señaló en su discurso.

“Con nuestros hermanos latinoamericanos vamos a trabajar en conjunto para enfrentar la crisis climática provocada por acción del hombre, con criterios también de justicia climática”, sostuvo el mandatario.

La secretaria de Cambio Climático argentina, Cecilia Nicolini, fue una de las que intervino durante la sesión inaugural. “Escazú es más que un instrumento jurídico pionero en protección ambiental. Es un tratado de derechos humanos”, señaló Nicolini. “Sabemos que todavía queda mucho por hacer. El presente en la región nos exige transformaciones urgentes para enfrentar la desigualdad, ampliar derechos y conducir a nuestros países hacia un desarrollo sostenible”, apuntó.

La situación de Chile

Pese a ser el país anfitrión, Chile aún no forma parte del Acuerdo de Escazú, debido a que la administración de Sebastián Piñera (2018-2022) decidió no suscribir este tratado, del que el país fue gestor y participó de la preparación bajo la presidencia de Michelle Bachelet.

De todas formas, el 18 de marzo pasado, una semana después de su asunción, Boric firmó el proyecto de ley que busca sumar a Chile al Acuerdo de Escazú, y ahora son los parlamentarios quienes definirán si ratifican o no el acuerdo.

El presidente también se refirió a esta situación, dijo que confía en el Congreso y agregó: “Hemos dejado pasar demasiado tiempo”.

Qué dice el acuerdo

Las reuniones en las que participarán autoridades y representantes oficiales de los países que ya son parte del tratado ambiental de la región, así como de otras naciones que están en proceso de serlo, serán para revisar el estado del avance en la implementación del acuerdo.

Entre los puntos principales del acuerdo -al que también suscribió la Argentina, donde entró en vigencia el 22 abril 2021- está garantizar la implementación plena de los Derechos de Acceso a la Información Ambiental, propiciar la participación pública en la toma de decisiones y favorecer el acceso a la justicia en asuntos ambientales.

Busca proteger a las poblaciones más vulnerables de los efectos del cambio climático y establece herramientas de protección especial para los activistas, entre otras disposiciones.

El acuerdo se firmó en septiembre de 2018 y se dio un plazo de dos años para que los países de la región lo suscribieran y ratificaran. Los que lo firmaron fueron 24, mientras que sólo lo ratificaron 12.

Países miembro

Los países que ya forman parte del acuerdo son Antigua y Barbuda, Argentina, Bolivia, Ecuador, Guyana, México, Nicaragua, Panamá, San Cristóbal y Nevis, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía y Uruguay.

La COP1 se realizará hasta el viernes en la sede de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) en Santiago de Chile.